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Asamblea General de la SIP .
Antigua, Guatemala,
22 - 26 de octubre 2004
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HONDURAS
Es indudable que en el país hay libertad de prensa, pero es también
cierto que los espacios de libertad irrestricto en que se han desenvuelto los
medios se han ido cerrando. Las acciones contra la prensa ya no se limitan a
amenazas, sino que se han concretado en al menos tres procesos judiciales concluidos
contra periodistas, dos de ellos han terminado en veredictos de culpabilidad
y en uno, incluso, se teme una pena en que el comunicador tenga que ir a la
cárcel.
Las limitaciones
aumentan paralelamente al incremento de actos delictuosos ligados al crimen
organizado, a la vez que continúa siendo difícil obtener pruebas,
en particular de entes oficiales, sobre hechos de corrupción.
Un nuevo
proceso electoral hace la situación más dificultosa. El Tribunal
Supremo Electoral pretende calificar la información política como
propaganda partidaria y por tanto busca cómo someter las noticias a las
condiciones legales de la propaganda.
Sólo
este Tribunal Supremo Electoral puede autorizar la publicación de anuncios
relacionados con partidos políticos, movimientos o candidatos, so pena
de multas contra el medio de comunicación.
El 15 de mayo, el Congreso Nacional puso en vigencia la Ley Electoral y de las
Organizaciones Políticas que por primera vez limita el periodo de propaganda
electoral y ha sometido a los medios de comunicación la censura previa.
El Art. 144 limita la propaganda electoral a cincuenta (50) días antes
del día de las elecciones internas y primarias, y a noventa (90) días
antes de las elecciones generales. “Fuera de los plazos establecidos en
el presente artículo, queda prohibida la propaganda electoral mediante
la utilización de la televisión, la radio, periódicos escritos,
revistas, vallas publicitarias en sitios o lugares públicos, altoparlantes
fijos o móviles y concentraciones públicas”.
El Art.
145 regula por primera vez las encuestas y sondeos de opinión. Ordena
que “no se podrán publicar los resultados de las encuestas y sondeos
de opinión dentro de los cincuenta (50) días antes de las elecciones
primarias y noventa (90) días antes de las elecciones generales”.
Señala que la empresa encuestadora deberá registrarse ante el
Tribunal Supremo Electoral, y deberá notificar sobre los “métodos
y procedimientos utilizados en la realización de las encuestas para su
previa autorización, en un plazo máximo de cinco (5) días
hábiles”, contraponiéndose así a la Ley de Emisión
de Pensamiento.
Tras presiones
de los medios de comunicación y de la sociedad civil, el Congreso Nacional
se comprometió a no ratificar la figura del Hábeas Data que había
sido aprobada por el órgano legislativo en primera legislatura. De acuerdo
con el derecho comparado, el Hábeas Data es una garantía que protege
derechos como la honra, buena reputación, intimidad y derecho a la información,
pero en ningún caso se podrán afectar la base de datos ni las
fuentes de información periodísticas.
El jefe
de Redacción del diario El Heraldo, Carlos Mauricio Flores, fue querellado
en mayo pasado luego de publicar un trabajo de investigación relacionado
con el narcotráfico y tráfico de armas desde Honduras a Colombia.
La demanda fue interpuesta por la abogada Gloria Maritza García por los
delitos de difamación y calumnia. Ella fue mencionada en la investigación
periodística.
El trabajo,
publicado el 20 de octubre de 2003 reveló los presuntos vínculos
del narcotráfico en Honduras con miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias
de Colombia, FARC. La relación, según el informe, se hace a través
de un contacto identificado como Ethalson Mejía Hoy, de nacionalidad
colombiana, y cuya apoderada legal es García Suárez. El proceso
judicial incluyó audiencias de conciliación por lo que tras dos
meses de conversaciones se evitó llegar al juicio oral. Ethalson Mejía
se encuentra prófugo de la justicia hondureña y su abogada es
requerida en Colombia, según informes de Interpol.
El 5 de
agosto de 2004 fue condenado el periodista Adolfo Hernández por el delito
de difamación con imputaciones constituyentes de injuria, por cuestionamientos
hechos a una encuesta de medición de audiencia publicada por la Asociación
de Agencias de Publicidad de Honduras, APAH, donde su programa aparecía
en los últimos lugares de audiencia. Hernández es director del
programa televisivo “No se deje” de la Corporación Maya TV,
canal 66, en Tegucigalpa, y fue demandado por Fernando Mass, presidente de la
APAH, quien sostuvo que el periodista dañó su imagen cometiendo
el delito de difamación, calumnia e injuria, cuando se extralimitó
en sus comentarios.
El de Hernández
ha sido la tercera condena a un periodista este año. Por lo mismo delitos
de difamación fueron condenados los periodistas Rodrigo Wong Arévalo,
presidente y director de un programa de televisión, Abriendo Brecha,
y de cuatro revistas nacionales, y Renato Álvarez, conductor del programa
“Frente a Frente”.
Existe mucha
tensión en los medios de comunicación por la potencial discusión
de la “Ley de Derecho de Acceso a la Información Pública”,
que prepara el Consejo Nacional Anticorrupción con la justificación
de ser una medida preventiva para combatir la corrupción. En sus artículos
existe el peligro de privación de la libertad y de multas para actividades
relacionadas con el periodismo.
El 1 de
octubre alrededor de las 7 de la noche fueron tiroteadas las instalaciones del
diario La Tribuna en Tegucigalpa, sin consecuencias. Se informó de que
el hecho fue un accidente cometido por un policía que se trasladaba en
una patrulla policial para cumplir servicio en uno de los barrios cerca de la
sede del diario La Tribuna y mientras manipulaba el arma reglamentaria se le
disparó.
Desde mayo
está latente el problema derivado de la nueva Ley Electoral que intenta
incluir dentro del concepto de propaganda política a toda noticia que
se refiera a los políticos. De forma oficiosa los integrantes del Tribunal
Supremo Electoral llaman a los medios para pedirles la no inclusión de
tales noticias, con veladas amenazas legales.
El periodista
Adolfo Hernández, director del programa televisivo “No se deje”,
espera una sentencia después de ser condenado por los delitos de difamación,
calumnia e injuria.
Además,
persiste la emisión de una orden de captura contra el periodista Arnulfo
Aguilar, director de Radio Uno, por un trabajo contra la ex magistrada Telma
Mejía de Zerón.
También
está en pie la demanda en contra del periodista Serapio Umanzor, por
trabajos periodísticos que involucraron al diputado Francisco Herrera
Donnineli y su familia, como partícipes de una apropiación dolosa
de unas tierras de propiedad privada.
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