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Asamblea General
Lima, Octubre 26-29, Perú
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ARGENTINA
La prensa, que desde hace décadas batalla
por mantener su libertad, enfrenta ahora a su más peligroso enemigo,
la crisis económica que ahoga a las empresas periodísticas y las
pone en serio riesgo de desaparecer.
La gravísima crisis que afecta a todos los sectores de la producción
nacional se ha profundizado aún más en los últimos meses.
El periodismo gráfico ve cómo se reducen dramáticamente
sus ingresos, tanto por venta de ejemplares como por la comercialización
de espacios publicitarios. Los editores nacionales advirtieron seriamente sobre
esta situación, en tanto la actividad periodística ha debido soportar
una creciente presión fiscal con la aplicación del IVA a la publicidad
y, luego, al precio de tapa de diarios y revistas.
Este es el principal tema que aqueja a los medios de comunicación, principalmente
de las provincias, que se ven afectados por una fuerte carga tributaria.
Las entidades representativas de la prensa presentaron al Poder Ejecutivo dos
anteproyectos que contemplan las aspiraciones de las empresas pequeñas
y medianas, que solicitan exenciones impositivas y un régimen de facilidades
de pago para deudas impositivas. Hasta la fecha, no ha habido respuestas al
respecto.
En mayo se presentó en el Senado de la Nación un proyecto de ley
que contempla la exención del IVA a la publicidad y una reducción
del 50% de la alícuota de dicho gravamen para las adquisiciones de papel,
exclusivamente para Pymes editoriales.
El miércoles 18 de septiembre, la Cámara de Diputados de la Nación
postergó el tratamiento de un proyecto de ley que propicia derogar la
desregulación de la venta de diarios, revistas y afines.
En un documento, la prensa argentina llamó la atención sobre este
proyecto, que calificó como un retroceso, ya que “esta desregulación
vino a poner fin a más de cincuenta años de un sistema de comercialización
cerrado, único en el mundo, que establecía privilegios para unos
pocos e impedía la apertura de nuevas fuentes de trabajo”.
La desregulación facilitó el acceso de la gente a las publicaciones
periodísticas, pues se comenzaron a habilitar nuevas bocas de expendio,
en beneficio de los lectores. La medida fue establecida por una resolución
ministerial del gobierno anterior y fue luego reafirmada por el decreto 1.025,
del 4 de noviembre del 2000.
Las organizaciones periodísticas destacaron que, con la desregulación,
se protegen las libertades de expresión y de prensa, de comercio y de
libre trabajo. Apuntaron que es necesario asegurar el funcionamiento de la empresa
y evitar la desaparición de publicaciones, lo que conspira contra una
verdadera pluralidad informativa.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación ratificó, el 16 de octubre,
una resolución del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba (TSJ),
que había absuelto al diario La Voz del Interior en una causa por injurias
iniciada por el empresario de máquinas de video póquer, Miguel
Angel Caruso.
El máximo Tribunal dejó firme el fallo de septiembre de 1999,
que en función de la doctrina de la “real malicia” invocada
por los abogados del matutino, absolvió del delito de injurias al editor
responsable, Luis Eduardo Remonda, en ese entonces su director periodístico.
En 1997, el diario se hizo eco de una investigación periodística
de Canal 10 de Córdoba vinculada con las máquinas de video póquer
y el asesinato del ex senador radical Regino Maders. El diario, citando datos
obtenidos del expediente judicial, aludió a la supuesta vinculación
del crimen con personas relacionadas con el negocio del video póquer.
Caruso se sintió agraviado por la publicación y demandó
a La Voz del Interior y a su director.
En primera instancia, el fallo fue condenatorio para Remonda, aunque en septiembre
de 1999 el TSJ revocó la condena sosteniendo que “la libertad de
prensa posee una mayor entidad respecto de otras libertades, siempre que se
practique dentro de determinadas pautas”.
El caso llegó a la Corte Suprema, que respaldó en forma unánime
los argumentos de los abogados de Remonda y concluyó que el tribunal
provincial aplicó correctamente la ley cuando resolvió que las
expresiones que el querellante evaluó como injuriosas no habían
sido creadas por La Voz del Interior, sino que derivaban de los testimonios
de dos personas que figuraban en el expediente judicial, lo que fue citado en
el artículo.
