Asamblea General de la SIP da a conocer conclusiones
Asamblea General de la SIP da a conocer conclusiones
sobre la situación de la libertad de prensa en el hemisferio occidental
Miami (11 de octubre del 2005).- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) concluyó hoy su 61ª Asamblea General, en Indianápolis, Indiana, con la aprobación de sus conclusiones sobre el comportamiento de la libertad de prensa y de expresión durante el último semestre.
Tras cinco días de actividades, del 7 al 11 de octubre, que congregaron a editores, editores y periodistas, la SIP finalizó su revisión de la libertad de prensa en las Américas destacando que para los periodistas las condiciones de trabajo siguen siendo peligrosas y las libertades de prensa débiles en muchos países del hemisferio, situación que se viene prolongando año tras año sin excepción.
A continuación el texto íntegro de las Conclusiones de la SIP:
Una ola de violencia sin precedentes contra los periodistas en México, la continuación de la represión de los periodistas independientes en Cuba y la creciente preocupación por las fuentes confidenciales en Estados Unidos fueron los desafíos más importantes en contra de la libertad de prensa en este semestre
Un aspecto positivo fue que ningún periodista murió violentamente en Colombia en los últimos seis meses, un marcado contraste con los 25 años de ataques contra la prensa por parte de los narcotraficantes y las fuerzas extremistas de izquierda y derecha que hacen que Colombia sea uno de los lugares más peligrosos del hemisferio para el ejercicio del periodismo.
Los miembros mexicanos de la SIP afirmaron que la ola de violencia que ha terminado con las vidas de tres periodistas y que resultó en el secuestro y desaparición de otro es la peor que se haya visto en ese país en los últimos años. Los narcotraficantes y los miembros corruptos de las fuerzas del orden que se disputan el control del territorio, especialmente en la frontera entre México y Estados Unidos, han atacado repetidamente a medios y periodistas.
En respuesta a los crímenes contra periodistas y la impunidad tanto en México como en Perú, reporteros, editores y directivos de periódicos aunaron esfuerzos para trabajar en conjunto, mediante la creación de equipos especiales de investigación. Además, conformaron alianzas para enfrentar a la violencia proveniente del crimen organizado, así como para exigir a las autoridades la investigación de los crímenes y el procesamiento de los responsables.
Las condiciones de trabajo para la prensa en Panamá mejoraron desde que el gobierno del presidente Martín Torrijos cumpliera su promesa de derogar las leyes de desacato creadas para limitar la publicación de material incriminatorio sobre funcionarios públicos, así como otras leyes que restringen la libertad de prensa y que datan de la época en que Panamá estaba gobernado por la dictadura militar. Preocupa, sin embargo, la aplicación del derecho de réplica en la nueva Ley 22, ya que se ha convertido en otra limitación a la libertad de prensa por parte de funcionarios públicos.
El debate sobre las condiciones de la prensa en los Estados Unidos generalmente ha sido mínimo en comparación con las circunstancias más difíciles que enfrentan los periodistas en otros lugares de las Américas. Sin embargo, este año fue centro de atención el derecho de los periodistas a proteger sus fuentes confidenciales, como el caso de Judith Miller, reportera de The New York Times, quien permaneció 85 días en prisión por rehusarse a revelar sus fuentes.
Actualmente existe un intenso debate en Estados Unidos sobre fuentes confidenciales que puede derivar en la sanción de una ley federal sobre protección del secreto profesional periodístico. Por otro lado, el gobierno norteamericano impone mayores restricciones sobre documentos gubernamentales y ha reducido sustancialmente la cantidad de información que está dispuesta a divulgar bajo la Ley de Acceso a la Información.
En Cuba, 26 periodistas independientes, muchos de ellos con graves dolencias, continúan languideciendo en las prisiones bajo falsas acusaciones de subversión presentadas después de que se negaran a dejar de ejercer el periodismo. Dos de ellos permanecen en huelga de hambre para protestar por las vejaciones que sufren.
Los periodistas y medios de comunicación en Venezuela continúan enfrentando un futuro tenso e incierto ya que el presidente Hugo Chávez sigue usando sus poderes para imponer leyes y otros decretos políticos con el fin de mantener un fuerte control sobre el gobierno y limitar a la prensa. Una reforma al Código Penal que amplía el delito de desacato y la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión que controla los contenidos, son algunos de los instrumentos utilizados contra la prensa.
