62ª
Asamblea General
Sociedad Interamericana de Prensa
Ciudad de México,
29 de septiembre al 3 de octubre del 2006
Hotel Camino Real
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BRASIL
Informe ante la 62ª Asamblea General
Ciudad de México, México
29 de Septiembre - 3 de Octubre, 2006
En un año de elecciones para presidente de la República, diputados
estatales y federales, senadores y gobernadores, se han intensificado las amenazas
contra la libertad de prensa en diversos estados de Brasil, con prohibiciones
impuestas por el Ministerio de Justicia de transmitir noticias y amenazas de
políticos contra periodistas. En el segundo semestre de 2006 llamó
la atención el gran número de agresiones físicas contra
los profesionales que ejercen el periodismo.
El 26 de julio, el presidente
Luiz Inácio Lula da Silva vetó el Projecto de Ley Suplementaria
79/2004, presentado por el diputado Pastor Amarildo, que trata sobre la actuación
de los periodistas y sus funciones. El texto retomaba propuestas que habían
sido vetadas dos años antes por el Gobierno. Entre ellas, el aumento
de 11 a 23 en el número de funciones relativas a las profesiones en el
campo de la información y las comunicaciones que exigirían la
obtención de un diploma de periodista para poder ejercer la carrera.
La nueva legislación también estipulaba la creación del
Consejo Federal de Periodismo para disciplinar, orientar y controlar la profesión
y aplicar sanciones administrativas.
La libertad de expresión
se vio en peligro cuando en el mes de agosto, un periodista y un auxiliar técnico
del canal de televisión TV Globo de São Paulo fueron tomados de
rehenes por una organización criminal, el Primer Comando de la Capital
(PCC), para exigir la transmisión de un mensaje del grupo en uno de los
dos programas de mayor audiencia de la televisión brasileña. La
SIP denunció un clima de creciente descontrol y violencia causado por
la impunidad y la falta de articulación entre las autoridades estatales
y federales, hechos que resultan evidentes por la situación.
La impunidad aparece también
en otras situaciones, tales como el archivamiento, en enero, de las investigaciones
acerca del asesinato del presentador de televisión Edgar Lopes de Faria,
conocido como Escaramuça. Faria fue muerto el 29 de octubre de 1997,
en Campo Grande, Mato Grosso do Sul. Del mismo modo, tampoco se ha terminado
de investigar quién colaboró con la fuga de Célio Alves
de Souza, ex-soldado de la Policía Militar, condenado en junio de 2005
a 17 años y seis meses de prisión por su participación
en el asesinato del empresario Domingos Sávio Brandão Lima Júnior.
Alves de Souza huyó de la Penitenciaría Pascoal Ramos el 24 de
julio de 2005, repitiendo así una situación ocurrida con otro
acusado por el mismo crimen.
Por otro lado, continúan
sin castigo los autores intelectuales de varios crímenes contra profesionales
de la radio y periodistas. En el mejor de los casos han sido encarcelados y
condenados algunos pistoleros e intermediarios. Y aun así, estos logran
eludir el castigo aprovechando algunos resquicios legales. En el caso del asesinato
del periodista Samuel Román, ocurrido en abril de 2004, en Coronel Sapucaia,
Mato Grosso do Sul, el Tribunal de Justicia determinó que había
indicios suficientes para encausar a Cleyton de Andrade Segovia, mas éste
consiguió un habeas corpus y se dio a la fuga.
Situaciones de agresión
contra la libertad de prensa:
El 2 de mayo, el periodista radial Camelo Luis de Sá, de Rádio
Comunitária de Quiterianópolis, Ceará, fue herido con dos
tiros en el brazo derecho cuando se encontraba en la estación de radio.
Antônio Valceni Vieira, hijo del alcalde de la ciudad, Francisco Vieira
da Costa, se presentó ante la delegación de Tauá, y confesó
haber disparado al periodista radial porque éste había ofendido
a su familia con sus comentarios vertidos por la radio.
El 5 de mayo, el delegado
Edson Costa, del 4º Distrito Policial de Curitiba, Paraná, irrumpió
en las instalaciones de TV Iguaçu, armado, exigiendo hacer uso de su
derecho de réplica en el programa periodístico “Tribuna
en la TV”. Aparentemente, Costa se sintió afectado por una serie
de reportajes que habían sido transmitidos a lo largo de toda la semana.
