Miami (30 de enero de 2026) – La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresa su más enérgica condena a la reciente escalada de detenciones arbitrarias, arrestos domiciliarios y hostigamiento policial contra periodistas independientes en Cuba, registrada en las últimas semanas. La organización advierte que no puede existir libertad de prensa bajo un sistema de persecución permanente y control policial, y que la represión sostenida contra quienes informan constituye una negación abierta y sistemática del derecho de la sociedad a estar informada.
Esta nueva ofensiva contra el periodismo independiente ocurre en un contexto de profunda crisis económica y social que la isla atraviesa, agravada en las últimas semanas por una crisis energética sin precedentes que se acentuó tras el arresto de Nicolás Maduro en Venezuela, con apagones de 20 o más horas diarias en amplias regiones del país y sin perspectivas claras de solución.
En este escenario crítico, el periodismo independiente cumple un rol esencial al documentar la realidad cotidiana de la población, dar voz al malestar social y exponer las consecuencias de la crisis. Precisamente por ello, las autoridades han intensificado los mecanismos de represión para impedir que los periodistas informen libremente sobre estos hechos.
Entre los hechos más recientes, la SIP documentó los siguientes casos:
- Henry Constantín Ferreiro, director del medio La Hora de Cuba y vicepresidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP en ese país, fue detenido en tres ocasiones en lo que va de enero —los días 14, 20 y 27— y posteriormente liberado sin cargos formales.
- Alejandra García, colaboradora de La Hora de Cuba, fue detenida junto a Constantín el 27 de enero y liberada horas después.
- Yoani Sánchez, directora del diario digital 14ymedio e integrante de la junta de directores de la SIP, fue detenida el 28 de enero en una vía pública de La Habana por agentes de la Seguridad del Estado, quienes la obligaron a regresar a su vivienda con la orden de no salir “hasta mañana”. La acción habría tenido como objetivo impedir la asistencia de los periodistas a una actividad diplomática.
- Reinaldo Escobar, esposo de Sánchez y columnista de 14ymedio, fue interceptado por agentes al salir de su edificio y obligado igualmente a regresar a su domicilio. En este caso, la acción obedeció al mismo propósito que en el caso de Sánchez.
- Boris González Arenas, periodista independiente, fue impedido el 28 de enero de salir de su vivienda.
- Ángel Cuza Alfonso, reportero independiente, fue detenido el 27 de enero en La Habana por agentes de la Seguridad del Estado y trasladado a una unidad policial del municipio Playa, apenas 24 horas después de haber sido liberado tras pasar seis meses en prisión sin juicio.
- José Gabriel Barrenechea, escritor y periodista independiente, fue condenado el 15 de enero a seis años de prisión por el delito de desórdenes públicos. Barrenechea había sido detenido en 2024 tras participar en una protesta pacífica.
- Jorge Fernández Era, escritor y colaborador de medios independientes, fue detenido el 18 de enero y permaneció incomunicado por más de 15 horas.
- Asimismo, los opositores Berta Soler, Ángel Moya, Manuel Cuesta Morúa, Marthadela Tamayo y Dagoberto Valdés, entre otros, fueron también objeto de operativos policiales con la aparente intención de impedir su participación en una actividad diplomática, en un contexto de fuerte despliegue represivo.
“El régimen cubano ha decidido responder a una crisis económica y social profunda con más represión y más censura”, afirmó Pierre Manigault, presidente de la SIP. “La detención arbitraria, la vigilancia permanente y el encarcelamiento se utilizan para silenciar a periodistas que intentan cumplir con su deber de informar en uno de los momentos más críticos que vive el país en décadas”.
Manigault, presidente del grupo Evening Post Publishing Inc. de Charleston, Carolina del Sur, agregó que “estos abusos no son hechos aislados, sino parte de una estrategia deliberada para impedir que el periodismo independiente documente la crisis, exponga el descontento social y rompa el cerco informativo impuesto por el Estado”.
Por su parte, Martha Ramos, presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, advirtió que “el uso reiterado de arrestos breves, la incomunicación, las citaciones policiales y las condenas desproporcionadas constituyen un sistema de castigo diseñado para infundir miedo y desalentar la cobertura periodística de una realidad que el gobierno intenta ocultar”.
Ramos, directora editorial de la Organización Editorial Mexicana (OEM), subrayó que “las detenciones arbitrarias, amenazas, vigilancia constante, confiscación de equipos y restricciones de movimiento son prácticas ampliamente documentadas por la SIP y forman parte de una política estatal orientada a sofocar al periodismo independiente justamente cuando más necesaria es la información para la sociedad cubana”.
La SIP es una organización sin fines de lucro dedicada a la defensa y promoción de la libertad de prensa y de expresión en las Américas. Está conformada por más de 1.300 medios del hemisferio occidental y tiene su sede en Miami, Florida, Estados Unidos.