Mensaje de Fin de Año del Presidente de la
Mensaje de Fin de Año del Presidente de la
Sociedad Interamericana de Prensa
Earl Maucker
Sun-Sentinel of South Florida, Fort Lauderdale, Florida
Miami (28 de diciembre de 2007) -- Durante este año que culmina, la SIP ha sido protagonista y testigo vital de los avances y retrocesos que tuvo la libertad de prensa en las Américas. Mediante la acción de sus socios, acompañó logros, protestó acciones gubernamentales - directas o indirectas - investigó crímenes contra periodistas, promovió campañas de educación pública sobre libertad de expresión y ayudó a elevar los estándares periodísticos.
Para la defensa y promoción de la libertad de prensa, la SIP organizó y/o participó de 49 actividades, entre misiones, conferencias, foros y seminarios movilizando a un total de 646 personas, incluyendo a sus socios directos, periodistas, ejecutivos de medios, legisladores, jueces, políticos y líderes de la sociedad civil, haciéndose presente en casi todos los países y regiones de nuestro continente americano. Además, 1.433 personas participaron en tres reuniones claves de la organización: las asambleas de Cartagena y Miami, y una conferencia hemisférica en Santo Domingo, con la asistencia de presidentes de Cortes Supremas de Justicia de todo el hemisferio, quienes discutieron sobre medidas que deberían adoptarse para combatir la impunidad.
La urgencia por defender la libertad de prensa prevaleció por sobre cualquiera otra actividad. Realizamos dos misiones a Venezuela. A fines de mayo cuando el gobierno cerró intempestivamente Radio Caracas Televisión y en noviembre cuando la opción por reformar la Constitución implicaba el riesgo de coartar la independencia, pluralidad y diversidad de opiniones, elementos esenciales que el público necesita para desarrollarse en una plena democracia.
En materia legal y judicial, celebramos dos avances considerables. En México fue sancionada una ley que despenaliza los delitos de difamación permitiendo que las diferencias sobre el honor se zanjen en tribunales civiles, lo que implica reducir la autocensura por temor a ser encarcelado. Mientras tanto, en Argentina, la Corte Suprema de Justicia, en un fallo histórico, prohibió al Estado utilizar la publicidad oficial como mecanismo para premiar o castigar la posición editorial de los medios.
Lamentamos, sin embargo, que ningún otro país del hemisferio haya seguido con la tendencia de dictar leyes sobre acceso a la información pública. La transparencia de los actos públicos es todavía una asignatura pendiente en muchas naciones de la región.
Más allá de todos estos avances y retrocesos, uno de los desafíos más importantes que tenemos es reducir la violencia contra periodistas y medios de comunicación, y la impunidad de esos actos, que producen el más alto nivel de autocensura, como se ha registrado en México a raíz de la violencia preponderante que ha desplegado el crimen organizado.
En el 2007 fueron asesinados 13 periodistas en Brasil, Colombia, El Salvador, Estados Unidos, Haití, Honduras, México, Paraguay y Perú, además de tres repartidores de diarios en México, país donde también permanecen desaparecidos cuatro reporteros. En esta situación tan grave de violencia no podemos dejar de mencionar a Cuba, país al que le seguimos reclamando para que sean liberados los 27 periodistas independientes encarcelados, varios de ellos con serios padecimientos de salud.
En este 2008 redoblaremos nuestros esfuerzos y no bajaremos nuestros brazos. Nuestros planes incluyen monitoreo riguroso; investigaciones; misiones internacionales para influenciar a que los gobiernos y organismos intergubernamentales adopten medidas para remediar violaciones a la libertad de expresión; foros, conferencias y seminarios que permitan desarrollar instrumentos para que la libertad de palabra y pensamiento, como lo establecen tratados de derechos humanos, tengan a toda persona como el centro y protagonista principal de cualquier acto de comunicación.
En ese espíritu, quiero terminar recordando el artículo primero de la Declaración de Chapultepec, que desde que fue creada en 1994, ha inspirado muchas de las actividades y batallas que la SIP tuvo ante gobiernos y organismos a favor de la libertad: No hay personas ni sociedades libres sin libertad de expresión y de prensa. El ejercicio de ésta no es una concesión de las autoridades, es un derecho inalienable del pueblo.
Year-End Message from Inter American Press Association
President Earl Maucker
Sun-Sentinel of South Florida, Fort Lauderdale, Florida
Miami (December 28th. 2007) -- During the year that is coming to a close the IAPA has been both a major player in and a witness to the advances and setbacks in freedom of the press in the Americas. As a result of its members activities it brought about positive changes, protested government acts direct or indirect investigated crimes against journalists, launched campaigns to educate the public on freedom of expression issues and played a key role in raising journalistic standards.
In the defense and promotion of press freedom the IAPA organized and/or participated in 49 activities, among them missions, conferences, forums and seminars, that mobilized a total of 646 persons -- including members, journalists, media executives, lawmakers, judges, politicians and civil society leaders -- to mark its presence in almost every country and region of the Western Hemisphere. In addition, 1,433 people took part in the organizations key meetings the General Assemblies in Cartagena, Colombia, and Miami, Florida, and a hemisphere conference in Santo Domingo, Dominican Republic attended by the hemispheres Supreme Court chief justices who discussed how to combat impunity.
The urgent need to defend freedom of the press prevailed over all other activities. We sent two missions to Venezuela in late May, when the government unilaterally shut down Radio Caracas Televisión and in November when a plan to overhaul the Constitution jeopardized independence, plurality and diversity of opinion, key elements for the public to thrive under full democracy.
On the legal and judicial fronts we welcomed important advances. In Mexico, a law was enacted that decriminalizes libel and assigns the disputes over alleged attacks on a persons good name to civil courts, thus reducing the risk of self-censorship by journalists fearing imprisonment. Meanwhile, in a historic ruling the Argentine Supreme Court banned the government from using the placement of official advertising as a means of rewarding or punishing media for their editorial policies.
We regret, however, that no other country in the hemisphere has followed the trend to enact laws on access to public records. Transparency in government actions is still an unresolved matter in many of the regions nations.
No less important than these advances and setbacks are the major challenges we face in our efforts to reduce the violence against news media and individual journalists and the impunity surrounding such acts. This impunity in turn, creates a maximum degree of self-censorship, as witnessed in Mexico where organized crime unleashed the prevailing climate of violence.
In 2007, 13 journalists were murdered in Brazil, Colombia, El Salvador, Haiti, Honduras, Mexico, Paraguay, Peru and the United States, as well as three newsvendors in Mexico, where, in addition, four reporters disappeared and are still missing. And, when addressing this serious matter of violence we cannot fail to mention Cuba, a country we continue calling upon to free 27 imprisoned independent journalists, several of them in ailing health.
As 2008 dawns we will redouble our efforts and not let our guard down. Our plans include rigorous monitoring; investigations; international missions to influence governments and intergovernmental agencies to take remedial action when freedom of expression is violated; forums, conferences and seminars to develop instruments so that freedom of speech and thought can, as human rights treaties demand, be enjoyed by everyone as the key component of any act of communication.
In this spirit I would like to end by citing Article 1 of the Declaration of Chapultepec, which since its creation in 1994 has inspired many of the activities the IAPA has undertaken and the battles it has fought with governments and agencies on behalf of freedom: No people or society can be free without freedom of expression and of the press. The exercise of this freedom is not something authorities grant; it is an inalienable right of the people.
FUENTE: nota.texto7