NOMBRES | PAÍS |
| Edgar Sanchez | USA |
| Bruce D. Yeager | USA |
| Mario Castro | Perú |
| María Paula González | Chile |
| Joanne Lisa Kenen | USA |
| Alberto Saldarriaga | Colombia |
| Enrique A. Shore | Argentina |
| Pedro Paulo Taucce | Brasil |
| John P. Kelly | USA |
| Jacques A. Wainberg | Brasil |
| Scott E. Logan | USA |
| Kirk C. Nielsen | USA |
Testimonio de Becarios Estar en el lugar apropiado y en el tiempo apropiado es muy importante para un periodista. Este dorado mando funcionó a la perfección cuando la SIP me envió a Argentina con una beca de siete meses. Pronto después de mi llegada, Argentina invadió las Islas Falkland/Malvinas en el Atlántico Sur, desatando una guerra de 74 días con Gran Bretaña. Este trágico conflicto se convirtió en el evento más importante que yo he cubierto durante mi carrera periodística de 32 años.
Los argentinos clamaban que las islas habían sido “robadas” por piratas británicos en 1833. El 2 de abril 1982, vi a Buenos Aires explotar en alegría cuando las Malvinas fueron “recuperadas” por sus soldados. En las siguientes semanas, la prensa del país, dominada por el gobierno, gritaba que Argentina iba ganando la guerra. Pero llegó el 14 de junio, cuando triunfaron los británicos. Durante el conflicto, yo trabajé como intérprete/investigador para CNN. También escribí para el Palm Beach Post, donde había laborado. En 1985, acepté un nuevo trabajo con el Sacramento Bee, en California. Regresé a Argentina en 1993, esta vez bajo el auspicio del Rotary Club, para un reportaje especial sobre las repercusiones de aquella guerra. Después de entrevistar a veteranos argentinos, volé a las Falkland para conversar con veteranos británicos. En 2008, recibí un “voluntary buyout” del Bee. Ahora hago relaciones públicas en Sacramento para la Unión de Campesinos, organización fundada por César Chávez.
El Masters of Arts en ‘Journalism and Mass Communications’ que hice en la Universidad de Kansas (KU) gracias a una beca de la SIP, catapultó mi carrera periodística y profesional. Consulté con mis jefes de El Tiempo dónde me sugerían estudiar y me recomendaron la KU, en Lawrence, una pequeña ciudad universitaria en el centro de EE.UU., una de las cinco mejores escuelas de ese país con una especialización muy importante en periodismo impreso.
Casi al terminar mi maestría recibí una oferta desde Colombia, para dirigir una agencia privada de noticias, Colprensa, de la que había sido jefe de Redacción. Por los contactos desarrollados durante mi maestría tuve la posibilidad de trabajar en un diario en español en Nueva York, pero preferí retornar a mi país pues el proyecto de consolidar Colprensa me seducía, aunque a los 27 años también me aterrorizaba. Duré seis años como director-gerente y logré avanzarla en forma significativa.
Dirigí Reuters en Colombia y fui editor-gerente de las revistas semanales de El Espectador. Regresé a la mesa central de información de El Tiempo, donde había comenzado. Dí un salto al mundo de la nueva tecnología de información y allí me he quedado. Soy consultor en proyectos de nuevos medios y negocios electrónicos (e-business) en Bogotá.
Fui honrado con una beca de la SIP que me llevó a Buenos Aires en una de las experiencias más memorables de mi vida por muchas razones. Era mi primera visita a América del Sur después de varios años en España; y el país se encontraba en los últimos años de la “guerra sucia”, que tanto dividió a la sociedad argentina.
