Preocupa a la SIP anteproyecto de Código Penal en Panamá
Preocupa a la SIP anteproyecto de Código Penal en Panamá
Miami, 20 de junio del 2006- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) manifestó su profunda preocupación por el anteproyecto de Código Penal en Panamá, que aumenta severamente las penas a periodistas por concepto de delitos contra el honor, calumnia e injuria, lo que estaría en franca contradicción con los avances en materia de libertad de prensa que ha impulsado el presidente Martín Torrijos.
Según el texto propuesto, ahora el delito de calumnia a través de medios de comunicación sería castigado con una pena de 2 a 3 años de cárcel, o su equivalente en días-multa; y el de injuria, de 1 a 2 años, o equivalente en días-multa. De este modo, arreciarían las condenas respecto de la legislación vigente. La SIP considera que, de aprobarse, ello limitaría no sólo la libertad de prensa y expresión en Panamá sino que repercutiría negativamente en otros países latinoamericanos, que se encuentran en procesos de construcción democrática.
El presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Gonzalo Marroquín, se mostró sorprendido por esta acción del poder legislativo. Es totalmente inexplicable, más cuanto que, hasta ahora, Panamá había dado pasos decisivos a favor de la libertad de prensa y el libre acceso a la información, entre ellos la derogación de leyes mordaza y la firma de la Declaración de Chapultepec por el presidente Torrijos, apuntó.
Marroquín recordó que, a principios de año, la SIP organizó en Panamá un foro con abogados de medios de comunicación y legisladores, en el que se recomendó a la Asamblea Nacional medidas para despenalizar los delitos de injurias y calumnias, lo que alinearía a este país con la jurisprudencia interamericana sobre la materia. El foro legislativo indicó que había consenso sobre la necesidad de mayor tolerancia a la crítica, declaró Marroquín, director de Prensa Libre, de Guatemala. Por ello, agregó, resulta contraproducente que los legisladores panameños impulsen una ley que contraviene los principios de la OEA y se da de bruces con la tendencia a la despenalización que se manifiesta en América Latina. Sería un retroceso evidente, apuntó.
La Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la OEA establece lo siguiente:
Las leyes de privacidad no deben inhibir ni restringir la investigación y difusión de información de interés público. La protección a la reputación debe estar garantizada sólo a través de sanciones civiles, en los casos en que la persona ofendida sea un funcionario público o persona pública o particular que se haya involucrado voluntariamente en asuntos de interés público. Además, en estos casos, debe probarse que en la difusión de las noticias el comunicador tuvo intención de infligir daño o pleno conocimiento de que se estaba difundiendo noticias falsas o se condujo con manifiesta negligencia en la búsqueda de la verdad o falsedad de las mismas.
Para concluir, Gonzalo Marroquín manifestó su simpatía con los periodistas, medios de comunicación y gremios panameños que ya se han manifestado en contra del anteproyecto. Esperamos que el presidente Torrijos y la Asamblea Nacional tomen muy en cuenta la seriedad de estas preocupaciones, para beneficio de su país y de la causa de la libertad de prensa, concluyó.
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IAPA concerned at bid to amend Penal Code in Panama
MIAMI, Florida (June 20, 2006)The Inter American Press Association (IAPA) said today it is extremely concerned at the introduction of a draft bill to reform the Penal Code in Panama, saying it would drastically stiffen penalties for journalists found guilty of libel or defamation an action in sharp contrast to the progress in the area of press freedom that President Martín Torrijos has been advocating.
The proposed measure would make defamation committed in the news media an offense punishable with two to three years imprisonment or the equivalent in fines, and libel or slander with one to two years imprisonment or the equivalent in fines. This would be considerably stiffer than the penalties under the existing legislation. The IAPA said passage of the proposal would not only limit press freedom and free speech in Panama but would impact negatively in other Latin American countries that are in the process of building democracy.
The chairman of the IAPAs Committee on Freedom of the Press and Information, Gonzalo Marroquín, expressed surprise on learning of the draft bill. It is completely inexplicable, especially given that up to now Panama had taken decisive steps in favor of freedom of the press and unfettered access to information, among them repeal of gag laws and endorsement of the Declaration of Chapultepec by President Torrijos.
Marroquín, editor of the Guatemala City, Guatemala, newspaper Prensa Libre, recalled that earlier this year the IAPA had held a forum in Panama with news media lawyers and legislators in which the Panamanian National Assembly was urged to take action to decriminalize libel and defamation, and thus align that country with inter-American common law on the matter.
The legislative forum concluded that there was consensus on the need for more tolerance of criticism, Marroquín added. That is why it is counter-productive for Panamanian lawmakers to seek to enact a law that contravenes the principles of the Organization of American States and runs counter to the decriminalization that is being seen in Latin America. It would be a clear step backwards.
The OAS Declaration of Principles of Freedom of Expression state the following:
Privacy laws should not inhibit or restrict investigation and dissemination of information of public interest. The protection of a persons reputation should only be guaranteed through civil sanctions in those cases in which the person offended is a public official, a public person or a private person who has voluntarily become involved in matters of public interest. In addition, in these cases, it must be proven that in disseminating the news, the social communicator had the specific intent to inflict harm, was fully aware that false news was disseminated, or acted with gross negligence in efforts to determine the truth or falsity of such news.
Marroquín expressed sympathy for the Panamanian individual journalists, news media and press organizations that had already come out against the draft bill. We trust that President Torrijos and the National Assembly will take these concerns very seriously, to the benefit of their country and the cause of press freedom, he declared.
FUENTE: nota.texto7