Miami (29 de diciembre de 2006) – La Sociedad Interamericana de Prensa condenó
la decisión del presidente venezolano Hugo Chávez de no renovar
la concesión de la cadena televisiva Radio Caracas Televisión (RCTV),
anuncio que realizó ayer tras calificar a ese medio de “golpista”
y de mantener actividades subversivas.
El presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información,
Gonzalo Marroquín, lamentó “este nuevo atropello a la libertad
de prensa y de expresión que comete el presidente Chávez”
y expresó que “ya no existen dudas, a la luz de sus declaraciones
y actitudes, que la revocatoria de la licencia es simplemente una medida de
represalia contra una voz crítica y que le estorba”.
Marroquín, director del diario guatemalteco Prensa Libre, expresó
que “condenamos que se pretenda castigar al canal de televisión
debido a su línea editorial y de las misma forma nos preocupa también
que el Estado pueda conceder luego esa licencia como premio a cualquier otro
medio o persona que se someta a la voluntad del gobierno”. Agregó
que “ambas facetas son igualmente condenables ya que en última
instancia, al no haber medios fiscalizadores sobre los abusos en las acciones
gubernamentales, el público ve resquebrajado su derecho a saber”.
El presidente Chávez sostiene que la concesión de RCTV vence
en dos meses y que ya ha firmado el decreto de no renovación que será
implementado en marzo de 2007. Sin embargo, directivos de la cadena sostienen
que los plazos de la licencia son más amplios. En otras oportunidades,
Chávez también amenazó a Globovisión con la no renovación
de los permisos operativos.
En reiteradas ocasiones, la SIP vino advirtiendo y condenando al gobierno venezolano
sobre el cada vez más acotado espacio para los medios de comunicación
independientes en el país y sobre las represalias que el gobierno ha
tomado en materia legal, judicial y administrativa.
En ese sentido, la SIP reiteró la necesidad de que los gobiernos respeten
la libertad de prensa y de expresión como valores fundamentales de la
democracia e insistió en que es necesario apegarse al postulado siete
de la Declaración de Chapultepec: “Las políticas arancelarias
y cambiarias, las licencias para la importación de papel o equipo periodístico,
el otorgamiento de frecuencias de radio y televisión y la concesión
o supresión de publicidad estatal, no deben aplicarse para premiar o
castigar a medios o periodistas”.