Al principio tenía la intención de escribir sobre la migración vasca a América del Sur después de la Guerra Civil Española. Todo esto cambió cuando comenzó la guerra de Las Malvinas en abril de 1982. Mientras enviaba reportajes a la SIP, fui contratado para trabajar de forma independiente por NBC News y empezó a cambiar el rumbo de mi carrera de periodismo: de la prensa impresa a la televisión. Desde ese momento he trabajado como periodista de televisión en México y el sur de Texas. También como editor de un periódico. Ahora soy reportero de temas políticos para KBOI-TV, una fi lial de la CBS en mi ciudad, Bo se, Idaho. A Argentina siempre la recuerdo con cariño por los amigos que hice, la cultura que me enriqueció y la gente maravillosa que me hizo sentir tan bien en América del Sur.
La experiencia de estudiar un año en una universidad estadounidense marcó mi vida. En la Universidad de Florida, en Gainesville, tuve la oportunidad de interactuar con el “American Way of Life” y, sobre todo, conocer a gente de todo el mundo. Cuando volví a Brasil, me sentí como si hubiera visto el mundo y no meramente Estados Unidos.
Cuando gané la beca, ejercía en el Jornal do Brasil, uno de los principales periódicos del país. Y fue muy interesante tener la oportunidad de compartir en clases mis experiencias con los profesores y alumnos de la Escuela de Periodismo y Comunicación. Nos llevaron a menudo a visitar periódicos y empresas periodísticas de la Florida, lo que me enseñó las últimas tecnologías en el campo editorial. Aprender inglés también fue muy importante en mi carrera.
Uno de los cursos que tomé trataba sobre las relaciones entre el gobierno y la prensa. Eso me ha ayudado a entender ciertas costumbres y prácticas no sólo en Brasil sino en países de América Latina que he visitado por trabajo o por placer.
Haber sido un becario de la SIP cambió mi vida y mi carrera. Les estoy muy agradecido y orgulloso por haber sido elegido para una beca de estudios en EE.UU.
Trabajaba como fotógrafo de staff en un diario de Buenos Aires, y aunque había aprendido muchas cosas de mis colegas, sentía la falta de una formación formal. Un compañero que había estudiado con una beca SIP me aconsejó. Postulé pero no me resultó. Pese a la desilusión, apelé a todos mis ahorros y apoyos y me enrolé en una universidad de EE.UU. Poco después de comenzar un curso en Illinois, otra carta de la SIP me invitaban a postular nuevamente y ahí sí resultó la beca, lo que me posibilitó ingresar a fotoperiodismo en la Universidad de Missouri, Columbia. Tuve la suerte de tener grandes profesores y aprender muchísimo de ellos, técnica y conceptos de integridad y ética aplicados al área visual. De regreso a Argentina, pasé por New York a buscar contactos y ví que se me abrían las puertas para conseguir los primeros assignments para Time, The New York Times, etc. Atendí a prestigiosos medios estadounidenses, interesados en un fotoperiodista de confianza para cubrir el regreso a la democracia en mi país.
Fui el fotógrafo oficial de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), y cuando en 1985 la agencia Reuters estableció un servicio internacional de fotografías de prensa, me convidaron a integrarme. Fuí jefe de fotografía de Reuters en Argentina, Uruguay y Paraguay. Luego me trasladaron a Madrid como editor gráfico para España y Portugal. El resto es historia, pero sin duda nunca hubiera logrado esa proyección internacional sin la base sólida que me proporcionó esa etapa de formación formal,en gran parte gracias al auspicio de la SIP.
Mi estancia en la Universidad de Florida significó un cambio fundamental y positivo en mi vida profesional. Al regresar a Porto Alegre pude empezar una carrera académica en la Pontificia Universidad Católica.
Hasta ese momento había acumulado una experiencia profesional sólida, pero ese período de estudio me permitió añadir los conocimientos teóricos que me faltaban. Unos años más tarde regresé a EE.UU. para mi maestría y poco después obtuve un doctorado en la Universidad de São Paulo. Parte de mi investigación doctoral se llevó a cabo en la Universidad de Texas, donde, años más tarde, terminé un posdoctorado. Tengo 26 años de carrera académica. Todo esto gracias a la beca SIP, que me dio su apoyo y oportuni- dad, y me inició en el camino. Echo de menos aquel tiempo y lo recuerdo con mucha alegría.
FUENTE: nota.texto7