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Día Mundial de la Libertad de Prensa

1 de mayo de 2002 - 20:00
Miami (2 de mayo del 2002) - En este 3 de mayo, Día Mundial de la Libertad de Prensa, nos permitimos reflexionar sobre la vigencia y necesidad que tiene la libertad de prensa para la democracia, una experiencia que se hizo palpable en Venezuela a mediados de abril o con anterioridad en Perú, donde confirmamos que la legitimidad de una democracia está dada por el grado de respeto y garantías que se ofrecen sobre libertad de prensa.

El estado de la libertad de prensa no ha mejorado por los ataques externos e internos a la labor periodística, pero sí observamos que ahora los ciudadanos tienen mayor conciencia sobre los beneficios de la libertad y otros valores que la acompañan, como por ejemplo, el acceso a la información pública que aunque se halla contemplado en la mayoría de las constituciones no está plenamente garantizado en ningún país de América Latina. Solo existen dos excepciones, Panamá y México, que dictaron leyes que lo respaldan pero sobre las que la SIP ha manifestado cautela por cuanto también contienen secciones que podrían utilizarse para manipular la libertad de prensa.

Un tema fundamental y de gran preocupación para la organización es el de la impunidad que rodea a la mayoría de los 251 asesinatos contra periodistas que desde octubre de 1988 hasta abril del 2002 ha registrado la SIP en el hemisferio occidental. Ocho de estos ocurrieron en los últimos siete meses, son ellos María Teresa Guzmán de Carrasco, directora ejecutiva de El Diario, La Paz, Bolivia; Hugo Sandoval, camarógrafo de RCN TV, Bogotá, Colombia; Jorge Tortoza, fotógrafo del diario 2001, Caracas, Venezuela; Juan Carlos Gómez Díaz, interno de la radioemisora La Voz de Aguachica, Cesar, Colombia; Orlando Sierra, subdirector y periodista de La Patria, Manizales, Caldas, Colombia; Félix Fernández García, director de la revista Nueva Opción, Miguel Alemán, Tamaulipas, México; Alvaro Alonso Escobar, propietario y periodista del semanario Región, Fundación, Magdalena, Colombia y Brignol Lindor, director y periodista de Radio Echo 2000, Puerto Príncipe, Haití. Cada asesinato de un informador nos compromete aún más con nuestra labor.

La SIP mantiene su compromiso de seguir demandando a las autoridades que cumplan con su deber de investigar, castigar y reparar las consecuencias de estos crímenes. Empeñados en acabar con la impunidad, continuaremos exigiendo como principios fundamentales que no prescriba el tiempo de juzgamiento de los crímenes contra periodistas, que sean juzgados en el fuero federal para acelerar y garantizar la imparcialidad de los procesos; y que los organismos internacionales de asistencia financiera contemplen los crímenes contra periodistas y la impunidad como causal de revisión, suspensión o supresión de dicha cooperación.

A la par que exigimos acciones concretas a los gobiernos, también subrayamos la necesidad de que los periodistas dispongan de la preparación necesaria para ejercer sus funciones en situaciones conflictivas y de violencia. Por esa razón, y como parte del proyecto Periodistas en Riesgo, la SIP celebrará una conferencia a finales de agosto próximo en Tijuana, México, en la que periodistas y editores participarán en talleres y sesiones de entrenamiento sobre coberturas especiales en zonas de riesgo y conflicto.

También con el ánimo de extender el diálogo y fomentar un mayor apoyo para la libertad de prensa y la libertad de expresión, la SIP realizará la Cumbre Hemisférica sobre Justicia y Libertad de Prensa en las Américas, del 20 al 22 de junio del 2002, en Washington, D.C., que reunirá a magistrados de las cortes supremas de Justicia de 23 países del hemisferio occidental, así como a directores de periódicos, editores, periodistas, académicos, juristas, expertos en legislación sobre la prensa, organizaciones periodísticas y de derechos humanos, oficinas nacionales e internacionales de asesoría jurídica, universidades y centros de investigación. Consideramos que la discusión del tema por parte de diversos sectores de la sociedad es fundamental para la consolidación de la democracia.

Mediante la observación de la vigencia de la Declaración de Chapultepec, decálogo de principios necesarios para que una prensa libre cumpla su papel esencial en una democracia, nos mantendremos atentos al impulso de proyectos de ley o leyes que implicarían un retroceso a los avances de la libertad de prensa, como las que promueven la colegiación obligatoria y/o titulación en Guatemala, Nicaragua, Ecuador y Panamá; y otras iniciativas en Estados Unidos que intentan utilizar, desinformar y subordinar a la prensa para promover campañas gubernamentales.

Como dato positivo destacamos que en las próximas semanas gobernantes del Caribe de habla inglesa en San Vicente y las Granadinas; Dominica, Guyana y Suriname, firmarán la Declaración de Chapultepec y se sumarán a la lista de 23 mandatarios de las Américas que ya han rubricado el documento. Sin embargo, y pese a estos avances, debemos seguir luchando contra las amenazas grotescas y sutiles a la libertad de prensa como las leyes de desacato que todavía tienen muchos países (Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Cuba, Ecuador, Guatemala, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela), insistiremos en la necesidad de la despenalización de la injuria y calumnia que existe en todos los países del hemisferio occidental; y en la anulación de otras medidas judiciales arbitrarias, entre estas, penas de cárcel contra periodistas y desproporcionadas multas o indemnizaciones que ponen en riesgo la existencia de los propios medios de comunicación.

Nos mantenemos también vigilantes a la utilización de otras formas de discriminación como es el caso de Argentina donde los medios de comunicación deben soportar cargas impositivas excesivas, y en otros países donde los gobiernos premian o castigan a los medios mediante el otorgamiento discriminado de la publicidad estatal y la concesión de licencias del espectro radioeléctrico.

Pero nuestros objetivos también van encaminados a combatir otro severo enemigo de la libertad de expresión y la libertad de prensa que ha ido ganando espacio, la autocensura. Las condiciones de violencia como las que suceden en Colombia y Venezuela o el temor a las demandas judiciales o la aplicación de otros recursos legales restrictivos que con frecuencia ocurren en Costa Rica y Brasil, promueven en la prensa la cultura de la autocensura que lacera la libertad de expresión.

Seguiremos también motivando a los periodistas con nuestro sistema de profesionalización mediante el otorgamiento de becas y cursos de entrenamiento del Instituto de Prensa como el que acabamos de ofrecer junto al Banco Mundial esta semana en Miami, diseñado para periodistas especializados en Economía que cubren los diversos aspectos de la pobreza, otro tema que quebranta gran parte de nuestras Américas.

La inseguridad, la imposición de restricciones legales, la violencia y el asesinato, sumado a la ineficacia de los sistemas judiciales y el escaso acceso a las fuentes de información, son algunos de los muchos retos y limitaciones a que cada día se enfrentan los periodistas y los medios de comunicación en las Américas, son por lo tanto, los que nos corresponde enfrentar para evitar que se prive a la sociedad del derecho de informarse y formular opiniones.

* El Día Mundial de la Libertad de Prensa que se celebra el 3 de mayo, fue instaurado en conmemoración de la Declaración de Windhoek, documento que contiene principios sobre la defensa de la libertad de prensa, redactado en 1991 durante una reunión de periodistas africanos impulsada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

FUENTE: nota.texto7

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