La liberación de Leggett, recluida desde el 20 de julio del 2001, se debió a la expiración del término del gran jurado en funciones desde julio. La disolución del gran jurado el pasado 3 de enero y ante el cual debía entregar toda la información requerida, deja sin efecto la orden judicial puesto que la detención en un caso de desacato de esta índole se aplica para obligar a la persona a cumplir con una conducta y no como castigo.
El presidente de la SIP, Robert J. Cox, afirmó que "estamos complacidos con la liberación de Leggett, quien en todo momento mantuvo una actitud de dignidad y de respeto al secreto profesional". Sin embargo, consideró que, "ningún periodista o escritor independiente debiera ser encarcelado por negarse a revelar sus fuentes noticiosas, mucho menos prolongar su detención como en el caso de Leggett".
Por otro lado, Cox, subdirector del The Post and Courier, Charleston, Carolina del Sur, destacó la preocupación de la organización hemisférica de que la escritora vuelva a ser detenida mediante la creación de un nuevo gran jurado. "Esta situación - aseveró- sentaría un precedente nefasto para la libertad de expresión y de prensa en este país. Los jueces debieran aplicar las garantías consignadas en le Primer Enmienda".
Finalmente subrayó que la SIP estará atenta al desarrollo del caso de la escritora independiente.
FUENTE: nota.texto7