Se parte de la gestión de riesgo y de encarar la cobertura como un proceso, lo que permite planificar el trabajo y reducir los esfuerzos. En ese proceso, las preguntas básicas de la crónica requieren de mayor especificidad y se convierten en temas-problema a resolver, identificados como núcleos informativos. El libro los desarrolla en detalle, junto con las fuentes de información pertinentes. Se abordan así no sólo los desastres naturales y las catástrofes de origen antrópico, sino también las epidemias y los grandes siniestros en medios de transporte, por tener un tratamiento similar.
Se propone guías para la cobertura según los recursos disponibles: agencias de noticias, internet, entrevistas telefónicas, interacción con otros medios y con redes sociales, y en el lugar de los hechos; en este último caso se ofrecen prácticas recomendaciones para facilitar la tarea, en particular la producción. Se abordan las diferentes necesidades para medios gráficos y digitales, radio y televisión. Al mismo tiempo se pone especial cuidado en el lenguaje y la imagen del desastre, y en las pautas para organizar el trabajo en equipo y la edición de los materiales.
Periodismo sobre desastres otorga suma importancia a la salud mental en situaciones de crisis, tanto al entrevistar a personas que sufren, como al analizar las relaciones humanas y los sentimientos de quienes están involucrados en la emergencia, incluyendo a profesionales de los medios. Por esa razón, un capítulo está destinado a los mitos de los desastres, comunes a todos los países, y que con su circulación masiva causan graves daños y gastos innecesarios.
Periodismo sobre desastres. Cómo cubrir desastres, emergencias y siniestros en medios de transporte, de Sibila Camps