La SIP califica de grave y de retroceso para la libertad de prensa
La SIP califica de grave y de retroceso para la libertad de prensa
Un fallo judicial que condena a la cárcel a un periodista uruguayo
Miami (9 de mayo de 2007).- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) calificó de suma gravedad para la libertad de prensa en Uruguay la decisión de un juez que ratificó una condena a tres meses de prisión al periodista Gustavo Escanlar Patrone por el delito de injuria.
El 18 de abril pasado, tras agotar el proceso de apelaciones en segunda instancia, la Suprema Corte de Justicia (SCJ) de Uruguay confirmó en forma definitiva la sentencia dictada el 18 de mayo de 2006 contra Escanlar Patrone, que de acuerdo a las leyes vigentes en el país contempla penas de prisión para los delitos de difamación, injurias, desacato.
No solo nos alarmó la condena de primera instancia, ahora también nos pronunciamos por lo que consideramos un precedente mucho más grave, la condena definitiva y los argumentos esgrimidos por la Corte para sostener la decisión, ya que con esta decisión, de castigar con la cárcel a un periodista, se está incentivando la autocensura de los periodistas y ciudadanos uruguayos, expresó Gonzalo Marroquín, presidente la Comisión de Libertad de Prensa e Información.
Marroquín dijo que el conocimiento del fallo tomó por sorpresa a la SIP justamente en el momento que estamos celebrando en El Salvador una conferencia con legisladores, jueces y el propio presidente Elías Antonio Saca, en la que se abordó el tema de la despenalización de los delitos de injurias y calumnias, reforma que ese país adoptó en 2004.
Marroquín expresó que el fallo de la Corte Suprema uruguaya también se establece como un paso hacia atrás si se tiene en cuenta la tendencia hacia la despenalización de los delitos de difamación en América Latina y se considera la reforma al Código Penal que promulgó hace un mes el presidente de México Felipe Calderón.
Escanlar Patrone, quien actualmente trabaja en Canal 10 de Montevideo en el programa satírico "Bendita TV", fue demando por el delito de injuria por Federico Fasano, empresario periodístico. En una entrevista el 18 de enero del 2006 en el programa La culpa es nuestra, de Canal, Escanlar Patrone se refirió a Fasano como un hijo de mil p cuando uno de los conductores lo mencionó.
En su decisión la Corte Suprema argumentó que la libertad de expresión en Uruguay puede ser limitada por los jueces cuando su esencia se desnaturaliza por su abuso, cuando no respeta, entre otros, el orden, la moral pública, la reputación de los demás, la protección de la seguridad nacional o la salud; y aunque reconoce que la libertad de expresión es un derecho fundamental, indicó que no es absoluto y puede ser limitado por el Estado.
Si bien la Corte Suprema uruguaya amparó su sentencia en jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, no tomó en cuenta fallos de esa instancia que se oponen a la prisión de periodistas o ciudadanos comunes por hacer uso de la libertad de expresión.
Marroquín, director del periódico guatemalteco Prensa Libre, se refirió en particular a los antecedentes jurídicos que sobre la materia estableció la Corte Interamericana el 31 de agosto del 2004 - caso de Ricardo Canese vs. Paraguay del 31 de agosto del 2004 - al sentenciar que "el derecho penal es el medio más restrictivo y severo para establecer responsabilidades respecto de una conducta.
IAPA calls court jailing of Uruguayan journalist
serious setback for press freedom
MIAMI, Florida (May 9, 2007)The Inter American Press Association (IAPA) today described as a very serious setback for freedom of the press in Uruguay a judges sentencing of journalist Gustavo Escanlar Patroto to three months imprisonment on a criminal libel charge.
On April 18, after appeal in lower courts failed, the Uruguayan Supreme Court upheld the May 18, 2006 conviction of Escanlar Patrone. Under Uruguayan law libel, slander and defamation are criminal offenses punishable by prison terms.
We are not only alarmed at the district courts sentence but now we must speak out about what we regard a much more serious precedent, the final verdict and the arguments put forward by the Supreme Court to uphold the ruling, as by handing down a prison sentence it is encouraging self-censorship by journalists and the general public in Uruguay, declared Gonzalo Marroquín, chairman of the IAPAs Committee on Freedom of the Press and Information.
Marroquín said that the IAPA was taken by surprise on learning of the court decision just at a time when we are holding a conference in El Salvador with legislators, judges and President Elías Antonio Saca himself, in which we are discussing the very issue of decriminalization of libel and defamation an action that the Central American country took in 2004.
The Uruguayan Supreme Court ruling, Marroquín added, was a step backwards, if one takes into account the trend towards decriminalization of libel and defamation in Latin America and in view of the reform of the Penal Code that Mexicos President Felipe Calderón signed into law a month ago.
Escanlar Patrone, who is currently is working at Canal 10 television in Montevideo in the satirical show Bendita TV (Blessed TV), was sued for libel by businessman Federico Fasano. In an interview aired by Canal 10 on January 18, 2006 in a program titled La culpa es nuestra (We Are to Blame) Esclanor Patrone called Fasano a son-of-a-b when his name was mentioned by one of the shows hosts.
In its ruling the Supreme Court held that freedom of expression in Uruguay can be limited by the courts when its essence is denatured by the abuse of it when it fails to respect, among other things, order, public morality, the reputation of others, the protection of national security or health and although the Court recognized that freedom of expression is a fundamental right it declared that it is not absolute and may be limited by the state.
While the Court based its ruling on Inter-American Human Rights Court case law it did not take into account decisions issued by that court that oppose imprisoning journalists or members of the public for exercising freedom of expression.
Marroquín, editor of the Guatemala City, Guatemala, newspaper Prensa Libre, referred specifically to legal precedents on the matter established by the Inter-American Court on August 31, 2004 in the Ricardo Canese v. Paraguay case in ruling that criminal law is the most restrictive and severe means of establishing responsibilities with regard to a conduct.
FUENTE: nota.texto7