Bastante nervioso, fue tranquilizado por el equipo de periodistas tras lo cual
aceptó dejar el arma en una gaveta de la sala de redacción antes
de ingresar al estudio. El material de Tribuna en la TV se basaba en una investigación
realizada por la Oficina de Asuntos Internos de la Policía Civil, el
Núcleo de Protección del Niño y el Adolescente Víctimas
de Crímenes (Nucria) y por la Promotora de la Infancia y la Juventud
sobre la participación de efectivos policiales en un esquema de pedofilia,
prostitución de menores y extorsión.
El 5 de mayo, el periodista
Lucio Flavio Pereira Vaz, reportero especial del diario Correio Braziliense,
de Brasilia, fue sorprendido por una información publicada en el diario
O Globo. En un reportaje sobre la Operación Sanguessuga realizada por
la Policía Federal (PF), el diario reprodujo un diálogo interceptado
por la PF el 23 de diciembre de 2005 entre el empresario Luiz Antônio
Trevisan Vedoin y Francisco Machado Filho, asesor del diputado Nilton Capixaba
(PTB-Rondônia), en el que los dos planeaban la muerte de Vaz. El delegado
de la Policía Federal Tardelli Boaventura, de la Delegación Regional
de Combate contra el Crimen Organizado de Mato Grosso, afirmó que el
diálogo fue una conversación aislada.
El 11 de mayo, el periodista
Ricardo Ojedo, director de la sucursal del diario Diário MS y del sitio
de noticias Perfil News de Três Lagoas, Mato Grosso do Sul, recibió
amenazas por teléfono. Por ello, presentó su queja ante la Delegación
Regional de la Policía Civil. Ojedo cree que fue amenazado en respresalia
por la cobertura sobre el encarcelamiento de cinco concejales de la ciudad de
Santa Rita do Pardo, acusados de asociación ilícita para delinquir
y formación de una banda criminal.
El 12 de mayo de 2006, agentes
de seguridad del ex-gobernador de Rio de Janeiro Anthony Garotinho agredieron
a la fotógrafa Marizilda Cruppe, del diario O Globo, cuando el político,
que estaba en huelga de hambre, era transferido de la sede del partido PMDB
en Rio de Janeiro hacia un hospital. A la salida de Garotinho, los agentes de
seguridad arremetieron con violencia contra varios periodistas y agredieron
a Marizilda, tomándola por el cuello, jalándola con fuerza y empujándola.
En mayo, la reportera Maria
Mazzei, del diario O DIA, de Rio de Janeiro, recibió amenazas de muerte
luego de la publicación de una serie de notas bajo el título "La
Mafia de los Cuerpos" sobre un fraude contra compañías de
seguros de vida. El primer reportaje fue publicado el día 13 y condujo
al arresto de dos personas involucradas en el golpe. La semana siguiente, Maria
Mazzei fue amenazada por primera vez. Cuando denunció a un ex-oficial
de la Marina Mercante, George Sarkis, un carro empezó a rondar la casa
de la periodista y sus familiares recibieron llamadas telefónicas anónimas
con nuevas amenazas. La empresa transfirió a la periodista y a su familia
a un lugar seguro.
En la madrugada del 18 de
mayo, tres hombres armados y encapuchados irrumpieron en la sede del diario
Imprensa Livre, en São Sebastião, ciudad en el litoral norte paulista.
Se dirigieron a los talleres, en la parte posterior del local, ordenaron a los
empleados a tirarse al suelo, rociaron gasolina a las prensas, la guillotina
y a los ejemplares ya impresos y les prendieron fuego. Durante la invasión,
los hombres gritaban que el diario ya no debía publicar más informes
sobre el PCC (Primer Comando de la Capital), organización criminal responsabilizada
por una serie de atentados en São Paulo. Sin embargo, el director del
diario cree que la causa del atentado es más bien de índole política.
Desde hace cerca de un año, el diario ha venido publicando denuncias
sobre irregularidades cometidas por la administración municipal de São
Sebastião.
El día 28 de mayo,
el periodista y ambientalista Vilmar Sidnei Demamam Berna, director de Jornal,
de la Revista y del Portal do Meio Ambiente, recibió una llamada telefónica
anónima en su casa en Niterói, Rio de Janeiro. Cuando la esposa
de Berna contestó el teléfono, una voz de mujer le dijo que su
esposo no pasaría de esa noche.
El 20 de junio, en Paraíba,
unos indios potiguaras destruyeron un carro del equipo de reportajes del canal
de TV Cabo Branco, filial de Rede Globo, y mantuvieron de rehenes a dos personas
en Rio Tinto (a 60 km de João Pessoa), además de un efectivo policial
y un agente de seguridad de una fábrica de la región. Según
la policía, la acción fue una respuesta al arresto de cuatro indios
por la tala ilegal efectuada en el Parque Estatal de Mata do Rio Vermelho.
