Newsletter
Español
  • Español
  • English
  • Portugués
▼

Venezuela: SIP pide mayor atención sobre el deterioro de la democracia y la libertad de prensa

10 de enero de 2007 - 18:00

La SIP pide mayor atención sobre el deterioro de

la democracia y la libertad de prensa en Venezuela

 

Miami (11 de enero de 2007) – La SIP expresó profunda preocupación y alarma por la declinación constante de las libertades públicas y de la libertad de prensa en Venezuela tras el discurso del primer mandatario Hugo Chávez al asumir ayer la Presidencia, y solicitó una mayor atención de la comunidad internacional para que no se permita el deterioro de la democracia en ese país.

 

El presidente de la SIP, Rafael Molina, indicó que “venimos desde hace años denunciando al gobierno de Venezuela por sus constantes atropellos a la libertad de prensa y, lo que a muchos sorprende ahora, para nosotros no es más que un proceso estatal continuo por reducir el espacio democrático para gobernar a su antojo, sin prensa libre”.

 

Molina, del diario dominicano El Día, recordó que la SIP realizó ocho misiones y foros de emergencia sobre libertad de prensa en Venezuela durante los años de gobierno de Chávez, muchas más que en cualquier otro país. “Venimos denunciando que el deterioro de la libertad de prensa en Venezuela no es fruto de la casualidad, sino parte de una estrategia deliberada que se nutre en la falta de independencia de los poderes públicos y que tiene una clara intención ideológica”.

 

Entre las denuncias más fuertes, y como parte de la estrategia de ahogo gubernamental a los medios y periodistas, la SIP cita la inclusión en la Constitución de la cláusula de la “información veraz”, la sanción de una ley mordaza (Ley de Responsabilidad Social de Radio y Televisión) y la reforma del Código Penal que implantó la figura del desacato a la autoridad pública y aumentó las penas por los delitos de difamación, medidas en retroceso en otros países latinoamericanos.

 

El titular de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Gonzalo Marroquín, indicó que “los nuevos procesos políticos iniciados después de la época oscura de las dictaduras en América Latina nos llenaron de optimismo. Sin embargo, tememos ahora por el resurgimiento de nuevas ideologías que parecen estar encaminadas, como las anteriores, a debilitar las libertades y los derechos individuales de los ciudadanos latinoamericanos”.

 

Marroquín, director del diario guatemalteco Prensa Libre, indicó que en los últimos años Venezuela se ha convertido en el país con más atropellos contra medios de comunicación y periodistas provenientes del gobierno y especialmente del propio Presidente. “Si bien Chávez dice que hay libertad de prensa y de expresión en su país porque todo el mundo puede decir lo que quiere, ello no es verdad si se considera el alto grado de intolerancia existente y la autocensura provocada por miedo a las represalias. La libertad de prensa de prensa y de expresión se construyen sobre la base del respeto y la tolerancia”.

 

Molina y Marroquín indicaron que la Organización de Estados Americanos debe asumir su responsabilidad por resguardar los sistemas democráticos y el papel indispensable de la prensa libre, “y que la Carta Democrática Interamericana, tan celebrada y abrazada por gobiernos y ciudadanos latinoamericanos cuando se creó en 2001, no quede en letra muerta”.

 

En referencia a los actuales y nuevos procesos gubernamentales que se están iniciando en América Latina (México, Venezuela, Nicaragua, Ecuador) la SIP insistió en que los gobiernos deben reforzar los valores democráticos considerando como indispensable garantizar la libertad de expresión como reza la Declaración de Chapultepec: “No hay personas ni sociedades libres sin libertad de expresión y de prensa. El ejercicio de ésta no es una concesión de las autoridades; es un derecho inalienable del pueblo”.

 

La libertad de expresión y de prensa, subraya la SIP, es columna vertebral de numerosas declaraciones internacionales que los gobiernos han firmado y con las que se han comprometido, como la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

 

 

 

IAPA alarmed at lessening

of freedoms in Venezuela

 

MIAMI, Florida (January 11, 2007)—The Inter American Press Association (IAPA) today expressed deep concern and alarm at what it called an ongoing decline in civil liberties and press freedom in Venezuela following President Hugo Chávez’ speech yesterday during the inauguration of his 2nd presidential term. It called on the international community to keep a close watch on developments in the South American country and to be worry of any deterioration of democracy there.

 

IAPA President Rafael Molina declared, “We have for several years now been denouncing the government of Venezuela for its constant violations of press freedom. What may now come as a surprise to many, to us is nothing but ongoing government action to curtail democracy in order to govern at will, without a free press.”

 

Molina, editor of the Santo Domingo, Dominican Republic, newspaper El Día, recalled that the IAPA has conducted eight missions and emergency forums on press freedom in Venezuela since Chávez took office, more than in any other country. “It very clear that the deterioration of press freedom in Venezuela is no mere coincidence, but part of a deliberate strategy aided by the lack of independence of the branches of government and with a clear ideological objective,” he said.

 

In its strongest censure of the government stranglehold on the news media and individual journalists, the IAPA cited the inclusion in Venezuela’s Constitution of a clause requiring “truthful information,” the passage of a gag law (Law on the Social Responsibility of Radio and Television), reform of the Penal Code making contempt of public officials a criminal offense, and raising penalties for libel – all measures that are steady being eliminated in other Latin American countries.

 

The chairman of the IAPA’s Committee on Freedom of the Press and Information, Gonzalo Marroquín, said, “The new political actions that began after the dark ages of dictatorship in Latin America filled us with optimism. Now, however, we fear the emergence of new ideologies that appear to be aimed, just as the previous ones, at weakening the freedoms and individual rights of Latin American citizens.”

 

Marroquín, editor of the Guatemala City, Guatemala, newspaper Prensa Libre, pointed out that in recent years Venezuela has become the country with the most harassment of the news media and individual journalists by the government and the president himself. “While Chávez says there is freedom of the press and free speech in his country because everyone can say whatever he or she wants, that is not true if one considers the high degree of intolerance that exists and the self-censorship resulting from fear of reprisals,” Marroquín declared. “Press freedom and freedom of expression are built on the basis of respect and tolerance.”

 

Molina and Marroquín said that the Organization of American States should assume the responsibility of safeguarding democracy and the essential role of the free press “so that the Inter-American Democratic Charter, so applauded and embraced by Latin American governments and citizens when it was created in 2001, does not become a mere forgotten document.”

 

Referring to new governmental actions and processes being undertaken in Latin America (in Mexico, Venezuela, Nicaragua and Ecuador) the IAPA stressed that governments must reinforce the democratic values, essential to freedom of expression, as enshrined in the IAPA-sponsored Declaration of Chapultepec: “No people or society can be free without freedom of expression and of the press. The exercise of this freedom is not something that authorities grant, it is an inalienable right of the people.”

 

Press freedom and freedom of expression, the IAPA maintains, are at the heart of numerous international declarations that governments have signed and have committed to, such as the Universal Declaration of Human Rights and the American Convention on Human Rights.

 

 

FUENTE: nota.texto7

Seguí leyendo

Te Puede Interesar