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Asamblea General de la SIP .
Antigua, Guatemala,
22 - 26 de octubre 2004
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NICARAGUA
La libertad de prensa en este período se vio afectada por los nuevos
intentos de poner en funcionamiento la colegiación obligatoria de periodistas
y por un fallo controversial sobre el asesinato contra un periodista.
El 19 de
abril, la jueza del Octavo Distrito Penal, Rafaela Urroz, condenó a William
Hurtado García a 21 años de prisión por el asesinato del
periodista radial Carlos Guadamuz y tentativa de homicidio contra Selim Guadamuz,
hijo del periodista. Tanto la familia de Hurtado como la de Guadamuz se mostraron
inconformes y apelaron la sentencia. La jueza justificó la imposición
de una pena menor a Hurtado expresando que el único delito que merece
la pena máxima de 30 años es “el asesinato atroz”.
El Fiscal aseguró que el caso no sería cerrado pero hasta la fecha
el o los autores intelectuales siguen en el anonimato y el misterio.
El 13 de
mayo la misma jueza Rafaela Urroz dictó sentencia de no culpabilidad
para Yadira Margarita Membreño y Luis Alfredo García, quienes
eran acusados de cómplices y cooperador en el asesinato de Guadamuz.
La idoneidad de la jueza Urroz fue objetada por la familia Guadamuz, alegando
que el marido de la funcionaria judicial, el abogado Ramón Rojas, fue
defensor de Daniel Ortega en el caso de la acusación de su hijastra Zoilamérica
Narváez por supuestas violaciones sexuales cuando era una niña.
Luis Alfredo
García, dueño de la pistola con la que asesinaron a Guadamuz,
alegó que el arma se le perdió y sólo aceptó haber
cometido dos errores: uno, no registrar legalmente la pistola, cuando la compró;
y dos, no reportar la pérdida del arma. También negó haberse
encontrado con el asesino en un bar, donde según un testigo se reunió
con el asesino.
El recurso
por inconstitucionalidad interpuesto ante la Corte Suprema de Justicia contra
la Ley No. 372, (Ley Creadora del Colegio de Periodistas de Nicaragua), sigue
sin resolverse. Pero las dos asociaciones de periodistas se han puesto de acuerdo
para convocar en noviembre al congreso constitutivo del Colegio, como lo manda
el artículo 40 de la mencionada Ley.
Si el Colegio
de Periodistas se constituye sin que la Corte resuelva el recurso de inconstitucionalidad,
sólo los que tengan credencial de esa entidad paraestatal podrán
ejercer el periodismo. El Colegio determinará mediante reglamento quiénes
deben desempeñar los cargos directivos en las empresas o medios de comunicación
privados o estatales. Quienes infrinjan esas disposiciones serán encarcelados
de acuerdo con lo que establece un reglamento de Policía del siglo XIX,
ya obsoleto, pero que la Ley 372 revive sólo para estos efectos. La creación
del Colegio viola la Constitución de Nicaragua, las convenciones internacionales
de Derechos Humanos, la jurisprudencia de la CIDH sobre la materia y la Declaración
de Chapultepec.
Desde las
últimas semanas se discute una iniciativa legislativa de las bancadas
parlamentarias de los partidos mayoritarios, liberal y sandinista, para crear
una Superintendencia General de Servicios Públicos que unificaría
los entes reguladores de servicios eléctricos, telecomunicaciones y agua
potable, y sus titulares (superintendente y vicesuperintendente) serían
nombrados por la Asamblea Nacional.
El Gobierno
interpreta esta iniciativa como un intento de los partidos liberal y sandinista
de seguir restándole atribuciones al Poder Ejecutivo, y someter los servicios
públicos al control partidista. Según el mismo Gobierno, esto
significa una grave amenaza contra el derecho a la libertad de expresión,
debido a que dicha Superintendencia estaría a cargo de las concesiones
y renovaciones de las frecuencias de radio y televisión, que ahora están
bajo la normativa del ente estatal Telcor (Telecomunicaciones y Correo), cuyos
titulares son nombrados por el Presidente de la República. Por su parte
los diputados liberales y sandinistas han negado que sea esa su intención
y alegan que el interés es unificar y racionalizar el sistema de control
de los servicios públicos.
El 13 de
agosto, el diario La Prensa publicó un artículo en el que se anunció
que la Asociación de Jueces y Magistrados de Nicaragua (Ajumanic) presentaría
un informe detallando serias acusaciones contra el Juez Suplente del Quinto
Distrito del Crimen, Carlos Mario Peña, y que solicitarían a la
Comisión de Régimen Disciplinario de la Corte Suprema de Justicia
(CSJ) y a la Corte Plena, que revisaran su actuación.
El 21 de
agosto, Ajumanic confirmó públicamente la decisión que
La Prensa había informado ocho días antes, y ese mismo día
el juez Peña amenazó verbalmente a la periodista Mirna Velásquez
quien redactó la información, dejando al descubierto que la estaba
investigando al margen de la ley, lo que fue denunciado ante el Centro Nicaragüense
de Derechos Humanos (Cenidh) y la Policía Nacional. El 27 de agosto,
el Tribunal de Apelaciones de Managua admitió un Recurso de Amparo a
favor de la periodista y su familia.
El 7 de
septiembre la Corte Suprema de Justicia informó mediante comunicado que
catorce de los 16 magistrados que conforman la Corte Suprema de Justicia (CSJ)
decidieron cancelar el nombramiento del abogado Carlos Mario Peña, como
Juez Suplente del Distrito Quinto del Crimen de Managua, quien fue demovido
del cargo de defensor público en el Departamento de Granada. La denuncia
de la periodista Velásquez permanece radicada en el Juzgado.
El 4 de
mayo cuatro agentes de la Policía fueron atrozmente asesinados dentro
de su propia estación policial de Bluefields, en la Costa Atlántica
nicaragüense. Debido a las investigaciones periodísticas de este
crimen que aún no ha sido esclarecido, el corresponsal de La Prensa en
aquella ciudad, Sergio León, fue amenazado por el subcomisionado de la
Policía Nacional, Kent Hooker, cuando ambos se encontraron en un establecimiento
público, en Managua. La amenaza fue denunciada ante la Inspectora General
de la Policía, comisionada Aminta Granero.
Las amenazas
se deben a que Sergio León informó basándose en fuentes
vinculadas a la misma Policía, que pidieron mantener su identidad en
reserva, que el asesinato de los cuatro policías estaría vinculado
con un escándalo por participación en el tráfico de drogas
de varios jefes regionales del cuerpo policial, los que fueron absueltos sin
ninguna explicación convincente.
Posteriormente,
el 16 de agosto personas desconocidas se introdujeron en la vivienda de Sergio
León y trataron de entrar violentamente en la habitación donde
dormía. Los intrusos huyeron cuando Sergio León disparó
al aire su arma de defensa personal. Ese mismo día, en la calle, agentes
de inteligencia policial señalaron al periodista en forma que éste
consideró intimidatoria. Esta situación fue denunciada ante el
Ministerio de Gobernación, pero hasta allí llegó el asunto.
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