Mensaje del Día Mundial de la Libertad de Prensa*
Mensaje del Día Mundial de la Libertad de Prensa*
Presidenta de la Sociedad Interamericana de Prensa
Diana Daniels, Vice Presidenta de The Washington Post Company, Washington, D.C.
Hoy, Día Mundial de la Libertad de Prensa, la Sociedad Interamericana de Prensa centra su atención en la deplorable situación en que se encuentran 25 periodistas independientes cubanos encarcelados por delitos de conciencia. Este día, hacemos un llamado al presidente Fidel Castro a excarcelar inmediatamente a los 25 y proveer inmediatamente tratamiento médico para 18 periodistas que presentan serios problemas de salud.
Nos hacemos eco de las palabras de Kofi Annan: rendimos tributo a aquellos que han caído víctima de los peligros del oficio. Saludamos el coraje y la dedicación de los periodistas que luchan contra los riesgos y la brutalidad para ejercer su derecho a buscar y decir la verdad. Y, recordamos a los Gobiernos que el derecho a buscar, recibir e impartir información e ideas a través de cualquier medio, está consignado en el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos. La censura, la supresión de información, la intimidación y la interferencia, contradicen la democracia, obstaculizan el desarrollo y amenazan la seguridad de todos.
En particular, la condición de los periodistas independientes cubanos se ha agravado desde que fueron encarcelados en marzo del 2003, como parte de una redada oficial contra un grupo de 75 disidentes del régimen, en lo que se conoce como la Primavera Negra. El deterioro se debe a los maltratos físicos y castigos, mala alimentación, falta de atención médica, restricciones a las visitas familiares, hacinamiento en las celdas y confinamiento entre reos comunes de alta peligrosidad.
Los periodistas presos, que cumplen condenas de entre uno a 27 años, son: Ricardo González Alfonso, Víctor Rolando Arroyo, Normando Hernández González, Julio César Gálvez, Adolfo Fernández Sainz, Omar Rodríguez Saludes, Héctor Maseda Gutiérrez, Mijaíl Barzaga Lugo, Pedro Argüelles Morán, Pablo Pacheco Ávila, Alejandro González Raga, Alfredo Pulido López, Fabio Prieto Llorente, Iván Hernández Carrillo, José Luis García Paneque, Juan Carlos Herrera, Miguel Galván Gutiérrez, José Ubaldo Izquierdo, Omar Ruiz Hernández, José Gabriel Ramón Castillo, Léster Luis González Pentón, Alfredo Felipe Fuentes, José Manuel Caraballo Bravo, Albert Santiago Du Bouchet y Oscar Mario González.
La mayoría presenta serios trastornos de salud y padecen desde problemas psiquiátricos, hasta el síndrome de mala absorción intestinal, asma, tuberculosis, hipertensión arterial artritis, enfisema pulmonar y cataratas.
De acuerdo a información de la SIP, los casos más preocupantes debido al deterioro de la salud, son: García Paneque, internado en el hospital de la Prisión de Las Mangas, Bayazo; Hernández González, en la Prisión Kilo 5 ½, Pinar del Río; Ramón Castillo, en la prisión de Boniato, Santiago de Cuba; Herrera Acosta, en la prisión Kilo 8, Camagüey; González Raga, en la prisión Kilo 7, Camagüey; Gálvez Rodríguez, en la prisión del Combinado del Este, La Habana; González Alfonso, en la prisión del Combinado del Este, La Habana; Argüelles Morán, en la prisión de Nieves Morejón, Sancti Spiritus y Du Bouchet, quien continúa internado en la sala de presos del Hospital Julio Trigo, en La Habana.
La SIP reitera su repudio y denuncia la situación general de la libertad de expresión en Cuba. Además de aquéllos encarcelados, unos 50 periodistas independientes en la isla sortean todo tipo de restricciones y obstáculos para poder ejercer su profesión. Ellos son víctimas constantes de campañas de desprestigio, de operativos públicos de censura, de detenciones temporales, de protestas a domicilio organizadas por el gobierno y de amenazas constantes de que serán enviados a la cárcel si continúan informando.
Otro ejemplo es la situación de los periodistas excarcelados Jorge Olivera Castillo, Oscar Espinosa Chepe, Carmelo Díaz Fernández y Edel García, quienes cuentan con visas de refugiados para emigrar a Estados Unidos con su familia, pero a quienes el gobierno cubano no les otorga el permiso de salida del país.
