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61ª Asamblea General
The Westin Hotel
Indianápolis, Indiana
7 al 11 de octubre de 2005
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Diana Daniels
Discurso ante la 61a Asamblea General
Indianápolis, Indiana
7 al 11 de octubre del 2005
Buenas noches, señoras y señores, amigos todos.
Gracias a Scott y al Comité Anfitrión de Indianápolis por haber ofrecido a la SIP la mejor bienvenida tipo “hoosier”, es decir, con una calurosa hospitalidad.
Gracias a cada uno de ustedes por la oportunidad que me han dado de dirigir esta augusta organización. Ustedes me han otorgado un gran honor. Acepto esta responsabilidad con humildad y haré lo mejor que pueda para confirmar la confianza que han depositado en mí. Voy a trabajar para servir a los principios fundamentales de nuestra institución que tanto queremos y trabajaré con todos ustedes para analizar los temas, orquestar nuestra defensa y emprender acciones; todo ello para respaldar la libertad de expresión.
Basta ya de mi insuficiente español.
Yo sigo los pasos de los grandes presidentes que me han precedido. Pero hay uno que merece una mención especial por todo el aliento que me dio para que asumiera roles de liderazgo en la SIP. Me refiero a Tina Hills, la primera presidenta de esta organización. Y, en nombre de la libertad de prensa de todas partes y de nuestra organización, saludo a mi predecesor, Alejo Miró Quesada, por su extraordinario año como presidente y por todo el trabajo que ha venido realizando para la SIP a lo largo de muchos años.
Asimismo, debo expresar mi gratitud a Don Graham y a The Washington Post Company por haberme hecho participar en la SIP y por seguir apoyando mi trabajo en esta organización.
Como muchos de ustedes saben por haber trabajado conmigo en alguna oportunidad, soy una convencida de que los discursos deben mantenerse al mínimo y esta noche no haré ninguna excepción.
El mundo ha cambiado mucho desde aquella vez en que asistí a mi primera reunión en la primavera de 1996, en Ciudad de Panamá. El Internet como un medio para la divulgación de noticias e información estaba en pañales. No había Blackberries, Treos, iPods ni blogs. En 1996, había 44 millones de abonados a celulares en Estados Unidos, mientras que hoy hay más de 196 millones de suscriptores a servicios inalámbricos. Los profundos cambios en la forma en que la gente de todas partes se comunica y recibe información están moldeando y rehaciendo al mundo y la SIP no es ajena a ello. La SIP también tiene que cambiar para estar a tono con los tiempos. La misión primordial de la nueva SIP es la misma que la que tenía antiguamente y que empezó hace unos 63 años: promover la libertad de expresión en todo el hemisferio. Nuestro reto es preservar la SIP para las futuras generaciones y en el intento, aceptar el cambio. Para renovar a la SIP, debemos ser osados.
De manera que el próximo año pienso abocarme a tres áreas:
En primer lugar, seguir encontrando maneras de defender y fortalecer la libertad de prensa a lo largo de todo el hemisferio, desde Argentina hasta Estados Unidos; desde Canadá hasta Venezuela. Y, algún día habrá libertad de prensa en Cuba, gracias a hombres y mujeres con el coraje de Raúl Rivero y de Manuel Vásquez Portal. Me permito recordar a los Hugo Chávez y los Fidel Castro del mundo que simplemente porque la SIP haya cambiado de presidente eso no significa que dejemos de ser vigilantes en nuestros esfuerzos por continuar buscando la vigencia del estado de derecho y de una prensa libre en Venezuela, Cuba y en cualquier otra parte del hemisferio en donde la libertad de expresión sea atacada.
Los periodistas siguen siendo encarcelados y muchos de ellos enfrentan agravios y amenazas, violencia e intimidación y hasta la muerte en su búsqueda de la libertad y en el desempeño de sus funciones. Junto con el presidente de la Comisión de Libertad de Prensa, Gonzalo Marroquín, y otros colegas, quiero hacer que la gente de este hemisferio concentre toda su atención en las amenazas a la prensa libre mediante un permanente contacto con las más altas autoridades de cada país, haciendo públicas las causas y consecuencias de los crímenes contra periodistas, y dándoles a los periodistas las herramientas para que hagan periodismo de investigación.
