REPÚBLICA DOMINICANA

Aa
$.-

Informe ante la 71ª Asamblea General

Charleston, Carolina del Sur

2 al 6 de octubre de 2015


El asesinato de un periodista por parte de una banda de sicarios, el ataque a tiros de una reportera de televisión y las amenazas de muerte proferidas contra tres comunicadores, han ensombrecido el ejercicio del periodismo en este período.

El periodista Blas Olivo, de larga trayectoria en medios de comunicación, portavoz de una junta agro empresarial privada, fue asesinado de varios balazos el 13 de abril. Siete sicarios del narcotráfico fueron a prisión por un año acusados de complicidad, aunque negaron su participación en el crimen.

No obstante la decisión judicial, persiste en el país una generalizada duda sobre la culpabilidad de los apresados. Durante el proceso de investigación de la Policía Nacional fueron eliminados dos supuestos líderes de la banda, uno en un tiroteo callejero y otro en una cárcel de seguridad, donde cumplía condena de 30 años.

Familiares de Olivo y distintos sectores coincidieron en que el asesinato de los líderes de la banda tuvo la intención de borrar las huellas que podrían conducir a los verdaderos asesinos.

Otro grupo de delincuentes penetró a finales de mayo en la residencia de Marino Zapete, comentarista del programa de televisión "El Despertador" de canal 9, para sustraerle su laptop. Uno de los presuntos participantes murió en un enfrentamiento con la Policía y otro se entregó. La laptop fue recuperada.

La reportera de televisión Celina Suriel, fue atacada a tiros por desconocidos en una avenida de la capital a principios de julio, pero salió ilesa pese a que su vehículo presentaba varias perforaciones de bala.

El camarógrafo de Telemicro Canal 5, Domingo Díaz Matos, fue herido de varios disparos en un ataque perpetrado por desconocidos, mientras que otros tres comunicadores de radio y televisión, William Rodríguez, del programa "Abriendo la mañana"; Omar Peralta, del programa "60 minutos con Omar", en la ciudad de San Francisco de Macorís, y Nelson Gutiérrez, este último directivo del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, denunciaron haber recibido amenazas de muerte por revelar en sus medios supuestos actos de corrupción en las filas de la Policía Nacional y en la alcaldía de San Francisco de Macorís.

Uno de los acusados del asesinato del camarógrafo Newton González, de la ciudad de Santiago, ocurrido en 2014, se entregó a las autoridades y espera juicio de fondo. El acusado, Juan José García, tiene un amplio prontuario delictivo.

Pese a esta atmósfera de riesgos para los periodistas en medio de la ola delictiva general, los medios impresos, digitales, la radio y la televisión, operan sin cortapisas o presiones del gobierno.

Preocupa a los medios organizados en la Sociedad Dominicana de Diarios que todavía el Tribunal Constitucional no haya fallado sobre un recurso de inconstitucionalidad interpuesto hace dos años y medio contra la ley de expresión y difusión del pensamiento que rige desde el 1962 y contra varios artículos del Código Penal.

El expediente quedó en estado de fallo el 21 de junio del 2013. Desde entonces los diarios esperan que el Tribunal emita un veredicto concordante con la Constitución eliminando las demoras legislativas que han instituido un sistema de persecución penal de privación de la libertad.

Compartí

0