MIAMI, Florida (August 17, 2006)The Inter American Press Association (IAPA) today expressed concern at an incident Tuesday evening in which photographer Orlando Ramos, from the newspaper Clave Digital in the Dominican Republic, was roughed up by the head bodyguard of the countrys First Lady when he tried to photograph her during a cultural event and was then held in custody for several hours.
According to Clave Digital, Ramos was about to take photos of Margarita Cedeño de Fernández, President Leonel Fernández wife, as she was chatting at the National Theater with banker Alejandro Grullón when her bodyguard stepped in and objected.
He was pushed backwards downstairs and pinned to the floor. His glasses were damaged and his shirt ripped. In addition, without any court order to the effect or any charge being laid, he was held in custody overnight.
It is regrettable to have to record episodes such as this in a country like the Dominican Republic, which enjoys a good reputation as far as press freedom is concerned, said Gonzalo Marroquín, chairman of the IAPAs Committee on Freedom of the Press and Information. But when there is a hint of intolerance such as occurred in Santo Domingo we can do no less than raise an alarm so that incidents of this kind are not repeated.
Critica la SIP agresión contra fotoperiodista en República Dominicana
Miami (17 de agosto del 2006).- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresó su preocupación por el incidente ocurrido la noche del martes, cuando el fotógrafo Orlando Ramos, del periódico Clave Digital, fue golpeado por el jefe de la escolta de la Primera Dama de la República Dominicana, mientras intentaba hacerle una foto en el transcurso de un evento cultural, y luego privado de su libertad por varias horas.
Según el periódico Clave Digital, el fotoperiodista Ramos se disponía a tomar fotos a la doctora Margarita Cedeño de Fernández, esposa del presidente Leonel Fernández, cuando ella conversaba en el Teatro Nacional con el banquero Alejandro Grullón, a lo que se opuso el jefe de su escolta.
El periodista fue empujado de espaldas escaleras abajo y colocado contra el piso. Sus anteojos fueron dañados y su camisa desgarrada. En adición, sin que mediara orden de juez alguno, fue privado de su libertad hasta ayer, sin que se le formularan cargos.
Es lamentable tener que consignar episodios como este en un país que, como la República Dominicana, goza de buena fama en cuanto a la libertad de prensa se refiere, pero cuando se trata de un asomo de intolerancia como el ocurrido en Santo Domingo no podemos menos que dar la voz de alarma para que episodios de esa naturaleza no se repitan, dijo el presidente de la Comisión de Libertad de Prensa de la SIP, Gonzalo Marroquín del periódico Prensa Libre, de Guatemala.
FUENTE: nota.texto7