|
Reunión de Medio Año
Los Cabos
Marzo 12 al 15,2004
México
|
COSTA
RICA
Durante este período
los tribunales retomaron la Ley de Imprenta de 1902 para imponer directamente
penas de prisión por delitos contra el honor. Aunque esas penas fueron
mitigadas por la conmutación y la ejecución condicional, su potencial
inhibidor de la libertad de expresión es dramático. En consecuencia,
la autocensura campea en las salas de redacción.
Las detenciones de los presuntos participantes en el homicidio de Parmenio Medina
Pérez permiten albergar la esperanza de que el juicio esclarezca por
completo el asesinato, pero la muerte de Ivannia Mora Rodríguez abre
un nuevo caso que exige vigilancia para que no quede en la impunidad.
El 23 de diciembre de 2003 la periodista Ivannia Mora Rodríguez fue asesinada
por dos motociclistas que dieron alcance a su auto cuando transitaba por la
zona de Curridabat, en San José.
El 28 de diciembre la policía detuvo a un empresario con quien Mora había
laborado hasta poco antes del homicidio, pero el hombre fue puesto en libertad
por falta de pruebas. Las características del crimen indican que se trata
de un homicidio pagado.
El 27 de diciembre de 2003 el sacerdote Mínor de Jesús Calvo Aguilar
y el empresario Omar Luis Chaves Mora fueron detenidos como presuntos autores
intelectuales del homicidio de Parmenio Medina Pérez, periodista asesinado
por sicarios el 7 de julio del 2001, cuando llegaba a su casa.
Contra los detenidos se dictaron seis meses de prisión preventiva y la
Fiscalía se manifiesta segura de haber resuelto el caso. Se espera que
en las próximas semanas los fiscales formalicen la acusación.
Calvo y Mora se suman a otros tres sospechosos de participación en el
crimen: Luis Aguirre Jaime, alias “El Indio”, acusado como autor
material, Andrés Chaves Matarrita, acusado de prestar colaboración
a los asesinos y John Gutiérrez Ramírez, acusado de mediar entre
los homicidas y los autores intelectuales.
Según la Fiscalía, César Murillo, conocido como Nicho,
también participó como autor material, pero falleció a
manos de la policía cuando intentaba asaltar un banco en compañía
de Aguirre y Chaves Matarrita.
El 20 de febrero, la Corte Interamericana de Derechos Humanos notificó
a las partes que celebrará audiencia el 30 de abril y 1 de mayo para
escuchar alegatos en el caso del periodista de La Nación, Mauricio Herrera
Ulloa. La condena contra Herrera y La Nación, ratificada el 24 de enero
del 2001 por la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia, responsabilizó
al periodista de cuatro delitos de publicación de ofensas en perjuicio
de Félix Przedborski, ex embajador honorario de Costa Rica ante la Organización
Internacional de Energía Atómica (OIEA). Los reportajes de Herrera
dieron cuenta de numerosos cuestionamientos hechos al ex embajador en la prensa
europea y recogieron datos adicionales sobre la conducta del ex funcionario.
Herrera fue condenado a 120 días multa y al pago de ¢60 millones
(unos $200.000) como reparación civil. La Nación fue condenada
solidariamente en lo civil.
También se ordenó al periódico publicar el “por tanto”
de la sentencia y eliminar de su versión digital los enlaces entre el
apellido Przedborski y las publicaciones que causaron la demanda. En lugar de
esos enlaces, La Nación debe crear otros entre el apellido del ex funcionario
y la parte dispositiva de la sentencia condenatoria. El nombre del periodista,
en cambio, debe ser inscrito en el Registro Judicial de Delincuentes.
En la demanda, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos argumenta
que “la utilización de la figura penal es desproporcionada e innecesaria
en una sociedad democrática y constituye una restricción indirecta
a la libertad de expresión”. También cuestiona que el sistema
judicial costarricense atribuya al periodista la responsabilidad de demostrar
la verdad de los hechos publicados y califica como una “imposición”
la orden de eliminar los enlaces entre La Nación Digital y las publicaciones
sobre Przedborski y sustituirlos por enlaces con la parte dispositiva de la
sentencia condenatoria.
Una decisión de la Corte sobre los puntos reseñados podría
tener alcances históricos para la libertad de expresión en las
Américas. Así lo han entendido la SIP, el Comité para la
Protección de Periodistas, el Colegio de Periodistas de Costa Rica, la
Asociación para la Defensa del Periodismo Independiente de Argentina
y prestigiosos medios de comunicación que ya presentaron o están
por presentar escritos de amicus curiae en apoyo de la demanda de la Comisión.
El 21 de febrero Gabriela Chaves Pérez, periodista del Diario Extra,
fue condenada a diez días de prisión con beneficio de ejecución
condicional de la pena y al pago de 28 millones de colones de indemnización,
por un reportaje que daba cuenta de la manipulación de una foto en Internet
para hacer creer que las bailarinas de un popular programa de televisión
habían posado desnudas. El periódico denunció que la foto
falsificada también se vendía en las calles. Los jueces determinaron
que el periódico dijo la verdad, pero encontraron que afectó el
honor de las bailarinas al publicar la foto adulterada.
El 23 de febrero Marcos Leandro Camacho, periodista del Diario Extra, fue condenado
a treinta días de prisión con conmutación de la pena por
multa y el pago de diez millones de colones de indemnización por un reportaje
en que daba cuenta de la disconformidad de una comunidad con el director de
la escuela local. El tribunal reprochó al periodista la reproducción
de fuertes manifestaciones de los dirigentes que criticaban al director. En
un reportaje posterior, el periodista utilizó datos y declaraciones de
los anteriores para contextualizar la información. Los jueces determinaron
que al citar esos elementos, los hizo suyos y así incurrió en
difamación.
El 2 de marzo José Luis Jiménez Robleto, periodista del Diario
Extra, fue condenado a cincuenta días de prisión con el beneficio
de ejecución condicional y el pago de siete millones de colones de indemnización
por un reportaje sobre una funcionaria del Instituto Mixto de Ayuda Social acusada
de irregularidades con fondos públicos. A la fecha del reportaje, la
funcionaria no había sido enjuiciada. Posteriormente, fue sobreseída
y querelló al periódico.
La comisión especial sobre libertad de expresión de la Asamblea
Legislativa, que estudia ocho proyectos de reforma a las normas que afectan
las libertades de expresión y de prensa, aceptó integrar un representante
de la prensa a sus sesiones.
El proceso es lento y los debates intensos, pero se abre la esperanza de que
la Comisión dictamine un informe que, si bien no llena las aspiraciones
de los defensores de la libertad de expresión, podría significar
algún progreso.
Preguntas ó Comentarios? escríbanos
© 2002 Sociedad
Interamericana de Prensa. Todos los derechos reservados.
|