62ª
Asamblea General
Sociedad Interamericana de Prensa
Ciudad de México,
29 de septiembre al 3 de octubre del 2006
Hotel Camino Real
|
MÉXICO
Informe ante la 62ª Asamblea General
Ciudad de México, México
29 de Septiembre - 3 de Octubre, 2006
La libertad de prensa es restringida en diversas regiones del país donde
autoridades locales se resisten a erradicar actos autoritarios contra periodistas
independientes, a los que presionan políticamente, los acosan con acciones
de presunto carácter legal, o incluso los agreden físicamente.
El crimen organizado sigue
reclamando vidas y conciencias entre el gremio periodístico. El narcotráfico
representa el mayor desafío para la vigencia del estado de derecho. En
lo que va del año se han registrado 1,600 ejecuciones ligadas al crimen
organizado con niveles de brutalidad nunca vistos en el país.
La tarea periodística
particularmente en la zona de frontera con los Estados Unidos se ha vuelto cada
día más peligroso. Muchos periodistas viven amordazados y amenazados.
El narcotráfico ha corrompido a policías locales, estatales y
federales; a alcaldes, jueces, maestros y sacerdotes, incluso a conductores
de taxis y a empleados de hoteles. Sería ingenuo asegurar que no ha cooptado
también a periodistas, a veces bajo amagos de atentar contra ellos y
sus familias si no aceptan entrar a las listas de los sobornos.
En este período dos
periodistas fueron asesinados y otro permanece desaparecido.
El 10 de agosto fue encontrado
sin vida y con huellas de tortura, el cuerpo de Enrique Perea Quintanilla, propietario
de la revista Dos Caras en el estado norteño de Chihuahua. Las autoridades
locales determinaron que el crimen fue ejecutado por narcotraficantes presuntamente
por miembros de los carteles del Golfo y el de Juárez debido a denuncias
del periodista sobre presuntas ligas del crimen organizado con funcionarios
municipales. El caso fue atraído por la Procuraduría General de
la República.
Ramiro Téllez Contreras,
reportero de radio EXA 95.7 FM, de Nuevo Laredo, Tamaulipas, fue asesinado el
10 de marzo cuando salía de su domicilio y abordaba su automóvil.
Era conductor de un programa de radio y director del Centro de Control Comando
y Cómputo C- 4, un servicio de emergencia del Consejo Estatal de Seguridad
Pública.
Rafael Ortiz Martínez,
reportero del diario Zócalo de la población fronteriza de Monclova,
en Coahuila, fue aparentemente secuestrado y desaparecido desde el 8 de julio,
tras publicar diversos trabajos sobre bandas ligadas a la prostitución
y corrupción en penales de la zona.
El gobierno creó
una Fiscalía especial para atender delitos cometidos contra periodistas.
Su titular, David Vega Vera, presentó en mayo un reporte según
el cual desde 1982, 53 informadores y columnistas mexicanos han sido asesinados
por causas ligadas a su oficio. Desde el 2000 el número de asesinados
es 23, entre ellos tres colegas desaparecidos.
Destacó casos de abuso de autoridad, violaciones a la Ley Federal de
Armas de Fuego y Explosivos, difamación, lesiones, daño en propiedad
ajena, robo, coalición de servidores públicos, intimidación,
tráfico de influencias, delitos contra la administración de justicia,
calumnia, ejercicio indebido del servicio público y privación
ilegal de la libertad, además de violación a garantías,
entre los agravios cometidos contra periodistas, sobre los cuales ha recibido
más de 80 denuncias desde que la Fiscalía fue creada en marzo.
En abril pasado, más de 100 periódicos mexicanos y diversos diarios
hispanos en Estados Unidos, publicaron el primer informe sobre el caso de Alfredo
Jiménez Mota, reportero de El Imparcial de Hermosillo, producido por
el “Proyecto Fénix”, que busca integrar a reporteros de varias
casas editoriales para profundizar en las investigaciones que realizaban los
periodistas en el momento de ser asesinados.
El clima de tensión política en diversos puntos del país,
y muy especialmente en el estado de Oaxaca, han generado agresiones físicas
y amenazas, como ocurrió en días pasados con el periodista de
radio y televisión Ricardo Rocha, golpeado por activistas de la denominada
Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca. Asimismo, estaciones de radio locales
han sido ocupadas por manifestantes, presionando a sus operadores a trasmitir
diversas emisiones.
Los principales hechos en este período son los siguientes:
Fue aprobada por el Congreso federal y decretada por el Ejecutivo, la ley que
protege el secreto profesional del periodista. La propia disposición
establece que no busca otorgar un fuero a los comunicadores, sino preservar
el derecho ciudadano de difundir y recabar información. Una ley más,
que despenaliza los delitos de prensa para ubicarlos solamente en el ámbito
de la legislación civil, fue aprobada el 18 de abril por la Cámara
de Diputados y aguarda la respectiva votación en la de Senadores.