Como parte de los continuos esfuerzos del Proyecto Chapultepec para entablar un diálogo constructivo sobre el papel que desempeñan los gobiernos y los abogados en la protección de la libertad de prensa, dentro de tres semanas iré a Argentina para asistir a una conferencia legislativa y un taller sobre temas legales.
Si bien el ámbito de interés de la SIP ha estado principalmente en las Américas, seguimos estando concientes de los posibles riesgos a la libertad de prensa que están surgiendo por doquier en relación con la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información. La fase final tendrá lugar en Túnez, del 16 al 18 de noviembre. Si bien es cierto que estaremos muy bien representados por Andrés García Gamboa, Jorge Canahuati, Julio Muñoz y Ricardo Trotti, nos compete a todos asegurarnos que las delegaciones de cada uno de nuestros países ante la Cumbre apoyen decididamente la libertad de expresión, la libertad de prensa y los principios de la Declaración de Chapultepec.
En segundo lugar, me propongo terminar el proceso de planeamiento estratégico iniciado este año para construir una SIP que perdure en el futuro. Necesitamos hacernos preguntas difíciles sobre el lugar que ocupa la SIP en el mundo de las comunicaciones instantáneas, los celulares y el Internet, en el que la lectoría de diarios está en declive. Necesitamos transformar la SIP de hoy en la SIP del mañana, garantizar que continúe siendo la organización periodística más dinámica, relevante y progresista del hemisferio.
Debemos seguir manteniendo el apoyo que nos prestan tantos amigos de la SIP – la McCormick Tribune Foundation, Knight Foundation, la Fundación Ángel Ramos, The Freedom Forum, The James S. Copley Foundation, The MacArthur Foundation, The Ellen Browning Scripps Foundation, The Scripps Howard Foundation, por mencionar sólo algunos nombres y necesitamos conseguir nuevo apoyo entre los socios de la SIP y demás personas en general. Igualmente, necesitamos renovar la membresía de todos ustedes aquí presentes y, con la ayuda de Jorge Fascetto, Presidente Honorario, así como de Edward Seaton y Jayme Sirotsky, copresidentes de la Comisión de Nuevos Socios, atraer a nuevos miembros de todas partes, pero muy especialmente de Canadá, Estados Unidos y Brasil.
En tercer lugar, lograr que todos los pueblos de las Américas apoyen la prensa libre. Al elegir esta área, lo hago porque veo que necesitamos fortalecer nuestra credibilidad y me apoyo en el trabajo sobre valores periodísticos que encabezará Jack Fuller en la conferencia. La democracia va de la mano con la libertad de expresión. En las sociedades donde prospera la libertad de expresión también prosperan las oportunidades de justicia y mejores condiciones de vida para todos.
Pero, ¿por qué les debe preocupar la libertad de prensa a los que sufren de hambre y desnutrición? ¿Por qué le tiene que interesar la libertad de prensa a una familia que sufre de tifoidea o disentería y no tiene acceso a servicios de salud? ¿Por qué le tiene que interesar la libertad de prensa a una familia cuyos niños tienen que trabajar para complementar los magros salarios de los padres? ¿Por qué le tiene que interesar la libertad de prensa a un campesino que ha migrado a la periferia de una gran metrópoli?
Porque una prensa libre ayudará a alimentar a los hambrientos, atender a los enfermos, educar a los analfabetos, dar viviendas decentes a los pobres, revelando las causas del hambre, la enfermedad y la pobreza, poniendo la corrupción al descubierto; poniendo estos temas en primer plano.