El 11 de julio, el reportero
Alexandre Araújo, del diario Estadão do Norte, de Rondônia,
presentó una queja por recibir amenazas del alcalde de Ouro Preto do
Oeste, Irandi Oliveira, por haber publicado una nota sobre la casación
de su mandato. Al día siguiente de presentada la queja, recibió
otra llamada con amenazas, que llegó a escuchar el propio oficial de
la policía por el parlante del teléfono.
El 18 de julio el periodista
José Ursílio, jefe de redacción del Diário de Marília
y de las estaciones de radio Dirceu AM y Diário FM, en Marília,
São Paulo, solicitó protección para él y su familia
y que las autoridades policiales y judiciales adoptasen las medidas necesarias
contra la escalada de violencia y atentados iniciada con el incendio criminal
del Diário, en setiembre del año pasado. Un día antes había
sido capturado in fraganti un ensamblador de muebles que hizo dos disparos contra
el conductor Almir Adauto Marcelo, quien habría sido confundido con el
periodista.
El 25 de julio, Rafael Luís,
reportero de la sección deportes del diario O Povo, de Fortaleza, Ceará,
recibió un puñetazo en el pecho propinado por un asesor de la
presidencia del Ceará Sporting Club. El había publicado una nota
sobre la disputa entre dirigentes del club y el atraso de los sueldos de jugadores
y funcionarios. En junio, el reportero gráfico Mauri Melo ya había
sido agredido por agentes de seguridad de la Companhia Energética do
Ceará (Coelce).
En agosto, Mauri Martinelli,
columnista del semanario O Minuano, de Estância Velha, Rio Grande do Sul,
fue atacado recibiendo cinco tiros. Martinelli cree que se trata de un atentado
político, porque él venía haciendo críticas a la
administración municipal en su diario. La directora del diario, Claudete
Rihl, y la periodista Vera Fernandes también recibieron amenazas.
El 12 de agosto, el reportero
Guilherme Portanova y el auxiliar técnico Alexandre Coelho Calado, de
la Rede Globo, fueron secuestrados en São Paulo por supuestos integrantes
de la organización criminal Primer Comando de la Capital (PCC). Los secuestradores
exigieron que la emisora transmitiese un mensaje grabado por el grupo, el cual
fue protagonista de actos violentos a gran escala en aquel Estado. El PCC liberó
primero a Coelho Calado con el vídeo. Después de la transmisión
de la cinta por el canal O Globo en el programa dominical Fantástico,
Portanova fue puesto en libertad.
El 24 de agosto, el reportero
gráfico Wagner Santos, del Jornal Diário do Povo, de Teresina,
Piauí, fue detenido por la policía que daba seguridad al Hospital
Getúlio Vargas cuando estaba tomando fotos para un reportaje sobre la
huelga de médicos residentes. Un oficial lo puso detrás de las
rejas de la entrada del hospital y le dijo que iba a llamar un vehículo
para llevarlo a la estación de policía. Los médicos pidieron
que lo soltasen y los manifestantes comenzaron a empujar la reja. En medio de
la confusión, el periodista logró escapar del local.
El 30 de agosto, el camarógrafo
José Antonio Aparecido Marciano, colaborador del Departamento de Periodismo
de la Band, fue agredido cuando estaba dentro de una unidad móvil del
equipo de reporteros, en la zona de la avenida Paulista, en São Paulo.
El agresor rompió la ventana del carro y atacó a Marciano con
una barra de fierro. El cineasta fue socorrido por el equipo de rescate del
Cuerpo de Bomberos y trasladado al Hospital de São Paulo.
El 7 de setiembre, la Afropress
–Agencia Afroétnica de Noticias– salió del aire por
ataques de hackers racistas. Afropress comenzó a ser blanco sistemático
de los ataques desde que reveló el nombre del primer acusado de practicar
el racismo en la red. Además de ello, los periodistas de Afropress vienen
siendo blanco de amenazas a su integridad física y personal.
