Miami (27 de mayo de 2026) - El combate contra la desinformación no debe recaer únicamente sobre el periodismo sino que es una responsabilidad compartida y requiere construir estándares comunes, promover mayor transparencia y fortalecer la cooperación para avanzar en soluciones concretas, afirmó el director ejecutivo de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Carlos Lauría, al inaugurar hoy la Cumbre Global sobre Desinformación 2026.
"La desinformación representa una amenaza estructural para nuestras democracias porque erosiona algo esencial: la posibilidad de construir una realidad compartida basada en hechos verificables", expresó Lauría.
La cumbre, en su sexta edición anual, congrega virtualmente a más de 40 especialistas de América Latina, Estados Unidos y Europa. El evento, que se extenderá hasta mañana jueves 28 de mayo, es organizado por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) junto al Proyecto Desconfío de Argentina y la Fundación para el Periodismo (FPP) de Bolivia.
Lauría enfatizó que el debilitamiento de la confianza en la información repercute también en la pérdida de confianza "en las instituciones, en el debate democrático y en la capacidad de nuestras sociedades para tomar decisiones informadas".
"Y quizás lo más preocupante es que muchas veces la desinformación ya no busca convencer: busca confundir, polarizar y sembrar desconfianza permanente", expresó el director ejecutivo de la SIP.
Ese deterioro del espacio público, explicó Lauría, abre espacio a los extremismos, profundiza la fragmentación social y debilita las bases del diálogo democrático.
"Estamos frente a estrategias deliberadas, organizadas y cada vez más sofisticadas, que requieren respuestas coordinadas y sostenidas. En ese contexto, la inteligencia artificial agregó una nueva capa de complejidad, añadió.
El director ejecutivo de la FPP de Bolivia, Renán Estenssoro, apuntó que la actual crisis política y social que vive su país fue alentada a través de desinformación y noticias falsas, mayormente, a través de las redes sociales.
Adrián Pino, director ejecutivo de Proyecto Desconfío, aseguró que "más allá de la inteligencia artificial, necesitamos reconstruir señales de confianza en la información y poder diferenciar el contenido real del contenido sintético o manipulado".
Carlos Lauría opinó que la misma tecnología que ha permitido imágenes, audios y videos falsos con niveles de realismo inéditos, también ofrece herramientas poderosas para detectar patrones de manipulación, identificar campañas coordinadas y fortalecer el trabajo de verificación.
"La pregunta central no es solamente tecnológica. Es institucional, editorial y ética. Cómo construir estándares comunes. Cómo promover más transparencia. Cómo fortalecer la cooperación entre medios, academia, tecnólogos, plataformas y organizaciones de la sociedad civil. La lucha contra la desinformación no puede recaer únicamente sobre el periodismo", enfatizó Lauría.
Finalmente, el ejecutivo de la SIP consideró que hoy el periodismo "tiene una oportunidad histórica; reafirmar su valor como productor de información confiable" y, en ese sentido, añadió que " en América Latina vemos todos los días medios y periodistas haciendo enormes esfuerzos por explicar mejor su trabajo, fortalecer la verificación, ofrecer más contexto y acercarse de manera más transparente a sus audiencias".
"En un ecosistema saturado de ruido, el periodismo profesional sigue siendo una referencia indispensable para la democracia", destacó Lauría.
"Por eso esta Cumbre tiene tanto valor. Porque reúne a periodistas, investigadores, académicos, verificadores, tecnólogos y organizaciones de distintas regiones para compartir experiencias, contrastar miradas y construir herramientas concretas", concluyó el director ejecutivo de la SIP.