Sr. Presidente:
Le escribo en nombre de los 1,400 periódicos que conforman la Sociedad Interamericana de Prensa, para expresarle mi alarma y disconformidad con el proyecto de ley de prensa que será presentado a la Asamblea Legislativa para su discusión esta semana.
Como se nos dijo durante la reciente visita de la SIP a Panamá, la nueva legislación reemplazaría a la existente Ley # 11, que restringe severamente la actividad de los medios de comunicación. Era nuestra esperanza que la nueva ley dejara intactas las libertades de prensa y expresión, pero decepciona constatar que ésta hace todo lo contrario.
Esta ley, señor presidente, compromete seriamente la viabilidad de una prensa libre en Panamá. Y no se puede dejar de advertir el desaire en esta decisión, a pocos días de la visita de la SIP a su país.
Entre los varios artículos de la norma que son violatorios de la libertad de prensa figuran con ominosa prominencia, el incremento de las multas por presuntos "perjuicios morales" contra terceros, el concepto de "responsabilidad solidaria" de un director por publicaciones inexactas, y la consagración del derecho de réplica, todas estas medidas universalmente rechazadas como atentorias contra la salud de una prensa libre.
Es triste pensar que su legado al dejar la presidencia sea una historia de ataques y leyes que denigran la libertad de prensa y tratan de sofocar su expresión. Es triste pensar que está Usted perdiendo la oportunidad de redimirse ante la historia, su pueblo y la comunidad de periodistas, al respaldar esta inicitiva que empeora las condiciones en que los medios deben trabajar en Panamá.
Confiamos, sin embargo, en que la Asamblea no aprobará este proyecto de ley en su actual forma y que, en su defecto, el gobierno entrante dará marcha atrás y rectificará este exabrupto en provecho de las libertades y de la democracia panameñas.
Ambos tienen el deber de forjar para Panamá la mejor y única ley de prensa: aquella que no existe.
FUENTE: nota.texto7