En materia de censura, se
registraron los siguientes hechos:
El 19 de mayo el semanario
Folha do Amapá circuló con una edición de protesta contra
el Partido Democrático Trabalhista (PDT), porque una decisión
del Tribunal Regional Electoral del Estado determinó, a pedido del PDT,
la suspensión de la edición electrónica número 571,
difundida la semana del 12 de mayo. La censura fue una represalia por el reportaje:
“Sólida despide, embauca y desaparece”, publicada en aquella
edición, en la que el diario divulgaba los despidos en masa de los trabajadores
de la empresa Sólida Mineração y hacía críticas
al gobernador, miembro del PDT, por promesas incumplidas. Folha está
ligada al ex-gobernador João Capibaribe (PSB). El juez auxiliar Anselmo
Gonçalves da Silva ordenó que la edición en línea
fuese retirada del aire y estipuló una multa de R$ 5.000,00 en caso el
diario desacatara la orden.
En agosto, la jueza Lúcia
de Fátima Magalhães Albuquerque Silva, de la Comarca de Ouro Preto,
Minas Gerais, determinó la confiscación de la novena edición
de la revista Observatório Social, atendiendo a una acción del
Ministerio Público del Estado. La revista traía una nota titulada
“La Edad de Piedra”, con denuncias sobre empresas mineras de la
región de la Mata dos Palmitos que usarían mano de obra infantil
para recolectar rocas de yeso. El reportaje fue publicado el mes de marzo y,
según los periodistas del Observatório, tuvo una repercusión
muy fuerte en el exterior.
El 27 de agosto de 2006,
el juez Roberval Casemiro Belinati, del Tribunal Regional Electoral del Distrito
Federal, Brasília, prohibió a los medios de comunicación
revelar el contenido y la existencia de la grabación de una conversación
entre dos políticos.
El 30 de agosto, agentes
de la Policía Federal invadieron la sede del semanario Hoje, en Belo
Horizonte, Minas Gerais, y de la imprenta gráfica Verdade, en Ribeirão
Preto (SP), donde se imprime el diario, para confiscar las computadoras. La
periodista Joseti Alves, directora del diario, dijo que los fiscales del Ministerio
Público la acusan de la comisión de delito electoral por diseminar
informaciones sobre irregularidades en la utilización de recursos públicos
involucrando a un diputado federal, un ex-ministro y fiscales locales.
El 23 de mayo de 2006, el
diario Correio do Estado, de Campo Grande, Mato Grosso do Sul, fue castigado
con dos dictámenes del tribunal local por el noticiero divulgado a fines
del 2005. Las noticias daban cuenta de la acción promovida por el Ministerio
Público Federal contra el ex alcalde de la ciudad, André Puccinelli,
candidato del PMDB al gobierno del Estado. Según el Ministerio Público,
Puccinelli había violado la ley electoral en la época en que era
alcalde de Campo Grande. Puccinelli trató de acogerse al Derecho de Réplica
en relación a cuatro temas. El pedido fue inicialmente denegado, pero
en un segundo intento la 3ª. Sala Penal de Campo Grande se lo concedió.
La jueza Cíntia Letteriello determinó que el diario publicase
en un mismo día, el 23 de mayo de 2006 – cuatro textos por Derecho
de Réplica.
El 29 de mayo de 2006, el
diario O Globo, de Rio de Janeiro, fue castigado por la Justicia del Estado
por publicar notas sobre el escándalo de las ONGs que recibieron dineros
públicos y apoyaron la pre campaña presidencial del ex-gobernador
Anthony Garotinho. Un su dictamen preliminar, antes de juzgar el mérito
de la acción, la corte determinó que el diario publicase el Derecho
de Réplica, pero el texto que O Globo fue obligado a divulgar, el 29
de mayo, fue casi diez veces mayor que el de la supuesta ofensa.
El 25 de setiembre de 2006,
el diario Gazeta do Povo, de Curitiba, Paraná, publicó en primera
plana una denuncia sobre el pedido de levantamiento del secreto telefónico
de periodistas, presentado por el gobernador licenciado Roberto Requião
(PMDB), candidato a la reelección en octubre. El pedido habría
sido tramitado por el departamento legal de la coalición Paraná
Forte (de la cual el gobernador es parte) ante la Inspectoría General
del Ministerio Público de Paraná e incluyó el levantamiento
del secreto telefónico de los periodistas Caio Castro Lima, Karlos Kohlbach
y Celso Nascimento, de la Gazeta do Povo, así como de Mari Tortato, de
la Folha de S. Paulo. El motivo fue una serie de reportajes publicados en los
dos diarios sobre el arresto del oficial de la policía Délcio
Rasera, que se presentaba como asesor de Requião y que estaría
ligado a la Casa Civil, siendo acusado de realizar ilegalmente interceptaciones
telefónicas.
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