Miami (12 de julio del 2005).- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) solicitó
una investigación inmediata a las autoridades de Brasil y Venezuela por
los asesinatos de periodistas en ambos países, al tiempo que denunció
públicamente amenazas y agresiones a comunicadores en Colombia, México
y Perú.
El concejal y periodista de radio, José Cândido de Amorim Filho,
de 45 años, fue asesinado el 1 de julio pasado cuando llegaba a la Radio
Alternativa FM en la ciudad de Carpina, a 64 km de Recife, en Pernambuco. De
acuerdo a testigos, cuatro hombres que viajaban en dos motocicletas, dispararon
contra el vehículo de Amorim, quien fue alcazando por al menos 10 balas
en el pecho y la cabeza. Su hijo se encontraba dentro de la emisora y trasladó
al periodista a un hospital donde posteriormente falleció.
Amorim presentaba el programa Jota Cândido en el que denunciaba la corrupción.
También era concejal de Carpina por el Partido Democrático de
los Trabajadores (Partido Democrático Trabalhista, PDT) y había
sido uno de los autores de una ley contra el nepotismo que involucraba a funcionarios
de la administración municipal. El periodista había sufrido un
atentado el 21 de mayo pasado del que resultó herido.
“Condenamos la agresión contra los comunicadores y lamentamos
que continúen los actos de violencia contra los periodistas. Hacemos
un llamado para que se investigue con prontitud el incidente”, expresó
Gonzalo Marroquín, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa
e Información de la SIP.
Por su parte en Venezuela, la SIP llamó a las autoridades locales a
“investigar a la mayor brevedad, a fin de esclarecer” el caso que
involucra al reportero gráfico Gustavo Acevedo, del diario El Globo,
de Caracas desaparecido desde el 25 de junio, y cuyo cadáver fue hallado
11 días más tarde en una morgue.
El cuerpo de Acevedo, identificado por su esposa, presentaba heridas en la
cabeza que de acuerdo a los expertos habría ocasionado su muerte. Su
familia lo vio por última vez el 25 de junio y lo buscó por hospitales,
cárceles e incluso en dos ocasiones en la morgue, a donde había
sido trasladado desde el 27 de junio.
En Colombia, fue herido el camarógrafo Luis Fernando Granados, mientras
cubría el 10 de julio para la televisión local de Buenaventura
varios asesinatos ocurridos en esa zona portuaria del país, localizada
al suroeste de Bogotá. Granados se recupera en un hospital de heridas
de bala en la cabeza y el abdomen, mientras las autoridades investigan el ataque.
En tanto en Perú, se conoció que el 8 de julio de 2005, los periodistas
Eduardo Liñán Castañeda de canal 25, Álvaro Briones
de Telenorte y el camarógrafo Daniel Urday fueron agredidos verbal y
físicamente por pobladores que sostienen una disputa con una empresa
minera. Los manifestantes de la comuna de Combayo, en Cajamarca, más
de 850 kms. al norte de Lima, consideraron que los periodistas tergiversan la
información a favor de la compañía.
En México, Marroquín, director de Prensa Libre, de Guatemala,
exhortó a las autoridades estatales de Tamaulipas a investigar la amenaza
contra el periodista José Luis Villanueva Berrones, del diario Expreso.
La policía encontró un muñeco de trapo colgado de un puente
peatonal y vestido con una camiseta en la que se leía "Para todos
aquellos que no creen que existimos, le dejamos este muñeco a Villanueva
del EXPRESO. Vamos tras de ti. Triángulo de la muerte". Se desconoce
si el periodista había recibido otras amenazas.
“Es imperativo investigar el incidente dado que se registró en
Tamaulipas, que se ha convertido en una de las zonas de México más
afectadas por la violencia contra los periodistas”, dijo Marroquín
e instó al gobierno federal a poner en marcha lo anunciado a finales
de mayo en torno a que representantes de los ministerios públicos en
las delegaciones estatales de la Procuraduría General de la República
se ocuparán exclusivamente de los casos de agresiones o amenazas a periodistas.