Raúl Rivero escribe para la SIP primera nota desde su liberación
Raúl Rivero escribe para la SIP primera nota desde su liberación
Miami (14 de enero del 2004) La Sociedad Interamericana de Prensa, puso a disposición de las más de 1.300 publicaciones escritas que forman parte de la institución la primera nota del periodista independiente Raúl Rivero, después de que fue liberado el 30 de noviembre del 2004, mientras cumplía una condena de 20 años.
Las notas de Raúl Rivero, vicepresidente regional de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, y la de otros periodistas cubanos son publicadas en la página de Internet, www.informecuba.com inaugurada por la SIP en marzo del 2000, para apoyar el trabajo profesional de los periodistas independientes cubanos.
Nos complace mucho contar nuevamente con esta pluma privilegiada, declaró el presidente de la SIP, Alejandro Miró Quesada, y promover que estas columnas sean publicadas en nuestras publicaciones para mantener presente el tema de Cuba.
Miró Quesada, director del diario peruano El Comercio, recalcó que la profesionalidad de Raúl nos incentiva para seguir luchando por la liberación de los 22 periodistas independientes que todavía permanecen en las cárceles.
A continuación, el texto íntegro de la columna de Raúl Rivero:
Ilusiones encontradas
Por Raúl Rivero
La idea de hacer periodismo así, con esas diez letras- en la enconada Cuba de los noventa no fue el sueño (y, eventualmente, la pesadilla) de un pequeño grupo de bohemios errantes y desocupados y mucho menos la torva quimera de alguien que buscaba una visa para emigrar. El periodismo era y sigue siendo una necesidad de la sociedad cubana.
Reflejar con objetividad, honestamente, lo que pasa y opinar sobre los asuntos que están en el centro de la atención de los ciudadanos fue y es una exigencia terrenal, un reclamo del hombre de la calle.
Quienes salieron en aquél momento a responder a esa llamada no tenían el instrumental profesional adecuado, carecían de teorías y de intendencias, pero con nociones elementales del oficio y la mente abierta para aprender, se lanzaron a fundar pequeñas parcelas alternativas para que, dentro y fuera del país, se tuviera otro punto de vista para examinar la realidad de la Isla.
El movimiento, tuvo su origen en las noticias que provenían de los primeros grupos de defensa de los derechos humanos y de las informaciones sobre la situación de los presos políticos, y derivó, lentamente, en un proceso enojoso, hacia un ejercicio que pretendió, enseguida que se reconoció, encontrarse con la riqueza, diversidad y hondura de lo mejor del periodismo de la República.
Creo que los dos impedimentos más graves que ha arrastrado el periodismo alternativo en estos tres lustros de trabajo han sido, el asedio de la policía política y las limitaciones de algunos individuos, renuentes al estudio y al entrenamiento necesario de todos los días.
El primer punto es casi infinito. Incluyó, desde los primeros momentos, arrestos de horas y de días en unidades de la policía regular, condenas, confiscación de equipos, interrupciones telefónicas y amenazas.
En el otro aspecto, se dieron, se dan, casos de reporteros o redactores que llevan años enquistados en esquemas y fórmulas, con un vocabulario distrófico. Son, generalmente, tenaces en la búsqueda de la noticia y, al mismo tiempo, indolentes ante la urgencia de destreza y oficio para hacerla llegar al lector o al oyente.
En el desafío cotidiano de estos problemas las agencias independientes en Cuba han recibido siempre el respaldo de colegas y amigos. Cada vez que alguien va a parar a la cárcel, surgen de inmediato desde diversos ámbitos de nuestro continente y de Europa, las protestas de los medios de comunicación.
La solidaridad ha trascendido siempre las páginas de los periódicos y los espacios de la radio y la televisión y ejecutivos y profesionales de prestigio gestionan soluciones ante jefes de gobierno y acuden a instituciones internacionales.
Viajeros, cronistas de paso, gente alerta y dispuesta han dejado siempre sobre las mesas de improvisadas redacciones del periodismo independiente, resmas de papel, bolígrafos, pequeñas grabadoras, cámaras fotográficas, diarios y revistas, libros de textos y, quizás lo más importante, unas palabras de aliento para quienes desde un dominio de sombras y pobreza, se empeñan en iluminar el país donde viven.
