Miami (8 de junio de 2026) – La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condena enérgicamente el asesinato del periodista colombiano Cristian Hernando Herrera Nariño, ocurrido el 6 de junio en la ciudad de Cúcuta, departamento de Norte de Santander, y exhorta a las autoridades de Colombia a llevar a cabo una investigación clara, oportuna, independiente y minuciosa que permita identificar, juzgar y sancionar a todos los autores materiales e intelectuales de este crimen.
Según información difundida por medios de comunicación y organizaciones defensoras de la libertad de prensa, Herrera fue atacado por sicarios cuando salía de la vivienda de familiares en el barrio Quinta Oriental de Cúcuta. El periodista fue trasladado a un centro médico, donde falleció a causa de la gravedad de las heridas, según los informes. Las autoridades colombianas anunciaron una recompensa para obtener información que conduzca a la captura de los responsables.
La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) condenó el asesinato y recordó que Herrera era miembro de su Consejo Directivo y corresponsal de la organización en Norte de Santander. La entidad destacó que su muerte representa una “pérdida irreparable” para el periodismo colombiano y para la democracia.
Cristian Herrera, de 48 años, desarrolló una amplia trayectoria periodística en el oriente colombiano. Fue reconocido por su cobertura de temas judiciales, seguridad, corrupción y crimen organizado. Durante años trabajó en el diario regional La Opinión, dirigió el periódico Q’Hubo en Cúcuta y recibió diversos reconocimientos por su labor informativa. También se desempeñó recientemente como asesor de comunicaciones de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Cúcuta.
Colegas y organizaciones periodísticas destacaron su compromiso con el periodismo de investigación y la defensa de la libertad de expresión.Herrera había sido objeto de amenazas debido a su trabajo periodístico, según informes de prensa. En 2017 sobrevivió a un atentado mientras realizaba labores de reportería en una zona de alto riesgo de Cúcuta. En un momento se vio obligado a desplazarse a Chile, de acuerdo con los informes. La Defensoría del Pueblo La institución reveló que Herrera contaba con medidas de protección de la Unidad Nacional de Protección (UNP), según el diario El Tiempo.
“El asesinato de Cristian Herrera constituye un ataque directo contra la libertad de prensa y el derecho de los ciudadanos a estar informados. Expresamos nuestra solidaridad con su familia, colegas y amigos. Las autoridades colombianas deben actuar con la máxima diligencia para esclarecer este crimen y garantizar que no quede impune”, afirmó Pierre Manigault, presidente de la SIP, y titular del del grupo Evening Post Publishing Inc., en Charleston, Carolina del Sur, Estados Unidos.
Por su parte, Martha Ramos, presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP y directora de la Organización Editorial Mexicana (OEM), señaló: “La violencia letal contra periodistas continúa siendo una de las amenazas más graves para la libertad de expresión en nuestra región. Es indispensable que la investigación avance con agilidad, independencia y transparencia, y que se determinen tanto los autores materiales como quienes pudieron ordenar o facilitar este asesinato”.
El crimen de Herrera ocurre pocas semanas después del asesinato del periodista Mateo Pérez Rueda en Antioquia, otro caso documentado por la SIP que ha generado alarma entre organizaciones de prensa nacionales e internacionales. Estos hechos reflejan los persistentes riesgos que enfrentan periodistas que cubren asuntos de seguridad, corrupción y violencia en distintas regiones del país.
La SIP es una organización sin fines de lucro dedicada a la defensa y promoción de la libertad de prensa y de expresión en las Américas. Está conformada por más de 1.300 medios del hemisferio occidental y tiene su sede en Miami, Florida, Estados Unidos.