Miami (24 de mayo del 2003) - La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) consideró
que es hora de que los representantes de los gobiernos reunidos en Buenos Aires
este fin de semana con motivo de la asunción del presidente argentino,
reclamen ante el gobernante Fidel Castro por la liberación de los periodistas
independientes en Cuba.
“En nombre de la libertad de prensa y de la libertad de expresión
a la que están comprometidos los gobiernos democráticos solicitamos
también que demanden el cese de todo hostigamiento contra cualquier cubano
que desee hacer uso de su derecho humano a la libertad de expresión”,
aseveró Andrés García, presidente de la SIP.
El titular de la SIP subrayó que la mayoría de los países
que estarán representados en Buenos Aires para la asunción del
presidente argentino Néstor Kirchner, se han comprometido con la Declaración
de Chapultepec, decálogo de principios que deben regir en una sociedad
democrática, cuyo primer artículo señala: “no hay
personas ni sociedades libres sin libertad de expresión y de prensa.
El ejercicio de ésta no es una concesión de las autoridades; es
un derecho inalienable del pueblo”.
García, director del diario Novedades de Quintana Roo, de Cancún,
México, recordó que el encuentro de gobernantes americanos en
Argentina es previo a la asamblea general de la Organización de los Estados
Americanos en Chile en junio próximo, “en la que esperamos que
los gobiernos reiteren su condena a los últimos acontecimientos contra
los derechos humanos y la libertad de expresión en Cuba”.
El encarcelamiento de 75 personas entre opositores políticos y periodistas
independientes, coincidió en marzo con una reunión de la SIP,
celebrada en El Salvador en la que la organización hemisférica
resolvió: “Solicitar la intervención inmediata de gobiernos
democráticos, entidades profesionales y organismos de derechos humanos,
y en general a toda la comunidad internacional, para reclamar al gobierno de
Cuba el fin de sus acciones hostiles contra las libertades de expresión
y de prensa”.
La SIP también exigió “el ejercicio libre e irrestricto
del periodismo independiente en Cuba y el acceso de sus representantes a los
medios e instrumentos necesarios para la difusión de ideas, opiniones
e informaciones dentro y fuera del país”.
García enfatizó que la SIP no protesta solo por esta reciente
ola represiva, si no que lo ha venido haciendo de manera constante por otras
atrocidades cometidas por el régimen de La Habana. En su informe de marzo
la SIP insistió sobre otros casos notorios de encarcelamiento y agresiones
que se registraron en Cuba hasta esa fecha y se detallan a continuación:
• Continúa en prisión Bernardo Arévalo Padrón,
en condiciones deplorables de trabajo forzado, en la cárcel de Ariza,
provincia de Cienfuegos. Arévalo, fundador de la agencia independiente
Línea Sur, cumple una condena de seis años desde el 28 de noviembre
de 1997, acusado de desacato a la figura del presidente Fidel Castro y del vicepresidente
Carlos Lage.
• También se mantienen arrestados desde comienzos del 2002, en
espera de juicio, otros tres periodistas independientes: Carlos Alberto Domínguez
(Agencia Cuba Verdad), en la prisión de Valle Grande en La Habana; Carlos
Brizuela Yera (Colegio de Periodistas Independientes de Camagüey), en la
prisión de Holguín; y Léster Téllez (Agencia de
Prensa Libre Avileña), en la prisión de Canaleta, Ciego de Avila.
Brizuela Yera fue golpeado violentamente por un carcelero el pasado 31 de enero.
Téllez recibió recientemente tratamiento médico en un hospital
de La Habana pues perdió la visión de un ojo y presenta graves
problemas en el otro.
• Las autoridades policiales reprimieron a periodistas independientes
que intentaban dar cobertura a los actos de la oposición interna y los
presos de conciencia. Los reporteros María del Carmen Carro y Carlos
Ríos Otero, quienes han enviado informes al exterior sobre el prisionero
Leonardo Bruzón Avila, recibieron amenazas físicas y verbales.
El 28 de febrero Carro fue interceptada en La Habana por oficiales de Seguridad
del Estado, quienes trataron de aterrorizarla. El 4 de marzo, en la farmacia
de un barrio habanero, un oficial de ese cuerpo policial arremetió a
patadas contra Ríos, delante del público que permanecía
allí.
• La periodista María Elena Alpízar, de 60 años,
corresponsal del Grupo Decoro en la localidad de Placetas, Villaclara, fue agredida
por un policía mientras cubría una protesta de opositores en las
cercanías de la cárcel de Nieves Morejón, en la provincia
de Sancti Spíritus.
• Otros miembros de la prensa independiente fueron víctimas de
los métodos policiales usados para obstaculizarles el acceso a las fuentes
de información. Detenciones temporales, advertencias, retenciones, amenazas
y multas sufrieron en este período los siguientes periodistas: Milagros
Beatón, José Ramón Castillo, Carlos Cerpa Maceira, Dorka
Céspedes, Luis Cino Alvarez, Ana Leonor Díaz Chamizo, Juan Carlos
Garcell, José Luis García Paneque, Marvin Hernández Monzón,
Marilín Lahera, Isabel Rey, Juan Téllez Rodríguez y Adelina
Soto.
• El 8 de octubre del 2002 las autoridades registraron e incautaron todo
el material de trabajo a la periodista francesa Catherine David, del semanario
Le Nouvel Observateur, en el aeropuerto de La Habana. David había entrado
al país con visa de turista, y aprovechó la visita para entrevistar
a miembros del movimiento disidente. Se le incautaron los casetes de audio y
fueron copiados sus ficheros informáticos de su ordenador personal.
• El 11 de febrero, la Seguridad del Estado arrestó cerca de la
ciudad de Matanzas al periodista y académico argentino Fernando Ruiz
Parra, profesor de la Universidad Austral de Buenos Aires, quien realizaba allí
una investigación sobre el crecimiento del periodismo independiente.
La política de visados a profesionales sigue siendo así un instrumento
para controlar la información y la imagen internacional del país.
FUENTE: nota.texto7