21
de octubre del 2005
Se
hiere para pedir libertad
WILFREDO CANCIO
ISLA
El
Nuevo Herald
Tras dos intentos
de suicidio, el periodista y abogado cubano Mario Enrique
Mayo, prisionero de la causa del Grupo de los 75, optó
por cortarse el rostro y otras partes del cuerpo para
reclamar su liberación.
Según
el testimonio de su esposa, Maydelín Guerra, el
reo procedió a hacerse las cortaduras utilizando
una cuchilla rústica, con la que se marcó
incisiones en forma de ''I'' y ''L'' para simbolizar las
palabras Inocente y Libertad.
''Se cortó
en la cara, la frente, el abdomen y los brazos'', relató
Guerra por vía telefónica. ``Una de las
heridas está infectada''.
Guerra visitó
a su esposo la pasada semana en la enfermería de
la prisión Kilo 7, en la ciudad de Camagüey,
donde se encuentra recluido. Desde finales de septiembre,
Mayo, de 40 años, ha tratado de ahorcarse en dos
ocasiones usando una cuerda plástica.
''El día
de la visita estaba muy alterado'', agregó la mujer,
que es enfermera de profesión. ``Traté de
calmarlo y darle ánimo, pero su depresión
es profunda, sin perspectivas para su situación''.
Sus familiares
han solicitado a las autoridades que el prisionero sea
trasladado a una sala de siquiatría para tratarlo.
En la actualidad, Mayo está sometido a un tratamiento
con sicofármacos antidepresivos, además
de padecer hipertensión y haber sido operado de
hemorroides tras su encarcelamiento.
''Las autoridades
del penal nos han advertido que si algo le sucede [a Mayo]
no es responsabilidad de ellos, y yo me pregunto de quién
va a ser si los reclusos de la enfermería son los
que le proporcionan los objetos para autoagredirse'',
contó la mujer, quien integra el movimiento cívico
de las Damas de Blanco en Camagüey.
Mayo fue arrestado
y condenado a 20 años durante la oleada gubernamental
contra el movimiento disidente en la primavera del 2003.
Desde entonces ha sido uno de los prisioneros más
activos, denunciando el maltrato de los carceleros y la
falta de atención médica, y ha realizado
varias huelgas de hambre para exigir su libertad.
El pasado julio
realizó un ayuno prolongado que dejó seriamente
afectada su salud.
''Mario Enrique
Mayo es un hombre honesto y un intelectual brillante'',
declaró anoche Nancy Pérez Crespo, directora
de Nueva Prensa Cubana en Miami. ``Su autoagresión
es un gesto desesperado ante la impotencia de verse encerrado
siendo absolutamente inocente''.
Licenciado
en Derecho por la Universidad de Camagüey en 1987,
Mayo laboró en un bufete colectivo hasta su incorporación
a la disidencia interna. Se sumó a la prensa independiente
en el 2000, y un año después fundó
la agencia noticiosa Félix Varela, la cual dirigió
hasta su arresto.
En su reciente
asamblea general en Indianápolis, la Sociedad Interamericana
de Prensa (SIP) mencionó a Mayo entre la docena
de periodistas presos cuya salud se encuentra gravemente
afectada, y exigió al régimen de Fidel Castro
su inmediata excarcelación.