El 9 de agosto en la ciudad de Oaxaca, dos hombres dispararon sobre trabajadores
y voceadores del periódico Noticias. Resultaron heridos los voceadores
Adrián Cervantes en el cráneo e Isabel Reyes Cruz en el pecho,
así como la empleada Isabel Calvo Jiménez y el distribuidor del
diario Miguel Ángel Altamirano Zárate. Se trata de un episodio
más en una escalada de agresiones iniciada desde el año pasado
contra ese diario y sus directivos, que encabeza Ericel Gómez Nucamendi.
En todos los casos, Noticias ha señalado a autoridades estatales como
responsables de estos ataques, entre ellos al gobernador del estado Ulises Ruiz
y al ex secretario general de Gobierno, Jorge Franco Vargas, este último
acusado de ordenar un asalto con policías vestidos de civil el 17 de
junio de 2004 contra las oficinas del diario en las que permanecieron 31 empleados
aislados y desalojados de manera violenta un día después argumentando
una huelga contra la empresa.
La casa editorial de los periódicos Por Esto! y Que Quintana Roo se entere,
fue atacada en tres ocasiones en instalaciones de sus diarios en Cancún,
Quintana Roo, y en Mérida, Yucatán, resultando cuatro personas
lesionadas en ambos incidentes. Las agresiones en todos los casos se llevaron
a cabo con granadas de mano lanzadas contra las sedes de los diarios, en dos
casos el 23 de agosto, en Cancún, y el segundo a inicios de septiembre,
en Mérida. Las autoridades dijeron estar investigando vínculos
del crimen organizado con las tres agresiones. El subdirector de Por Esto! Miguel
Menéndez Cámara, denunció que el ataque fue obra de las
"redes de la delincuencia y el crimen organizado" que son "encubiertas"
por autoridades estatales y federales.
El 17 de mayo, la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos del Estado
(Coddehum) en Guerrero, envió una recomendación a la procuraduría
de Justicia de Guerrero sobre anomalías cometidas por el ex gobernador
René Juárez Cisneros (1999-2005) así como funcionarios
de su administración en relación a la desaparición y posible
homicidio del periodista Leodegario Aguilera Lucas, editor de la revista regional
Mundo Político, secuestrado el 22 de mayo de 2004, cuando investigaba
el desvío de recursos del erario estatal.
El 31 de mayo, la SIP solicitó al presidente Vicente Fox su intervención
para que se acelere el proceso de investigación en torno a la muerte
del periodista Francisco Ortiz Franco. Ortiz Franco, era editor del semanario
Zeta de Tijuana, Baja California, siendo asesinado a balazos frente a sus dos
hijos el 22 de junio de 2004 después de publicar la identidad de 71 miembros
del Cártel de la droga de los hermanos Arellano Félix. El principal
sospechoso del crimen fue ejecutado por el propio Cártel. La investigación
del hecho no avanza, pese a estar ahora a cargo de la Subprocuraduría
de Investigación Especial de Delincuencia Organizada, dependiente de
la PGR.
El 21 de junio, en la ciudad de Mérida, Yucatán, desconocidos
lanzaron bombas molotov a la casa de Manuel Acuña López, reportero
del periódico Por Esto!, y provocaron un incendio que destruyó
su vehículo y causó daños materiales a la construcción,
sin provocar lesiones los habitantes. El reportero responsabilizó del
ataque al gobernador de Yucatán, Patricio Patrón Laviada, y aseguró
que días antes había recibido advertencias del gobierno estatal
por publicar información denunciando actos de corrupción.
En septiembre, el periódico El Imparcial de Hermosillo informó
haber recibido una demanda penal por parte del gobernador de Sonora, Eduardo
Bours, por publicaciones relativas a la renuencia de la administración
local para revelar el destino de fondos públicos, a lo que está
obligado por la ley estatal de transparencia.
El caso de los abusos cometidos contra la periodista Lydia Cacho por autoridades
del estado de Puebla sigue generando hechos de agravio. La procuradora de Justicia
del estado, Blanca Laura Villena Martínez, consideró “una
fábula” la denuncia de la escritora y periodista de haber sido
incomunicada y privada de alimentos y medicinas al ser detenida en Cancún,
Quintana Roo, en diciembre del 2005, y trasladada a Puebla acusada de difamación
y calumnias por un empresario textil. Cacho es autora del libro Los demonios
del Edén en el que trata casos de pederastia. La Comisión Nacional
de Derechos Humanos (CNDH) denunció el robo perpetrado en sus oficinas
del Distrito Federal, de una computadora con información sobre el caso
de la periodista y un episodio de tortura policial. El robo del equipo de cómputo
se cometió el 10 de agosto, por cuatro hombres que se hicieron pasar
por empleados de una empresa de mantenimiento.
El 20 de abril, en el estado de Michoacán, el periodista Rafael Rivera
Millán, del diario El Universal, denunció estar recibiendo amenazas
por activistas sindicales mineros en Lázaro Cárdenas, por la cobertura
que realizó del conflicto laboral del sindicato con empresas acereras
y que llevó a las autoridades locales a un intento de desalojo que dejó
dos obreros muertos.
