Periodistas de La Prensa denuncian amenazas, persecución, ataques en redes sociales y robo de equipo

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La SIP recibió la denuncia de cinco casos de acoso a periodistas y corresponsales de La Prensa ocurridos en los últimos meses.
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Miami (30 de julio de 2018).- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) acogió denuncias de amenazas y actos de represión a periodistas del diario La Prensa de Nicaragua, en el marco de la cobertura del conflicto político-social y la violencia que afecta al país desde hace más de 100 días.

La SIP recibió la denuncia de cinco casos de acoso a periodistas y corresponsales de La Prensa ocurridos en los últimos meses que se suman a numerosos ataques registrados en Nicaragua contra la prensa, entre ellos el asesinato del periodista Ángel Gahona el 21 de abril. La Prensa explicó que la denuncia fue también presentada a Maria Luisa Bascur, coordinadora en Nicaragua del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, con el propósito de "prevenir cualquier desenlace trágico".

Los corresponsales Sara Ruiz Navarrete, Roberto Mora, William Aragón y Mynor García en los departamentos de Jinotega, Estelí, Madriz y Carazo, respectivamente, han sido víctimas de amenazas de muerte, persecución, difamación en las redes sociales y robo de equipo de trabajo por parte de grupos afines al gobierno. La periodista Martha Vásquez Larios, un fotógrafo y un conductor vivieron momentos de grave tensión cuando fueron amenazados en un poblado de Managua.

Estos son los relatos de los periodistas:

Sara Ruiz Navarrete, corresponsal en el departamento de Jinotega al norte del país, ha sido víctima de persecución y difamación que se ha extendido a su padre y hermana mayor. Vecinos de Ruiz Navarrete alertaron de la presencia sospechosa de una camioneta y una motocicleta frente a su casa en aparente vigilancia. Denunció además que se ha circulado una lista que conmina a los vecinos a no comprar en el negocio familiar de medicina botánica, el cual se ha visto afectado. La periodista fue informada de la existencia de una orden extraoficial para detenerlos y trasladarlos a la oficina local del partido de gobierno Frente Sandinista o a la Policía, y denunció que los nombres de ella y su familia han sido mencionados en perfiles falsos de redes sociales.

Roberto Mora, corresponsal en el departamento de Estelí al norte del país, dijo que ha padecido un fuerte asedio de parte de una funcionaria pública. Relató que durante la cobertura sobre un ataque a la Alcaldía que dejó cristales rotos, una funcionaria le reclamó y le responsabilizó por los daños contra el edificio ocurridos por "el veneno del periodista y de La Prensa" e intentaron agredirle.

Tanto él como otros periodistas han sido insultados en la vía pública, continúan las amenazas y se han enviado mensajes, principalmente de perfiles falsos, que incitan a atentar contra su vida y a quemar Radio ABC Stereo, donde también trabaja el periodista. El 14 de julio se publicó en la página de Facebook de una concejal sandinista que Mora y dos personas armadas que viajaban en su automóvil atacaron a varios sandinistas para luego informar que habría sido un auto ataque. Ese día los paramilitares disolvieron con disparos una manifestación.

Se difundió además que Mora y William Solís, propietario de Telenorte, estarían "planificando actos terroristas" en Estelí tras presuntamente haberse reunido con Lésther Alemán -uno de los representantes del movimiento estudiantil de. A raíz de esta información fueron amenazados sus hijos, fue asaltada su vivienda de donde se llevaron artículos de valor y sus herramientas de trabajo, denuncia que la Policía no quiso acoger; y fue perseguido por una camioneta con vidrios polarizados.

William Aragón, corresponsal en el departamento de Madriz al norte del país, reveló que el 12 de junio fue advertido, a través de mensajes de Messenger, que incendiarían su casa en la ciudad de Somoto, cabecera de Madriz. Luego se identificó que los mensajes provenían de la cuenta de un ex diputado orteguista y funcionario de Aduanas en el puesto fronterizo El Espino.

El 18 de julio seis sujetos a bordo de tres motocicletas atacaron a balazos su residencia. Una de las balas de revólver calibre 38 impactó una pared y la otra cortó un cable de energía dejándolo sin el servicio. La madrugada del 21 de julio se realizaron otros seis disparos contra su casa. Mora identificó a uno de los atacantes como un trabajador de una agencia aduanera de El Espino.

Mynor García, corresponsal en el departamento de Carazo al sur de la capital, fue víctima de agresión y recibió amenazas de muerte de parte de una mujer y su hijo, ambos adeptos del partido de gobierno. El 23 de junio, mientras daba cobertura a los ataques registrados en esa zona del país, el periodista trató de defender a niños que estaban siendo golpeados por tres sujetos cuando fue atacado por la mujer en el pecho y en el brazo con el costado de un machete que le dejó lesiones visibles, pero no de gravedad.

García también fue advertido por una de sus fuentes que el FSLN estaría tratando de involucrarlo en un hecho delictivo para procesarlo judicialmente y en las redes sociales hicieron circular una lista de opositores al gobierno donde aparece su nombre y el de su hermana. Denunció además que en las noches su vivienda ha sido asediada por gente desconocida.

Por su parte, la reportera judicial Martha Vásquez Larios de la Redacción Central de La Prensa, relató que el 23 de julio fue víctima de secuestro y amenazas de muerte durante la cobertura junto a un equipo periodístico del diario de una toma de tierras en la comarca de Sabana Grande, en el departamento de Managua. Vásquez Larios intentaba entrevistar a una mujer del lugar cuando un hombre le arrebató su celular y le dijo que "no había información para el periódico golpista que con sus noticias ha desestabilizado el país".

Mientras otro sujeto revisaba su bolso y la despojaba de un segundo celular, un grupo de hombres que estaban en la propiedad invadida avanzaron de forma amenazante con machetes, palos y piedras hacia el fotógrafo y el conductor que estaban en el vehículo y quienes lograron huir. La periodista contó que durante una hora estuvo rodeada por sujetos armados con machetes que la amenazaban. Finalmente logró negociar que se borrarían las imágenes tomadas si se garantizaba le seguridad al equipo para que llegaran a buscarla y salir sin ser agredidos.

Otro hombre, al parecer un dirigente del sector que llegó al lugar en motocicleta y cuyo rostro mantuvo oculto bajo un casco de protección, ordenó tomar el nombre de la periodista, la dirección de su casa, datos del carnet del diario, la placa del vehículo y la amenazó con matarla si publicaba algo del caso. Vásquez Larios explicó que expuso las agresiones y amenazas para registrar la violencia que padecen los periodistas en las estas circunstancias de la crisis político-social del país y responsabilizó a las "turbas si me llegara a pasar algo o a mis hijos, quienes se mantienen en mi vivienda".

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