Ahora están en prisión veintidós hombres que, en diferentes zonas del país, ejercían esta profesión hasta la ``primavera del dos mil tres. Cumplen largas condenas y, al menos tres ellos, José Luis García Paneque, Ricardo González Alfonso y Normando Hernández González, están enfermos.
Ya se sabe que el de escritor es el oficio más solitario del mundo y el periodismo el más peligroso. Lo menos que se le puede conceder a los seres que eligen esos riesgos físicos y espirituales es que vivan la soledad y el peligro en libertad.
Raul Rivero writes first article for IAPA after his release
Miami (January 14, 2004) The Inter American Press Association (IAPA) sent to its 1,300 newspaper members the first article written by independent journalist Raul Rivero since his release on November 30, 2004, while serving a 20-year prison sentence.
Articles by Raul Rivero, IAPA regional vice chairman for Cuba of the Committee on Freedom of the Press and Information, and other Cuban journalists, can be found on the web site, www.informecuba.com, created by the IAPA in March 2000 to support the work of independent Cuban journalists.
We are very pleased to once again count on this remarkable writer, said IAPA President Alejandro Miró Quesada, and make sure that these articles are published in our newspapers in order to keep the Cuban issue alive.
Miró Quesada, publisher of the Peruvian newspaper El Comercio, stressed that Rauls professionalism gives us incentive to continue fighting for the freedom of the 22 independent journalists that remain behind bars.
The following is the complete text of Raul Riveros article:
Illusions Found
By Raul Rivero
The idea of practicing journalism with those nine letters during the fierce 90s in Cuba was not a dream (but, eventually, a nightmare) of a small group of unemployed, bohemian wanderers, and much less the grim illusion of someone seeking a visa to emigrate. Journalism was and continues to be a necessity in Cuban society.
To objectively reflect, honestly, what is happening and form opinions on issues that are at the center of public attention was and is a worldly existence; a call of the common people.
Those who responded to that call at the time did not have the adequate tools of the profession; they lacked theory and mastery, but they understood the basic elements of the trade and had an open mind to learn, and they began to create alternative spaces so that, inside the country and abroad, there was another point of view to examine the islands reality.
The movement began with news from the first groups of human rights activists and news on political prisoners, and drifted, slowly, into an angry process, towards an exercise that tried, once it was known, to find itself in the richness, diversity, and depth of the best journalism in the country.
I think that the two most serious impediments that have dragged the alternative press over the past fifteen years have been the siege of the government police, restrictions on some individuals, and a reluctance to study and undergo everyday training.
The first point is almost endless. It included, from the very beginning, detention for hours and days at police stations, prison sentences, seizure of equipment, telephone traces, and threats.
Also, there were, and are, cases of reporters and editors that have for years been wrapped up in outlines and formulas, with a dystrophic vocabulary. They are, mainly, persistent in covering the news and, at the same time, sloppy in during the urgent work and task of getting this news to the reader or listener.
In the daily challenge of these problems, the independent Cuban agencies have always received the support of colleagues and friends. Each time someone is sent to jail, there are immediate protests from the media in our hemisphere and Europe.
The solidarity has always extended beyond the pages of the newspapers and radio and television broadcasts, and prestigious professionals and executives made efforts to find solutions with Heads of State and turned to international organizations.
Travelers, passing reporters, individuals that are vigilant and willing have always left behind on makeshift tables copies of independent journalism, reams of paper, pens, small tape recorders, cameras, newspapers and magazines, books, and perhaps the most important, words of inspiration for those from a realm of shadows and poverty, working towards shedding light on the country where they live.
Now there are 22 men in jail, in different regions of the country that practiced this profession until the spring of 2003. They are serving long sentences and, at least three of them, José Luis García Paneque, Ricardo González Alfonso, and Normando Hernández González, are ill.
It is already known that being a writer is one of the loneliest professions in the world and that being a journalist is the most dangerous. The least that can be given to these people that choose to put themselves in physical and spiritual danger is to let them live the loneliness and experience the danger of freedom.
FUENTE: nota.texto7