Reunión de Medio Año





 

62ª Asamblea General
Sociedad Interamericana de Prensa
Ciudad de México,
29 de septiembre al 3 de octubre del 2006
Hotel Camino Real


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DISCURSO PRESIDENTE ENTRANTE
RAFAEL MOLINA

Asumir la presidencia de nuestra Sociedad Interamericana de Prensa después del período agotado por Diana Daniels constituye para mí una cómoda ventaja, porque su gestión, tan bien llevada, facilita enormemente el trabajo a quien quiera que sea su sucesor. Pero al mismo tiempo representa un duro desafío, si es que se quiere dar continuidad a la fortaleza, el rigor, la determinación y la profundidad que, bajo ese manto de dulzura y suavidad que caracteriza a la dama que hoy culmina su exitosa presidencia, han sido la nota distintiva de la etapa que ella dirigió.

Si echamos un vistazo a lo que hemos logrado en estos últimos años, tendremos razones para sentirnos satisfechos. En varios países de nuestra América se han dado pasos positivos importantes en materia legislativa.

También hemos cosechado resultados favorables en la lucha contra la impunidad y hemos avanzado mucho en las reuniones sostenidas sobre este asunto con los gobiernos de México, Colombia y Brasil. Otro triunfo notable de la gestión pasada fue, sin duda, la publicación del Mapa de Riesgos para Periodistas, que recoge las principales dificultades de los periodistas en esos países.

A partir de este instante asumo, pues, no solamente la responsabilidad de cuidar e implementar los logros alcanzados hasta ahora por nuestra Sociedad, sino también la de imprimir, con el apoyo de ustedes, el máximo esfuerzo para que los ideales de justicia, democracia y libertad de la SIP sean finalmente una realidad en todo el continente, tanto en los países que ahora gozan de ese privilegio, como en aquellos que, desafortunadamente, tienen conculcados sus derechos fundamentales por regímenes retrógrados que todavía perviven entre nosotros. Para prepararnos mejor en la lucha por alcanzar estas metas, tengo ante mí el reto de implementar en toda su amplitud el Plan Estratégico que, por iniciativa y bajo el liderazgo de Diana, hemos venido diseñando y discutiendo en los últimos meses y que habrá de inyectar a la SIP el dinamismo y la modernidad que imponen los tiempos, sin desvirtuar, naturalmente, la esencia y los principios que constituyen la razón de ser de nuestra sociedad.

La aplicación del Plan Estratégico es una tarea cuyo inicio me propongo desarrollar paralelamente con otros programas que ocuparán mi atención. No podemos dejar de considerar que en el corto tiempo transcurrido desde cuando fue creada la SIP, a mediados del siglo pasado, hasta ahora, el mundo ha cambiado mucho, y con él los medios de comunicación masiva. También han cambiado los peligros y las amenazas que los acechan. Ya no tenemos en el continente, por ejemplo, tantas dictaduras como antes, pero los periodistas y los periódicos seguimos afrontando otros ominosos riesgos que requieren, por tanto, respuestas diferentes.

En lo primero que pensamos cuando hablamos de restricciones a la libertad de prensa en el continente, es en la Cuba de Fidel Castro o en la Venezuela de Hugo Chávez, casos emblemáticos de negación de los derechos ciudadanos para expresarse o buscar información libremente.
O pensamos en México o Colombia, donde el narcotráfico produce víctimas frecuentes en las filas del periodismo independiente, y donde los autores de estos crímenes encuentran fácil refugio bajo el manto de la impunidad.

Pero no nos engañemos: en el resto del continente americano tampoco está siendo fácil el ejercicio periodístico. La libertad de prensa en esta parte del mundo, lamentablemente, no ha podido ser implantada con plenitud en los últimos tiempos. Más de 300 asesinatos y desapariciones de periodistas y trabajadores de la prensa han ocurrido en los últimos 19 años, aparte de innumerables condenas judiciales dictadas por jueces politizados, así como secuestros, agresiones físicas, amenazas, sobornos, ataques verbales por parte de funcionarios de alto nivel, legislaciones que atentan contra el libre ejercicio periodístico, aplicación de impuestos injustificados y distribución discriminada de la publicidad oficial para premiar o castigar a los medios de comunicación según su posición editorial e informativa frente a los gobiernos. En algunos casos, la intolerancia oficial frente a los cuestionamientos o investigaciones periodísticos reacciona con tal fuerza que conduce, penoso es admitirlo, a situaciones de autocensura por parte de periodistas que temen por su seguridad o por la estabilidad de sus diarios.