A comienzos de octubre, se recibió la denuncia del doctor Oscar Jorge
Troisi, médico cirujano residente en Río Grande, Tierra del Fuego,
quien indicó que a raíz de sus opiniones vertidas en el periódico
Provincia 23, de esa localidad, fue sancionado en su trabajo, que depende del
Estado.
El doctor Troisi desarrolla sus tareas en el Hospital Regional Río Grande,
de esa ciudad. Además, colabora en forma ad honorem con Provincia 23,
donde publica una columna en la que trata diversos temas. Incluso publicó
una Carta Abierta al gobernador Manfredotti.
A raíz de esos artículos, según el denunciante, le fueron
impuestas dos sanciones de suspensión, por cinco días y por 10
días, en su puesto del hospital. Dichas sanciones fueron recurridas por
vía administrativa, pero Troisi supone que le impondrán nuevas
medidas disciplinarias con el presunto objetivo de exonerarlo.
La periodista Clara Britos, directora y propietaria del periódico La
Tapa, de Guernica, provincia de Buenos Aires, denunció que sufre intimidaciones
y amenazas a raíz de su actividad profesional.
En una nota, asegura que en esa localidad “ocurren hechos graves de corrupción”,
que denuncia en su medio. Advierte además que “no existen garantías,
ejerzo mi trabajo bajo la presión de no saber qué puede ocurrirme,
u ocurrirle a alguien de mi familia”. Los hechos denunciados por Britos
son amenazas, por teléfono y por mail; seguimientos intimidatorios y
la intervención ilegal de su teléfono.
La periodista atribuye responsabilidades al ex intendente, Oscar Rodríguez,
con quien dice que tuvo un “enfrentamiento verbal” cuando le solicitó
una entrevista.
En un hecho que tuvo trascendencia nacional, un grupo de custodios del ex presidente
Carlos Menem amenazó y atacó brutalmente a un equipo periodístico
del programa televisivo “Caiga quien Caiga”, en la ciudad de Tucumán.
El equipo, conducido por el periodista Daniel Malnatti, fue atacado y amenazado
por dos supuestos custodios de Menem.
El director de Tiempo Sur, de Río Gallegos, Leopoldo Jorge Kalmus, denunció
un atentado perpetrado contra el frente del edificio del diario, así
como también las amenazas sufridas por periodistas de ese medio y por
sus hijos.
Entre otras agresiones, el domingo 19 de mayo, desconocidos dispararon con un
arma de fuego contra la vidriera del diario La Defensa Popular, de Campana,
dirigido por Daniel Vogel. En la madrugada del lunes 20 de mayo, fue atacada
la vivienda del gerente de relaciones institucionales del diario El Siglo, de
Tucumán, Ricardo Le Fort, con un disparo de arma.
En Catamarca, generó también inquietud la agresión sufrida
por los periodistas Ariel Brizuela y Carlos López Véliz, del diario
El Ancasti y de Radio Ancasti, respectivamente, por parte de efectivos de la
guardia de infantería de la policía de esa provincia, mientras
cubrían una movilización.
Ante sucesivas demandas y querellas judiciales, el diario El Ancasti, de Catamarca,
denunció una situación de “acoso judicial”. El diario
informó que tenía en trámite un total de 19 causas.
El 17 de septiembre, el juez federal Claudio Bonadío ordenó al
corresponsal en Buenos Aires del Financial Times, Thomas Catán, a suministrar
un listado de llamadas telefónicas luego de que éste se negara
a revelar sus fuentes de información acerca de denuncias de banqueros
extranjeros sobre un pedido de soborno hecho por senadores argentinos para detener
la tramitación de un proyecto de ley que impondría nuevos impuestos
a los bancos. La acción del juez constituyó una violación
de la Constitución Nacional que garantiza el secreto de las fuentes periodísticas.
A fines de octubre, la Sala II de la Cámara Federal falló a favor
del periodista Catán, decretando la nulidad de la medida del juez Bonadío
y le ordenó que destruya, en presencia del periodista o de sus abogados,
el listado de llamadas telefónicas.
La Cámara de Senadores de la Nación le ha dado media sanción
a un proyecto de ley creado por el senador Jorge Yoma e impulsado por el senador
Jorge Busti, que persigue el fin de reducir los costos de producción
de las editoriales pequeñas y medianas, ante la gravísima situación
que éstas atraviesan.
El proyecto establece eximir del IVA a los espacios publicitarios y a quienes
forman parte de esa cadena comercial y, además, la disminución
del 50% de la alícuota vigente para el papel periódico.
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