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Noviembre del 2003
“Tres personajes
con diferentes intenciones, pero con el mismo propósito”.
Vicente quiere ser disidente; Pastor, opositor y Bautista,
periodista.
Por Jesús Alvarez Castillo
Cuba Press, Ciego de Avila, Cuba
Vicente
es hijo de un ex preso político ya fallecido. No
tolera el sistema imperante en la isla. Comenta que su gran
anhelo es vivir en los Estados Unidos de Norteamérica,
y que una vez allí, haría todo lo posible
por luchar a brazo partido porque en Cuba exista una verdadera
democracia.
En relación
con ser disidente explica que le gustaría ser uno
de ellos para batallar abiertamente contra quienes quebrantan
los derechos inalienables del ser humano, pero le falta
algo que le abochorna decirlo, el valor. Dice que si cae
preso se muere porque no soporta el encierro. Padece de
claustrofobia.
Pastor
hace un tiempo perdió su empleo en el turismo donde
se desempeña como cantinero. Asegura que con él
cometieron una injusticia. Quiere colaborar con alguna organización
pacífica pero sin revelar su nombre. Tiene temor
a una represalia por parte de las autoridades cubanas, porque
militó en la Unión de Juventudes Comunistas
y por eso lo pueden considerar un traidor. Asegura que si
logra organizarse en la oposición con un seudónimo
y un día lo descubren y lo acosan, se acogerá
al programa de refugiados políticos y se marcharía
de Cuba, entonces allá, sí que sus labores
opositoras se multiplicarían.
Bautista
es un médico especializado en estomatología,
hace algunos años abandonó su trabajo en la
salud, para ser representante por cuenta propia en un mercado
campesino. Ahora aunque no viste de limpio como antes, dice
que tiene más dinero, que la compra y venta de productos
del agro le hacen sentirse reconfortado.
Bautista
tiene una hija que se casó con un turista italiano
y se fue de Cuba, el quiere estar con ella, pero no puede,
las cosas no salieron como él pensaba. Ni siquiera
le han mandado una carta de invitación.
En varias
ocasiones Bautista ha conversado con algunos periodistas
independientes. Afirma que quiere ser un comunicador, pero
tiene miedo a perder su nuevo empleo. Asegura que si algún
día logra por cualquier medio irse de este país,
lucharía por ser un articulista en El Nuevo Herald
o en el Diario de Las Américas, y que por lo general
sus escritos girarían en torno al sufrimiento de
su querida Patria.
Vicente,
Pastor y Bautista, para mi entender, lejos de luchar desinteresadamente
por el bienestar de nuestro querido Caimán, lo que
quieren es alejarse de la tierra que los vio nacer.
Para
ellos y para aquellos que piensan como ellos, reciban este,
mi mejor mensaje: * “No lleva la Patria dentro del
alma, quien dice luchar por ella, pensando escapar de ella.”
*De
mi autoría.
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