Yo hoy quiero expresar temor por otra forma en que la libertad de prensa está siendo gravemente afectada. Es un temor que me asalta cuando percibo ciertos síntomas a mi alrededor, como si se tratara de un bacilo nuevo, de un virus al que no se le ha puesto la debida atención. Me refiero a una amenaza que no viene desde afuera, que no proviene de los Gobiernos ni de grupos delincuenciales, sino que se origina dentro de la propia clase periodística. Estoy hablando de la corrupción. Porque así como sabemos de la corrupción administrativa, de la corrupción empresarial, de la corrupción política, también debemos admitir, muy a nuestro pesar, la existencia de la corrupción periodística.

Al tema de la ética profesional le daré durante mi gestión la importancia que merece. Me favorece en ese propósito el hecho de que ya está preparada la celebración en Costa Rica de la Cumbre Hemisférica de Valores Periodísticos, un trascendental evento que es fruto de la iniciativa de nuestro querido ex presidente Jack Fuller, con el propósito de resaltar y dar vigencia a los principios de justicia, libertad y honestidad que deben ser características de nuestra profesión.

Posteriormente, en el 2007, llevaremos a cabo otra importante conferencia hemisférica, esta vez con la participación de Magistrados presidentes de las Cortes Supremas de las Américas, en la que, como hicimos en Washington hace pocos años, buscaremos que haya una mayor conciencia de cómo la impunidad o la lentitud de la justicia en los casos de crímenes contra periodistas, perjudica la libertad de prensa y sobre todo el derecho del público a la información. Pero la mas importante conquista que aspiramos alcanzar en esa Cumbre es que se instituya en nuestros países la no prescripción de esos crímenes, empeño en el que estamos inmersos plenamente, desde hace algunos años.

Le atribuyo especial importancia a las Misiones Especiales que enviaremos a distintos países a medida que vaya siendo útil o necesario, mayormente cuando se presentan conflictos que ponen en peligro la libertad de prensa. Sé, por experiencia propia, que participar en estas Misiones significa sacrificar tiempo y dinero, y robarle compañía y tranquilidad a la familia, sobre todo porque muchas veces las mismas se improvisan de la noche a la mañana y conllevan en cierto modo riesgos personales. Pero el efecto positivo producido por la presencia de delegaciones de la SIP en las escenas de los problemas, compensa con creces los sacrificios realizados y fortalece la vigencia de nuestros principios básicos. Por ello exhorto, desde ahora, a todos, para que participemos lo más posible en las Misiones especiales que eventualmente tendrán que movilizarse durante el año que se inicia esta noche.

Para alcanzar las metas propuestas se requiere una SIP vigorosa y dinámica. Es necesario que cada uno de sus quince Comités sea un motor que no descuide un solo detalle dentro de su respectiva área de trabajo, y no una mera entelequia decorativa para ostentar un título. Con esa visión quiero que los diferentes Comités y especialmente sus presidentes, asuman actitudes de cambios positivos notables y para ello los integraremos con viejos y nuevos asociados con verdadero interés en el fortalecimiento de nuestra Sociedad.

A tales fines, permítaseme anunciar los nombres de los colegas que presidirán durante este año los diferentes Comités de nuestra Sociedad:

Para presidir el importante Comité de Libertad de Prensa e Información, acertadamente calificado como el brazo ejecutor o la piedra angular de la SIP, he pedido a Gonzalo Marroquín, de Prensa Libre, Guatemala, que permanezca desarrollando esas funciones que tan bien ha venido cumpliendo en los últimos años.

La Comisión de Chapultepec, con la delicada misión de promover los diez principios de la Declaración del mismo nombre a través de su Proyecto Chapultepec, que cuenta con el financiamiento de la Fundación Robert R. McCormick Tribune, estará presidida por Bartolomé Mitre (La Nación, Buenos Aires).

La Comisión de Impunidad, encargada de supervisar la investigación de los crímenes contra periodistas en el continente, será comandada por Juan Francisco Ealy Ortiz (El Universal, México), con el especial encargo de promover las necesarias campañas de educación pública y organización de seminarios para garantizar la seguridad de los periodistas que realizan su trabajo en lugares peligrosos.

En el Comité de Asuntos Internacionales, he pedido que permanezcan en sus funciones de co-presidentes a Jorge Canahuati Larrach (La Pensa, San Pedro Sula, Honduras), y Nélida Rajneri (Río Negro, General Roca, Argentina).

Fabricio Altamirano, de El Diario de Hoy, San Salvador, continuará presidiendo la Comisión de Internet.

