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IAPA protests contempt charge by Ecuador president against local newspaper
MIAMI, Florida (May 11, 2007)The Inter American Press Association (IAPA) today assailed a decision by Ecuadors President Rafael Correa to invoke an insult law in suing the editor of a local newspaper over an editorial criticizing his administration.
President Correa on May 10 filed suit in the Pichincha District Attorneys Office in which he called for Francisco Vivanco Riofrío, chairman of the editorial board of the daily newspaper La Hora, to be sent to prison, citing Article 230 of the Penal Code which makes insulting the president of Ecuador a criminal offense punishable by six months to two years imprisonment and a fine equivalent to $16 to $77.
Gonzalo Marroquín, chairman of the IAPAs Committee on Freedom of the Press and Information, declared that it was a clumsy step on the part of the Ecuadorean president to file a criminal charge against a news outlet, accusing it of contempt, an archaic concept in a modern democracy and outmoded in Latin America and which should be eliminated from penal codes, as the IAPA has been insisting.
Marroquín recalled that at a meeting the IAPA held in El Salvador earlier this week the organization had called for repeal of the insult law, arguing that preferential treatment of public officials is contrary to the equal treatment of all citizens and goes against the principle of public scrutiny of government actions in a democracy.
The IAPA, as other organizations dedicated to freedom of the press in the world, has been advocating repeal of all insult laws. The concept of making contempt a criminal offense has now been removed from the penal codes of Argentina, Guatemala, Honduras, Costa Rica, Panama, Paraguay and Peru. In Chile it has been partially repealed. The only country to have given force to it is Venezuela, which did so in a reform of its Penal Code in February 2005, giving the president and other senior officials in that country privileged and preferential treatment over and above that of other citizens.
Correas lawsuit was a reaction to a March 9 editorial in La Hora titled Vandalismo oficial (Official Vandalism). The editorial criticized the governments policy on acts of violence occurring at that time and commented that this policy, which certainly emanates from the Presidential Office and seeks to govern with disturbances, rocks and sticks, is shameful for a head of state who prides himself on being a civilized man respectful of the opinions of others.
In filing the suit in representation of President Correa presidential legal counsel Alexis Mera threatened other news media, warning that the Presidential Office would take legal action against anyone publishing unsubstantiated and libelous reports. We are prepared to take such action against any news outlet, he declared.
Marroquín, editor of the Guatemala City, Guatemala, newspaper Prensa Libre, called the officials words even more alarming than the lawsuit itself as they contain a threat to all news media, seeking to bring about self-censorship, which would have serious consequences for democracy in Ecuador.
He said that the IAPA respects the right of every person to have recourse to justice. But it was precisely those in government who should encourage criticism and public scrutiny, instead of resorting to retrograde laws.
Ecuadors Penal Code, in its Chapter 1 On Rebellion and Attacks Upon Officials states, Article 320: The person who through threats, feigned threats or insults offends the President of the Republic or the one who exercises Executive Power shall be punished by six months to two years imprisonment and a fine of 16 to 77 United States dollars; Article 231: The person who through threats, insults, feigned threats or violence offends any of the public officials listed in Article 225, when the latter are carrying out their duties or by reason of such function, shall be punished by imprisonment of 15 days to three months and a fine of 8 to 47 United States dollars. Those who commit offenses detailed in the previous clause against an official not in a position of authority shall be punished by imprisonment of eight days to one month.
La SIP condena la demanda por desacato que impulsa
el presidente Rafael Correa contra un diario ecuatoriano
Miami (11 de mayo de 2007).- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó hoy la actitud del presidente ecuatoriano Rafael Correa de utilizar la figura penal del delito de desacato para demandar al director de un diario de ese país por un editorial crítico sobre su gestión de gobierno.
El presidente Correa presentó el 10 de mayo una demanda en la fiscalía de Pichincha en la que solicita prisión para Francisco Vivanco Riofrío, presidente del consejo editorial del diario La Hora de ese país, acogiéndose al artículo 230 del Código Penal que establece el delito de desacato contra el Presidente, estipulando una condena de seis meses a dos años de prisión y multa de dieciséis a setenta y siete dólares estadounidenses.
Gonzalo Marroquín, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, calificó como una medida torpe de parte del Presidente ecuatoriano, accionar penalmente contra un medio de comunicación utilizando el desacato, una figura arcaica para la democracia moderna y en retroceso en América Latina, la cual debería ser eliminada de los códigos penales como insiste la SIP.
Marroquín recordó que esta semana en una reunión que la SIP sostuvo en El Salvador, la institución pidió que se elimine el desacato al considerar que el tratamiento preferente para el funcionario público es contrario a los principios del trato igual entre los ciudadanos y afecta el principio del escrutinio por la opinión pública sobre la vida gubernamental en una democracia.
La SIP, así como otras organizaciones dedicadas a la libertad de prensa en el mundo, promueven la eliminación del desacato. Esta figura fue depuesta de los códigos penales de Argentina, Guatemala, Honduras, Costa Rica, Panamá, Paraguay y Perú. En Chile fue derogada parcialmente. El único país que agravó el delito de desacato fue Venezuela en una reforma al Código Penal en febrero de 2005, brindándole al Presidente y altos funcionarios de ese país, un trato privilegiado y preferencial por sobre los demás ciudadanos.
La demanda de Correa fue una reacción contra un editorial del 9 de marzo de La Hora titulado Vandalismo oficial. En el artículo se criticaba la política del gobierno sobre hechos de violencia registrados en esos días y opinaba que esta política que sale definitivamente de la Presidencia y que pretende gobernar con tumultos, piedras y palos es vergonzosa para el primer mandatario que se ufana de ser un hombre civilizado y respetuoso de las opiniones de los demás.
Al presentar la demanda en representación del presidente Correa, el director jurídico de la Casa de Gobierno, Alexis Mera, amenazó a otros medios de comunicación y advirtió que la Presidencia de la República procedería legalmente contra quienes difundan publicaciones sin sustento y calumniosas. El funcionario subrayó que estamos dispuestos a responder legalmente ante cualquier medio de comunicación.
Marroquín dijo que las declaraciones del funcionario son más graves aún que la demanda porque encierran en sí mismas una amenaza contra todos los medios de comunicación buscando la autocensura, una grave consecuencia que pudiera tener la democracia ecuatoriana.
Marroquín dijo que la SIP es respetuosa del derecho de todo ciudadano de respaldarse en la Justicia, pero que son justamente los gobernantes quienes deberían incentivar la crítica y el escrutinio público, en vez de ampararse en leyes retrógradas.
El Código Penal ecuatoriano bajo el Capítulo I, De la rebelión y atentados contra los funcionarios, establece: Art. 230 - El que con amenazas, amagos o injurias, ofendiere al Presidente de la República o al que ejerza la Función Ejecutiva, será reprimido con seis meses a dos años de prisión y multa de dieciséis a setenta y siete dólares de los Estados Unidos de Norte América; Art. 231.- El que con amenazas, injurias, amagos o violencias, ofendiere a cualquiera de los funcionarios públicos enumerados en el Art. 225, cuando éstos se hallen ejerciendo sus funciones, o por razón de tal ejercicio, será reprimido con prisión de quince días a tres meses y multa de ocho a cuarenta y siete dólares de los Estados Unidos de Norte América. Los que cometieren las infracciones detalladas en el inciso anterior contra otro funcionario que no ejerza jurisdicción, serán reprimidos con prisión de ocho días a un mes.
FUENTE: nota.texto7