El 10 de mayo, el periodista
Oscar Mario Beteta de Radio Fórmula denunció que recibió
amenazas telefónicas de muerte para él y su familia por parte
de sicarios que operan en el estado de Tamaulipas, debido a sus comentarios
en contra de uno de los candidatos presidenciales para las elecciones del 2
de julio.
El 13 de mayo, en el estado
de Veracruz fue detenido por personal de la Agencia Federal de Investigaciones
(AFI), el reportero gráfico del periódico Notiver, Miguel Ángel
López Solana, acusado de llevar una "grapa" de cocaína,
luego de que su padre, Miguel Ángel López Velasco, columnista
del mismo diario, publicara información sobre supuestos actos de corrupción
del agente del Ministerio Público Federal, Juan Selem Kuri. López
Solana, fue sometido durante 17 horas a un interrogatorio encabezado por el
propio Salem Kuri y declaró que trataron de obligarlo a involucrar a
su padre en un supuesto tráfico de drogas.
El 24 de mayo, en el estado
de Michoacán, el periodista Antonio Ramos Tafolla denunció que
fue amenazado de muerte y secuestrado por narcotraficantes en el municipio de
Apatzingán, luego de que informó en un programa radiofónico
sobre un enfrentamiento entre narcotraficantes y policías.
El 7 de junio, el periodista
Alejandro González Anaya, presidente de la Asociación de Periodistas
del Estado de Querétaro y corresponsal del diario Milenio, presentó
ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) una queja por hostigamiento
y represión por parte del gobierno del estado, luego de haber publicado
una nota denunciando excesivos gastos publicitarios de la administración
estatal.
El mismo día en Ciudad
Victoria, Tamaulipas, la periodista Rocío Cantú Galindo, del noticiero
matutino de Radio GAPE, denunció haber recibió amenazas de muerte
en su teléfono luego de que varios empleados municipales se presentaron
en su oficina para amenazarla de manera verbal. Cantú Galindo, responsabilizó
a la administración municipal que encabeza Francisco Javier García
Cabeza de Vaca de lo que pudiera pasarle a ella y a su familia.
El día 8 de junio,
el periodista Hugo Isaac Robles Guillén denunció que varios hombres
no identificados rompieron el cristal de su vehículo para intentar incendiarlo
mientras se encontraba en la estación radiofónica XEWM, de San
Cristóbal de las Casas.
El 21 de junio, el dirigente
estatal del Partido Acción Nacional (PAN) divulgó una conversación
telefónica en la que Claudia Corichi García, hija de la gobernadora
estatal de Zacatecas, Amalia García, ordenaba a un funcionario de la
Secretaría de Finanzas del estado suspender el pago de convenios comerciales
con el periódico Imagen y el semanario El Nopal porque "no se han
portado bien" y publicar notas en contra del gobierno local. Corichi García
fue electa senadora por el PRD en las elecciones federales del 2 de julio del
2006.
El 23 de junio, en el estado
de Oaxaca, el reportero gráfico del periódico Noticias, Román
Carlos Velasco, denunció ante la Fiscalía Especial para la Atención
de Delitos contra Periodistas que fue golpeado por una decena de policías
del grupo especial "Jaguares" mientras fotografiaba el desalojo de
habitantes de la ciudad que pretendían realizar un "plantón"
frente al palacio municipal de esa ciudad. El periodista, de 44 años
quien padece diabetes, fue lanzado al suelo, golpeándose la cabeza, para
luego ser atacado con patadas y golpes hasta que intervinieron a rescatarlo
algunos vecinos.
El 26 de junio pasado, el
periodista Alejandro Benjamín Vivanco, del diario Provincia, del estado
de Michoacán, fue agredido físicamente por el vocero de la Secretaría
de Seguridad Pública en Morelia, cuando realizaba un reportaje en las
instalaciones de esa institución.
En otro tenor, el reportero
Lucio Torres Monzalvo y el camarógrafo Raúl Leyva Corona, de Televisión
Azteca en Hidalgo, denunciaron que fueron detenidos por policías de la
Agencia Federal de Investigaciones (AFI) cuando cubrían la captura de
supuestos delincuentes. Los periodistas indicaron que al menos seis policías
de la AFI los llevaron a las instalaciones de ese organismo en la ciudad de
Pachuca, donde fueron golpeados y despojados de objetos personales, así
como de una videocámara y una grabadora.
Continúan prófugas
dos personas declaradas culpables del asesinato de Philip True, corresponsal
de The San Antonio Express-News en México ocurrido en 1998.
Los directivos del periódico
Cuarto Poder, de Chiapas, siguen siendo objeto de una agresión permanente
por parte del gobernador estatal Pablo Salazar. Por esta razón su director,
Conrado de la Cruz, permanece fuera del país, pues ha sido amenazado
de cárcel en caso de regresar.
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