Los co-presidentes para la Comisión de Premios serán Gustavo Mohme (La República, Lima, Perú) y José Santiago Healy (Diario San Diego, Chula Vista, California), con la noble tarea, a través de los diferentes galardones otorgados cada año, de reconocer y estimular la excelencia periodística en cualquier rincón del continente que esta se produzca.

Felipe Edwards (El Mercurio, Santiago Chile).estará al frente de la Comisión de Finanzas como presidente de la misma, mientras el comité de Fundaciones continuará presidido por Edward Seaton (Seaton Newspapers, Manhattan, Kansas), y Armando González Rodicio (La Nación, San José de Costa Rica) permanecerá presidiendo el Comité Legal, y el Comité de Auditoría seguirá comandado por Luis Alberto Ferré (El Nuevo Dia, San Juan de Puerto Rico)

A Saturnino Herrera Mitjans (Clarín, Buenos Aires), con quien hasta hoy yo co-presidía el Comité del Plan Estratégico, lo dejo solo en la presidencia del mismo.

El Comité de Nuevos Socios tiene ante sí una de las más delicadas e importantes tareas en este momento de la historia de la SIP. Uno de los objetivos principales del Plan Estratégico que hemos adoptado tiene que ver con la membresía, la cual –debemos admitirlo- necesita ser reforzada , especialmente en América del Norte y Brasil. Para dirigir el Comité de Nuevos Socios tendremos dos magníficos y eficientes co-presidentes: Bruce Brugmann, para los enrolamientos de habla inglesa (San Francisco Bay Guardian, San Francisco, California); y Jayme Sirotsky, para los de habla portuguesa y española (RBS, Porto Alegre, Brasil). La Comisión especial de Nuevos Socios para Estados Unidos y Canadá, quedará presidida por Scott C. Schurz (Herald Times, Bloomington, Indiana), mientras la Comisión especial de Nuevos Socios para América Latina y el Caribe la co-presidirán Juan Luis Correa (La Prensa, Panamá) y André Jungblut (Gazzeta do Sul).Brasil). Por su parte, también en el terreno de los Nuevos Socios, Liza Gross (The Miami Herald, Miami, Florida) estará en la presidencia del capítulo de Orientación para los nuevos integrantes de la Sociedad.

Tony Pederson (Southern Methodist University, Dallas, Texas), presidirá la Comisión Interamericana.

Silvia Miró Quesada (El Comercio, Perú) permanecerá en la presidencia de la Comisión El diario en la Educación, y Milton Coleman (The Washington Post, Washington, DC) presidirá el Comité de Sedes Futuras.

La Comisión de Programa, como es ya costumbre, estará presidida por el Primer Vicepresidente de la SIP, o sea que le corresponde a Earl Maucker (Sun Sentinel, Ft. Lauderdale, Florida); mientras la importante Comisión de Nominaciones, que integran todos los ex presidentes de la Sociedad, pasa ahora a ser presidido por Diana Daniels (The Washington Post Company, Washington, D.C.

Finalmente, el Instituto de Periodismo de Investigación permanecerá presidido por Tom Fiedler (The Miami Herald, Miami Florida), en su condición de Presidente del Consejo Consultivo.

Aprovecho esta ocasión para recordar a los presidentes de comisiones que he mencionado, que mañana miércoles 4 a partir de las 9 tendremos con ellos una primera reunión de trabajo para definir los objetivos que vamos a perseguir de inmediato, revisar el plan anual y escuchar las presentaciones y sugerencias que serán sometidas a consideración.

Los nombres de los vicepresidentes y miembros de cada Comité serán oportunamente notificados a sus titulares y estarán a disposición de todos los miembros de la SIP en la secretaría de la sociedad. A todos les felicito y les animo a participar activa y entusiastamente en sus respectivas funciones, para mantener a la SIP en el sitial que le corresponde en el ámbito de la libertad de prensa.

No puedo terminar sin externar una especial manifestación de gratitud y reconocimiento a todos y cada uno de los miembros del staff de la SIP, a cuál de ellos más dedicado, más colaborador, más eficiente y más identificado con los ideales de la SIP. Así como unirme a quienes me han precedido en valorar y agradecer al Comité Anfitrión, en lo que valen, la extraordinaria organización y las insuperables atenciones que han caracterizado cada detalle en esta inolvidable Asamblea General.

Agradezco a todos la confianza que han puesto en mis manos y les aseguro que no les defraudaré. Prometo dar lo mejor de mí para que nuestra organización continúe realizando, como hasta ahora lo ha venido haciendo con éxito, la tarea del perro guardián de la libertad de prensa en el hemisferio, que tanto nos enorgullece.

Gracias de corazón por el honor que me han conferido. Cuento con todos ustedes.