En los últimos meses, se sumó a la lista la periodista Lamasiel Gutiérrez Romero, de 37 años. Fue sentenciada a siete meses de libertad condicional, pero su arresto domiciliario fue revocado por lo que fue enviada a prisión hasta cumplir la sentencia. La periodista, puesta en libertad pocos días antes de cumplir en marzo su condena, denunció que durante su encarcelamiento fue agredida físicamente.
Otro caso notorio es el de Guillermo Fariñas, director de la agencia independiente Cubanacán Press quien no está en prisión, pero sí en huelga de hambre, reclamando a las autoridades el acceso, de él y de sus colegas, a la internet, un método de comunicación y de trabajo de uso cotidiano para muchos ciudadanos del continente, pero que en Cuba está regulado como supuesta medida de protección a la soberanía del país.
Los periodistas liberados desde que se produjera la Primavera Negra, la mayoría de ellos por problemas de salud, son: Mario Enrique Mayo, de la Agencia independiente Félix Varela - condenado a 20 años - fue excarcelado el 1 de diciembre del 2005; Jorge Olivera Castillo de Havana Press - 18 años - fue liberado el 6 de diciembre del 2004; Edel José García de Centro Norte del País - 15 años - fue excarcelado el 2 de diciembre del 2004; Raúl Rivero de CubaPress - a 20 años - fue liberado el 30 de noviembre del 2004 y actualmente reside en España; Oscar Espinosa Chepe, periodista independiente - a 20 años - fue excarcelado el 29 de noviembre; Carmelo Díaz Fernández, de la Agencia de Prensa Sindical Independiente de Cuba - a 15 años - fue excarcelado el 18 de junio del 2004; Carlos Alberto Domínguez de Cuba Verdad fue excarcelado el 8 de junio del 2004; Manuel Vázquez Portal de Grupo Decoro - a 18 años - se le excarceló el 23 de junio del 2004 por problemas de salud y hoy vive en Miami; y Carlos Brizuela Yera, del Colegio de Periodistas Independientes de Camagüey tres años - excarcelado el 2 de marzo del 2005 por cumplimiento de sentencia.
En este 3 de mayo del 2006, la SIP quiere exhortar a todos los gobernantes de las Américas y alrededor del mundo a que intercedan ante el Gobierno de Cuba para que sean liberados los periodistas independientes y todas aquellas personas que cumplen condenas por delitos de opinión. Asimismo, solicitamos a nuestros asociados a que publiquen el informe de libertad de prensa sobre Cuba emitido en la reciente reunión de Quito y otras informaciones sobre la realidad cubana, para que los ciudadanos de mundo estén al tanto de estos atropellos contra los periodistas y puedan adoptar mecanismos para favorecer la situación de la libertad de prensa y de expresión en Cuba.
*El Día Mundial de la Libertad de Prensa que se celebra el 3 de mayo, fue instaurado en conmemoración de la Declaración de Windhoek, documento que contiene principios sobre la defensa de la libertad de prensa, redactado en 1991 durante una reunión de periodistas africanos impulsada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Message on World Press Freedom Day*
by the President of the Inter American Press Association,
Diana Daniels, Vice President of The Washington Post Company, Washington, D.C.
Today, World Press Freedom Day, the Inter American Press Association is focusing its attention on the deplorable plight of 25 independent Cuban journalists imprisoned for committing crimes of conscience. On this day, we call upon the government of President Fidel Castro to release all 25 and immediately provide medical treatment to the18 who are suffering serious health problems.
Echoing the words of Kofi Annan, we pay tribute to those who have fallen victim to the perils of their calling. We salute the courage and dedication of journalists struggling against risk and outright brutality to exercise their right to seek and tell the truth. And we remind Governments especially that the right to seek, receive and impart information and ideas through any media is enshrined in article 19 of the Universal Declaration of Human Rights. Censorship, the suppression of information, intimidation and interference are a denial of democracy, an obstacle to development, and a threat to the security of all.
In particular, the condition of the independent Cuban journalists has deteriorated since they were jailed in March 2003 as part of an official crackdown on a group of 75 dissidents in what has become known as the Black Spring. The decline is due to physical mistreatment and punishment, poor food, lack of medical attention, restrictions on family visits, overcrowding in cells, and confinement among a highly dangerous criminal population.
