Violencia e impunidad, una constante del periodismo haitiano

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El ejercicio del periodismo se ve afectado además por la situación de pobreza generalizada, la ausencia de infraestructura, la escasa cobertura de servicios básicos y la inseguridad.

A continuación, el texto completo del informe:

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El informe está disponible en inglés y portugués

Miami (10 de abril de 2019).- La violencia contra los periodistas en Haití y la impunidad es una constante que envuelve a casos como el del fotógrafo Vladjimir Legagneur, desaparecido en marzo de 2018, así como los de más de una docena de periodistas asesinados desde el 2000 que siguen sin resolución.

El informe sobre la situación de la libertad de prensa en Haití, presentado durante la reunión de medio año de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) efectuada en Cartagena, Colombia del 29 al 31 de marzo, subrayó que el ejercicio del periodismo se ve afectado además por la situación de pobreza generalizada, la ausencia de infraestructura, la escasa cobertura de servicios básicos y la inseguridad.

A continuación, el texto completo del informe:

"La crisis se agudizó en el último semestre con protestas multitudinarias contra las políticas del gobierno y contra la corrupción estatal. Las manifestaciones causaron casi tres decenas de muertos y un centenar de heridos, entre ellos un reportero gráfico en un incidente que recordó el constante peligro que la prensa enfrenta.

Además, la desaparición del reportero gráfico Vladjimir Legagneur cumplió este marzo un año sin que las autoridades hayan esclarecido el caso, pese a la insistencia de la familia de la víctima, medios nacionales y organizaciones dedicadas a la defensa de la libertad de prensa y los derechos humanos.

El 7 de febrero, cientos de miles de personas tomaron las calles de Puerto Príncipe y de las principales ciudades en el inicio de una cadena de protestas lanzadas por la oposición que busca la salida del presidente Jovenel Moïse.

Las manifestaciones se tornaron violentas y se prolongaron por dos semanas en reclamo de mejores condiciones de vida y por el esclarecimiento del destino de unos 2.300 millones de dólares provenientes del programa venezolano Petrocaribe (y que ha despertado además un inédito movimiento en las redes sociales conocido como #PetroCaribeChallenge), supuestamente malversados por distintos funcionarios en los últimos tres gobiernos anteriores al de Moïse.

En medio de esas protestas, el 13 de febrero, el periodista haitiano Robenson Sanon, camarógrafo de la agencia Reuters, recibió un disparo en un brazo aparentemente de manera accidental cuando cubría choques entre manifestantes y policías.

26 personas murieron y más de 77 resultaron heridas, según información de Unicef citada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

La respuesta del presidente Moïse fue recortar el presupuesto del Primer Ministro en un 30%, eliminar privilegios de altos funcionarios del Estado, recuperar el dinero perdido por el caso Petrocaribe, rebajar los precios de los productos básicos e iniciar un diálogo nacional para revertir la crisis.

La violencia contra periodistas sigue siendo una constante, así como la impunidad.

El caso por la desaparición el 14 de marzo del 2018 del reportero gráfico Vladjimir Legagneur, aún no está resuelto. La Policía informó sobre el hallazgo de un cuerpo en el barrio Grand Ravine de Puerto Príncipe donde fue visto por última vez y que sería sometido a pruebas de ADN, pero hasta la fecha no ha habido un informe concluyente.

A la grave situación de pobreza generalizada, la ausencia de infraestructura y la escasa cobertura de servicios básicos se suma la inseguridad, hecho que, según el nuevo presidente del Senado, Carl Murat Cantave, podría obligar a postergar las elecciones legislativas y municipales que deben realizarse en octubre.

Pese a importantes logros en los últimos años, la violencia sigue siendo un grave problema. En el primer trimestre del año, la Comisión Episcopal de Justicia y Paz de la Iglesia Católica registró 101 muertes violentas (44 en enero, 20 en febrero y 37 en marzo), 65 de las cuales fueron resultado de disparos.

Desde el 2000 más de una docena de periodistas haitianos han sido asesinados. En 2013, Georges Henry Honorat, responsable del semanario Haïti Progrès y Pierre-Richard Alexandre, corresponsal de una radioemisora nacional; en 2012, Benson Roc, corresponsal de radio Contact FM y Jean Liphète Nelson, director de radio Boukman; en febrero de 2011, el periodista Jean Richard Louis Charles.

Entre los casos más renombrados están los asesinatos de Jean Dominique, el 3 de abril del 2000 y el de Jacques Roche, hallado el 14 de julio de 2005 luego de su secuestro ocurrido cuatro días antes. También los de fotógrafo independiente Jean-Rémy Badio, el 19 de enero de 2007; el del presentador de radio Francois Latour, el 23 de mayo de 2007 y el de Alix Joseph, director administrativo y presentador de la emisora Radio-Télé Provinciale de Gonaives, el 16 de mayo del 2007."

Consulte aquí los informes por país, las resoluciones y las conclusiones de la reunión.

La SIP es una entidad sin fines de lucro dedicada a la defensa y promoción de la libertad de prensa y de expresión en las Américas. Está compuesta por más de 1.300 publicaciones del hemisferio occidental; y tiene sede en Miami, Estados Unidos.

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