Reunión de Medio Año señaló agudización
de ataques a periodistas y medios de comunicación
Caracas (30 de marzo, 2008).- La Sociedad Interamericana de Prensa, SIP, concluyó
hoy aquí su cita semestral denunciando los graves obstáculos que
continúa enfrentando el ejercicio de la libertad de prensa y de expresión
en las Américas.
Al finalizar la Reunión de Medio Año celebrada el fin de semana
en esta ciudad, la SIP subrayó su preocupación por las continuas
amenazas, agresiones, intimidaciones y asesinatos a que son sometidos periodistas
y medios de comunicación en diversos países de la región.
A continuación el texto íntegro de las Conclusiones:
En los últimos seis meses, la libertad de prensa sufrió un declive
preocupante en las Américas manifestado por procesos legales y dictámenes
judiciales contra los medios, así como por el aumento de la violencia
contra los periodistas.
En Venezuela, el presidente Hugo Chávez y varios de sus ministros continuaron
con su actitud hostil hacia los periódicos y periodistas independientes.
Radio Caracas Televisión fue clausurada el año pasado y, más
recientemente, las amenazas contra Globovisión se han incrementado.
Durante la reunión de medio año de la Sociedad Interamericana
de Prensa, realizada en Caracas del 28 al 30 de marzo, sus miembros participaron
en un amplio debate en el cual discutieron diferentes puntos de vista sobre
la libertad de prensa en la región. Desafortunadamente, todos los esfuerzos
hechos por la SIP para abrir canales de comunicación con el gobierno
de Venezuela no rindieron frutos, no sólo en esta reunión sino
también en otros intentos y misiones anteriores.
Cinco periodistas fueron asesinados durante este período: tres en México,
uno en Argentina y otro en Honduras. Más de 30 fueron atacados en
Perú y 32 recibieron amenazas en Colombia. La transferencia de poder
en Cuba, de Fidel Castro a su hermano Raúl, no mejoraron el estado de
25 periodistas que permanecen en prisión ni las condiciones adversas
en las que trabajan periodistas independientes. La Reunión de Medio Año
también manifestó su preocupación por la impunidad que
rodea a crímenes contra periodistas, especialmente en Brasil, Colombia,
México y Perú, entre otros países.
Paraguay, bajo el gobierno del Presidente Nicanor Duarte Frutos, fue el país
en el que se reportó el mayor número de ataques verbales en contra
de los medios durante los últimos seis meses. También se observaron
ataques para minar la credibilidad de la prensa en Uruguay, Venezuela, Honduras,
Ecuador, Nicaragua, Bolivia y Argentina.
El reciente incremento de empresas mediáticas de propiedad del Estado
en la región es una clara muestra de los nuevos esfuerzos desplegados
por los diferentes regímenes por controlar la información. En
Venezuela, el gobierno ha asumido el control de varias estaciones de radio y
televisión. Actualmente hay un monopolio de frecuencias de radio en manos
del gobierno de Guyana. En Bolivia, supuestamente respaldada por Venezuela e
Irán, el gobierno ha creado cadenas de estaciones de radio y televisión
del Estado.
En el aspecto legal, hay mejoras gracias a nuevas leyes que permiten el acceso
del público a la información oficial. Nicaragua y Honduras han
emitido reglamentos y Chile ha aprobado iniciativas similares. En Guatemala,
mediante un decreto presidencial se desclasificó información militar.
En términos de reformas constitucionales, lamentablemente Bolivia insistió
en que su nueva Constitución incluya una cláusula exigiendo que
toda la información sea veraz y responsable. Por otra parte, Brasil y
Ecuador han emprendido iniciativas positivas. En Ecuador, el Tribunal Constitucional
declaró inconstitucional la colegiación obligatoria de periodistas.
En Brasil, un magistrado de la Corte Suprema declaró inconstitucional
diversos artículos sobre la ley de prensa.
En el campo judicial, los jueces en Brasil permitieron censura previa contra
16 diarios y un sitio web, bloqueando la distribución de la información.
Asimismo, en Brasil varias decenas de querellas fueron interpuestas contra medios
de comunicación y periodistas por una iglesia evangélica con la
intención de ser indemnizada por daños causados por ciertos informes
publicados acerca de sus finanzas y el vandalismo de imágenes religiosas
perpetrado por uno de sus seguidores.
En otra situación problemática, los gobiernos de Guyana, Argentina,
Uruguay, Nicaragua, México, República Dominicana y Venezuela,
discriminaron contra los diarios debido a sus políticas editoriales,
castigándolos o recompensándolos mediante la colocación
de publicidad oficial. Sin embargo, por primera vez un gobierno provincial en
Argentina estableció un procedimiento para la asignación de publicidad
oficial sin discriminación, en cumplimiento de una sentencia de la Corte
Suprema.