Miami (19 de marzo de 2026) —El nuevo Índice Chapultepec de Libertad de Expresión y de Prensa, divulgado el pasado 10 de marzo, revela un deterioro alarmante de las condiciones para el ejercicio de estos derechos fundamentales en el hemisferio. El promedio global descendió a 47,10 puntos, el nivel más bajo registrado desde la creación de este barómetro regional hace seis años, lo cual evidencia un retroceso sostenido en las garantías democráticas y en el libre flujo de información.
En este contexto, dos países —Nicaragua y Venezuela— se mantienen en la franja más crítica del Índice, catalogada como “Sin Libertad de Expresión”, lo caul refleja escenarios extremos de restricción, control estatal y persecución sistemática contra periodistas, medios y ciudadanos.
Nicaragua obtuvo 18,22 puntos sobre 100, ubicándose en el puesto 22 de 23 países analizados. El país centroamericano presenta uno de los cuadros más severos del hemisferio, con una puntuación particularmente baja en la dimensión de “Ciudadanía informada y libre de expresarse” (2,33 sobre 30), lo cual manifiesta la virtual inexistencia de espacios para la libre expresión.
El informe documenta que, entre 2024 y 2025, el país ha transitado hacia un modelo abiertamente totalitario bajo el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. La aprobación de reformas constitucionales y de la Ley N.º 1234 en febrero de 2025 consolidó un sistema de poder absoluto, institucionalizando la censura y profundizando la persecución contra voces críticas, incluyendo la privación de nacionalidad.
El entorno estatal —particularmente el Ejecutivo y el Judicial— ejerce una influencia fuerte y sistemática en la restricción de derechos, mientras que el ecosistema digital nicaragüense ha sido objeto de bloqueos y vigilancia. La represión contra periodistas ha evolucionado hacia formas más sofisticadas, como la intimidación psicológica y la vigilancia constante, obligando a muchos de ellos a operar en la clandestinidad o el exilio.
Venezuela se mantiene en el último lugar del Índice (puesto 23), con apenas 7,02 puntos sobre 100. Aunque el país experimentó un leve incremento de 0,51 puntos con respecto al año anterior, este cambio es considerado marginal y no altera el panorama de deterioro estructural.
Las tres dimensiones evaluadas reflejan niveles extremos de restricción en Venezuela: 0,82 puntos en la dimensión “Ciudadanía informada y libre de expresarse”; 2,02 puntos en “Actuación del Estado frente a la violencia e impunidad” y 4,18 en “Control de medios y periodismo”. En esta última dimensión obtuvo la puntuación más baja entre todos los países analizados.
El Índice Chapultepec 2025 destaca el papel predominante del Poder Ejecutivo venezolano, con una influencia “muy fuerte” en la generación de condiciones adversas, acompañado por los poderes Legislativo y Judicial en la consolidación de un sistema de control informativo. Este entramado ha derivado en el cierre de más de 400 emisoras de radio, la casi desaparición de medios impresos independientes y el exilio masivo de periodistas.
Durante el período analizado, que va desde el 2 de noviembre de 2024 al 1 de noviembre de 2025, se registraron detenciones de al menos 25 periodistas, así como arrestos arbitrarios de ciudadanos —incluidos funcionarios públicos— por difundir opiniones críticas. La autocensura se ha instalado como práctica generalizada, mientras que los medios estatales operan como plataformas de propaganda. El silenciamiento de noticias relevantes, como el reconocimiento internacional a figuras opositoras, ilustra el nivel de control informativo impuesto.
Los resultados del Índice Chapultepec 2025 subrayan la urgencia de reforzar los mecanismos regionales e internacionales de protección a la libertad de expresión. La persistencia de Nicaragua y Venezuela en la categoría más crítica no solo refleja crisis nacionales profundas, sino también un desafío para la democracia en el continente.
La SIP es una organización sin fines de lucro dedicada a la defensa y promoción de la libertad de prensa y de expresión en las Américas. Está conformada por más de 1.300 medios del hemisferio occidental y tiene su sede en Miami, Florida, Estados Unidos.