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Reunión
de Medio Año
Sociedad Interamericana de Prensa
Hotel Swissôtel
Quito, Ecuador
17 al 20 de Marzo, 2006
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ESTADOS UNIDOS
Informe ante la Reunión de Medio Año
Quito, Ecuador
17 al 20 de marzo del 2006
En los últimos seis meses, la libertad de prensa ha seguido siendo afectada
por restricciones judiciales que limitan los derechos de los periodistas a mantener
la confidencialidad de sus fuentes y que obstaculizan el acceso a la información
pública. Desde el lado positivo, el 7 de noviembre del 2005, la Corte
Suprema de Florida desestimó por unanimidad una propuesta planteada el
3 de noviembre que habría impuesto serias restricciones al uso de cámaras
por parte de los medios durante la cobertura de procesos que se ventilan en
salas judiciales. El cambio en la norma fue propuesto supuestamente para proteger
la privacidad y confidencialidad del material. Los magistrados también
vetaron unánimemente una propuesta que habría permitido a los
jueces prohibir la divulgación televisiva y fotográfica de los
rostros de los miembros de jurados reales o potenciales fuera de las audiencias.
El 10 de noviembre del 2005,
varias asociaciones periodísticas y grupos defensores de los derechos
civiles se unieron para interponer una demanda judicial contra los Departamentos
de Estado, Justicia y Seguridad Interna, así como contra la CIA, con
el fin de obligarlos a divulgar documentos que podrían aclarar si Estados
Unidos está impidiendo el ingreso al país de prominentes figuras
internacionales debido a sus convicciones políticas. La querella se formuló
luego de que las mencionadas agencias se negaran a responder a una solicitud
presentada por ACLU en marzo en virtud de la Ley de Libertad de Información
(FOIA) para tener acceso a los registros relacionados con la expulsión
de los Estados Unidos de académicos e intelectuales extranjeros, según
la Sección 411 de la Ley Patriota. La intención es obligar a las
agencias a divulgar la información de acuerdo a ley.
El 17 de noviembre del 2005,
Walter Pincus, de The Washington Post, se convirtió en el quinto periodista
acusado de desacato por negarse a revelar la fuente confidencial que le dio
información sobre una investigación que estaba realizando el gobierno
con respecto al científico nuclear Wen Ho Lee. En su dictamen en el que
ordena a Pincus que revele su fuente o que pague una multa de $500 diarios,
la Jueza de Distrito, Rosemary M. Collyer, estipuló que “el privilegio
calificado que tienen los reporteros de recurrir a la Primera Enmienda no exime
al señor Pincus de la obligación de revelar sus fuentes y que
el privilegio de reportero en el que insiste el señor Pincus no tiene
sustento en el derecho consuetudinario”. La citación por desacato
cursada a Pincus se da un año después de que cinco reporteros
fueron declarados en desacato al tribunal por rehusarse a revelar sus fuentes
confidenciales en el caso de Lee contra el gobierno bajo la Ley de Privacidad.
La citación por desacato contra uno de los reporteros fue desechada por
la Corte de Apelaciones de Washington a principios de este año. Pincus
sostuvo que la Primera Enmienda otorga un privilegio calificado a los reporteros
y que, en todo caso, los dictámenes de la corte que comprenden el derecho
consuetudinario otorgan dicho privilegio al reportero.
Peter Turnley, fotógrafo
de la revista Harper’s Magazine, haciendo uso de sus derechos bajo la
Primera Enmienda, tomó fotos de un féretro abierto durante el
funeral de un miembro de la Guardia Nacional de Oklahoma muerto en Irak. El
4 de enero de este año, un juez federal ordenó un juicio sumario
contra el fotógrafo y la revista. Al desestimar el caso, el Juez Frank
H. Seay, del distrito oriental de Oklahoma en Muskogee, Oklahoma, sentenció
el 22 de diciembre que la Primera Enmienda protegía a Turnley porque
sus fotos mostraban un evento público de interés periodístico,
quebrando los intereses de la familia de Kyle Brinlee por mantener la privacidad
del funeral. La querella se interpuso después del funeral de Brinlee,
quien es considerado el primer miembro de la Guardia Nacional de Oklahoma muerto
en acción desde la guerra con Corea. Cerca de 1,200 personas asistieron
a su funeral el 19 de mayo del 2004, entre ellas el gobernador de Oklahoma,
Brad Henry, y Turnley, quien fotografió el féretro expuesto. Una
de sus fotos apareció en un ensayo fotográfico titulado “Los
Afligidos” en la edición de agosto de la revista Harper’s.
El diario británico The Guardian publicó informes sobre un supuesto
intento de militares norteamericanos de reclutar como espía a un periodista
detenido. Según el diario, los interrogadores del ejército norteamericano
supuestamente le dijeron a un periodista de Al-Jazeera destacado en Qatar que
sería liberado si es que aceptaba informar a las autoridades de inteligencia
de los Estados Unidos sobre las actividades de la red noticiosa satelital. The
Guardian publicó la imputación el 26 de septiembre del 2005. Posteriormente,
el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ ) entrevistó
a los militares y al abogado del periodista, además de examinar las cartas
que se decía venían del periodista. El periodista Sami Muhyideen
al-Haj, camarógrafo asistente de Al-Jazeera, fue arrestado por las autoridades
pakistaníes el 15 de diciembre del 2001 cerca de la frontera con Afganistán,
mientras estaba de comisión para la red televisiva. Posteriormente fue
transferido y puesto bajo la custodia del ejército norteamericano. De
allí, fue trasladado a la base militar de Guantánamo, donde permanece
detenido acusado de ser “enemigo combatiente”, según su abogado
en Londres, Clive Stafford Smith.
El gobierno norteamericano
continúa enfrentando críticas por negarse a responder a llamados
exigiendo una investigación independiente de casos de muertes de periodistas
y personal de empresas mediáticas perpetradas por soldados norteamericanos.
Según los críticos, la actitud de los Estados Unidos está
fomentando una cultura de impunidad en lo que respecta a la matanza de personal
de medios periodísticos alrededor del mundo.
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