En Honduras sigue una orden de censura previa que prohíbe la publicación de encuestas de opinión a tres meses de las elecciones y también prohíbe las encuestas a boca de urna el mismo día de las elecciones. En ése país, como en Ecuador, Venezuela y Nicaragua, sólo pueden ejercer el derecho humano a buscar y difundir informaciones por la prensa las personas que sean reconocidas como periodistas por los respectivos colegios de cada una de esas naciones.
Existe también la tendencia favorable al dictado de leyes de acceso a la información, adoptadas recientemente por México, Perú, República Dominicana, Ecuador, Panamá; mientras que en Argentina, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Paraguay los congresos continúan demorando proyectos de ley sobre la materia.
En conclusión, las condiciones de trabajo siguen siendo peligrosas y las libertades de prensa débiles en muchos países del hemisferio, situación que se viene prolongando año tras año sin excepción.
Para mayor información visite www.sipiapa.org
IAPA General Assembly issues conclusions
on state of press freedom in the Americas
MIAMI, Florida (October 11, 2005)The Inter American Press Association (IAPA) today wound up its five-day 61st General Assembly in Indianapolis, Indiana, with adoption of its conclusions on the state of freedom of the press and free speech in the Americas during the last six months.
The meeting, from October 7 to 11, brought together editors, publishers and journalists from throughout the Western Hemisphere. After hearing country-by-country reports, it concluded that journalism remains a dangerous profession and press freedoms are lacking in many countries throughout the hemisphere.
Following is the full text of the IAPA conclusions.
Freedom of the press has faced fundamental challenges in the past six months: an unprecedented wave of violence against reporters in Mexico, continuing repression of Cubas independent journalists, and growing concern over the ability of U.S. journalists to protect confidential sources and the Bush administrations use of paid journalists to disseminate propaganda presented as actual news.
On a positive note, no journalists were killed in Colombia over the last six months. This stands in stark contrast to the 25 years of attacks against the press by drug traffickers and forces on the extreme left and right that made Colombia the most dangerous work environment for journalists in the hemisphere.
IAPA members from Mexico report that the recent wave of violence is the worst that country has seen in recent years. At least three journalists have been murdered and another has been kidnapped and remains missing. Drug traffickers and corrupt security forces are engaged in a turf war particularly along the Mexico-U.S. border and have repeatedly targeted the media and journalists.
In response to crimes against journalists and the problem of impunity in both Mexico and Peru, newspaper reporters, editors, and executives have joined forces to form special investigative reporting teams. They also forged alliances to confront the threat of violence from organized crime, and to demand that the authorities investigate crimes and prosecute the culprits.
Working conditions for the press in Panama have improved since the administration of President Martin Torrijos fulfilled a pledge to repeal insult laws designed to restrict publication of incriminating stories about public officials, as well as other laws curtailing press freedom that date back to the years when Panama was ruled by military dictators.
Debate about press conditions in the United States usually has been minimal when compared to the more difficult circumstances confronting journalists elsewhere in the Americas. This year, however, much of the focus was on the ability of U.S. journalists to protect confidential sources. Judith Miller, a New York Times reporter, spent 85 days in jail for refusing to reveal her sources.
A sharp debate is raging in the United States over the issue of confidential sources, which could lead to the passage of federal legislation on reporters privilege.
Meanwhile, the U.S. government has moved toward increased classification of government documents, and has substantially reduced the amount of information it is willing to release under the Freedom of Information Act.
In Cuba, 26 independent journalists, many of them suffering from serious medical ailments, continue to languish in prison on trumped-up charges of subversion that arose after they refused to stop their work. Two of them remain on a hunger strike to protest the abuse to which they have been subjected.
Journalists in Venezuela continue to face a tense and uncertain future as President Hugo Chávez continues to use his powers to dictate constitutional changes and other political decrees to keep a tight grip on government and restrict press freedom. The weapons used against the media include an amendment to the Penal Code that would broaden the law against insulting government officials, as well as the content-regulating Law on Social Responsibility in Radio and Television.
Reporters in Honduras are still hamstrung by a prior restraint order that prevents any publication of polls or surveys within three months of elections, and also prohibits exit polls on Election Day.
A positive trend has emerged in favor of laws on freedom of information, which have been recently passed by Mexico, Peru, the Dominican Republic, Ecuador, and Panama. Meanwhile, legislatures in Argentina, Guatemala, Honduras, Nicaragua and Paraguay continue to delay the passage of such laws.
In conclusion, journalism remains a dangerous profession and press freedoms are lacking in many countries throughout the hemisphere.
(For more information go to Web site www.sipiapa.org)
FUENTE: nota.texto7