The journalists, who are serving terms ranging from one to 27 years, are: Ricardo González Alfonso, Víctor Rolando Arroyo, Normando Hernández González, Julio César Gálvez, Adolfo Fernández Sainz, Omar Rodríguez Saludes, Héctor Maseda Gutiérrez, Mijaíl Barzaga Lugo, Pedro Argüelles Morán, Pablo Pacheco Ávila, Alejandro González Raga, Alfredo Pulido López, Fabio Prieto Llorente, Iván Hernández Carrillo, José Luis García Paneque, Juan Carlos Herrera, Miguel Galván Gutiérrez, José Ubaldo Izquierdo, Omar Ruiz Hernández, José Gabriel Ramón Castillo, Léster Luis González Pentón, Alfredo Felipe Fuentes, José Manuel Caraballo Bravo, Albert Santiago Du Bouchet and Oscar Mario González.
The majority are in extremely poor health and suffer a range of illnesses from psychiatric problems to intestinal blockages, asthma, tuberculosis, high blood pressure, arthritis, pulmonary emphysema and cataracts.
According to information received by the IAPA, the cases of most concern in terms of health are those of: García Paneque, hospitalized at Las Mangas prison in Bayazo; Hernández González, in Kilo 5 prison, Pinar del Río; Ramón Castillo, in Boniato prison in Santiago; Herrera Acosta, in Kilo 8 prison, Camagüey; González Raga, in Kilo 7 prison, Camagüey; Gálvez Rodríguez, in Combinado del Este prison, Havana; González Alfonso, in Combinado del Este prison, Havana; Argüelles Morán, in Nieves Morejón prison in Sancti Spiritus, and Du Bouchet, who remains interned in the inmates ward of Julio Trigo Hospital in Havana.
The IAPA herewith reaffirms its repudiation and denunciation of the state of freedom of expression in Cuba. In addition to those who are encarcerated, there are approximately 50 independent journalists on the island who are subjected to any number of restrictions and obstacles as they seek to exercise their profession. They are victims of constant campaigns to discredit their names, public attempts at censorship, brief arrests, government-organized demonstrations outside their homes and constant threats that they will be sent to jail if they continue reporting.
Another example is the plight of formerly jailed journalists Jorge Olivera Castillo, Oscar Espinosa Chepe, Carmelo Díaz Ferneandez and Edel García, who have been granted visas to emigrate to the United States with their families as refugees, but who have yet to receive authorization from the Cuban government granting them permission to leave the country.
Added to the list in recent months is the case of journalist Lamasiel Gutiérrez Romero, 37. She was initially placed under seven months house arrest, but this was later revoked and she was sent to prison. Gutiérrez, released in March a few days before completing her sentence, complained that while in jail she was physically beaten.
Yet another case is that of Guillermo Fariñas, editor of the independent news agency Cubanacán Press, who, while not in jail, is staging a hunger strike to draw attention to his demand that the authorities permit access to the Internet --a means of communication and work in use by many people in the Americas but which in Cuba is regulated as a way of protecting the countrys sovereignty.
Those journalists freed since the Black Spring, most of them released for health reasons, are: Mario Enrique Mayo, of the independent news agency Félix Varela, sentenced to 20 years and freed on December 1, 2005; Jorge Olivera Castillo of Havana Press 18 years, freed on December 6, 2004; Edel José García of Centro Norte del País 15 years, freed on December 2, 2004; Raúl Rivero of CubaPress 20 years, freed on November 30, 2004 and currently living in Spain; Oscar Espinosa Chepe, independent journalist 20 years, freed on November 29; Carmelo Díaz Fernández of Sindical Independiente de Cuba news agency 15 years, freed on June 18, 2004; Carlos Alberto Domínguez of Cuba Verdad, freed on June 8, 2004; Manuel Vázquez Portal of Grupo Decoro 18 years, freed on June 23, 2004 for health reasons and who today lives in Miami, and Carlos Brizuela Yera of the Independent Journalists Guild of Camagüey three years, freed on March 2, 2005 on completing his sentence.
On this May 3, 2006, the IAPA would like to call upon all the government leaders in the Americas and around the world to intercede with the government of Cuba to release all of the independent journalists and those who are serving sentences for the crime of expressing their views. At the same time, we request that our member publications print the report on the state of press freedom in Cuba issued during the recent meeting in Quito as well as current news that tells what is happening there, so that citizens of the world are made aware of this outrage against Cuban journalists and can take steps to improve the state of freedom of the press and free speech in Cuba.
*World Press Freedom Day, which celebrated each May 3, was declared in commemoration of the Declaration of Windhoek, a document setting out principles for the defense of freedom of the press drawn up in 1991 during a meeting of African journalists arranged by the United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization (UNESCO).
FUENTE: nota.texto7