Les he pedido a Juan Luis Correa y a Gustavo Mohme que presidan una Comisión que se dedicará a desarrollar una campaña publicitaria nada tradicional para que las personas comunes y corrientes dirijan su atención a las razones por las cuales la libertad de prensa puede afectarlos en su viada diaria. Como señaló alguna vez Katharine Graham: “La verdad de las cosas es que la ‘libertad de prensa’ no es tanto la libertad de la prensa como lo es el derecho del ciudadano a estar informado… Sin una información de la más alta calidad y la más profunda penetración, perdemos nuestra habilidad de gobernarnos en el tipo de democracia que tenemos. Permitimos que nuestros pensamientos queden en manos de aquéllos que están dispuestos a pensar por nosotros. Si abdicamos nuestro criterio frente a los dictadores de las mentes, después haremos lo mismo con nuestras libertades. Si las personas no entienden cuáles son nuestras libertades y por qué son esenciales, no las van a defender sino, por el contrario, se mantendrán pasivas mientras éstas se van erosionando. La mejor manera de mantener la libertad de prensa, al igual que la libertad en sí, es saber lo que ésta significa y ejercerla bien y sabiamente”.
La fortaleza de esta organización radica en todos ustedes, sus muchos miembros provenientes de todos los países del hemisferio con excepción de Cuba. El éxito de ella está en sus manos, más que en las mías. De modo que ahora que empiezo mi mandato, recurriré a la activa participación y contribución financiera de todos ustedes para que apoyen a la SIP y a su misión.
En particular, le he pedido a Gonzalo Marroquín que continúe presidiendo la Comisión de Libertad de Prensa y a Andrés García Gamboa que presida la subcomisión para la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información. He nombrado a Gustavo Mohme y a José Santiago Healy copresidentes de la Comisión de Premios; a Sergio Muñoz y a Bartolomé Mitre copresidentes de la Comisión de Chapultepec; a Fabricio Altamirano presidente de la Comisión de Medios Cibernéticos; Luis Alberto Ferré será presidente de la Comisión de Finanzas; mientras que Jesús Díaz presidirá la Comisión de Auditoría. He nombrado a Edward Seaton y a Scott Schurz copresidentes de la Comisión de Fundaciones; Milton Coleman presidirá la Comisión de Sedes Futuras; Enrique Santos Calderón continuará presidiendo la Comisión de Impunidad; Armando González Rodicio presidirá la Comisión de Asuntos Legales; Jorge Canahuati Larach y Nélida Rajneri copresidirán la Comisión de Asuntos Internacionales; Rafael Molina presidirá la Comisión de Plan Estratégico; y como ya mencioné, Edward Seaton y Jayme Sirotsky copresidirán la Comisión de Nuevos Socios. Por otra parte, le he pedido a Bruce Brugmann que presida la Subcomisión de Nuevos Socios de Estados Unidos y Canadá y a Andrés Jungblut que presida la Subcomisión de Nuevos Socios de América Latina y el Caribe; a Liza Gross que presida la Subcomisión de Orientación a Nuevos Socios; y a Tony Pederson que presida la Subcomisión Interamericana. He nombrado a Silvia Miró Quesada presidenta de la Comisión El Diario en la Educación; a Rafael Molina, presidente de la Comisión de Programas; a Alejo Miró Quesada, presidente de la Comisión de Nominaciones; y a Tom Fiedler, presidente de la Junta de Asesores del Instituto de Periodismo Investigativo.
Les pido que expresen su reconocimiento a estas personas que están dispuestas a asumir la responsabilidad de los importantes cargos para los que han sido nombrados. Igualmente, quisiera pedir un voto de aplauso para el staff de la SIP que tan hábilmente dirigen Julio Muñoz y Ricardo Trotti, sin cuyos esfuerzos no podría existir la SIP. Por último, les pido que se den todos un gran aplauso porque sin el esforzado trabajo y el apoyo financiero de todos y cada uno de ustedes no habría SIP.
Y, entonces, quisiera terminar con las siguientes palabras del inmortal Miguel de Cervantes sobre la trascendencia de la libertad de expresión. "La libertad -- le dice el Ingenioso Hidalgo a su escudero -- es uno de los más preciados dones que los cielos dieron a los hombres".
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