La SIP celebra en el Castillo de Chapultepec el décimo aniversario de la
Declaración de Chapultepec gestada en marzo de 1994. Se propone entrenamiento
para jueces y periodistas.
Ciudad de México (15 de enero del 2004). – El presidente de la
Suprema Corte de Justicia de México, Mariano Azuela Güitrón,
aprovechó ayer la plataforma de la Conferencia Judicial sobre Libertad
de Prensa organizada por la Sociedad Interamericana de Prensa en esta ciudad,
para anunciar que en breve impulsará un reglamento para lograr "el
máximo de apertura en materia de transparencia" en el Poder Judicial.
Más de 200 personas, entre los que se contaron varios ministros de la
Suprema Corte de Justicia y magistrados de los 31 tribunales estatales y el
Distrito Federal, académicos, directores de medios, editores, columnistas
y periodistas, participaron ayer en la conferencia realizada en la Ciudad de
México. Este es el noveno foro nacional que la SIP viene realizando en
distintos países latinoamericanos en el último año, en
el marco del programa de la Declaración de Chapultepec, cuyo objetivo
es crear foros de entendimiento entre jueces y periodistas sobre la administración
de la Justicia y el ejercicio del periodismo.
Sergio Muñoz, Los Angeles Times, presidente de la Comisión de
Chapultepec de la SIP, mostró su beneplácito por la convocatoria
de los magistrados y expresó que “los medios nos visualizamos como
vasos comunicantes para los jueces, pese a las tensiones naturales entre ambos
grupos”, con lo que dejó sentado el espíritu de diálogo
que la SIP pretende en cada foro judicial.
Azuela Güitrón admitió que la Ley de Transparencia y Acceso
a la Información Pública Gubernamental, vigente desde junio del
2003, contiene limitaciones para la difusión de información judicial
y que hubo recientes acuerdos de la propia Corte Suprema y el Consejo de la
Judicatura Federal que establecieron aún mayores restricciones.
Esta posición confirmó lo que luego algunos panelistas advirtieron
sobre que la Suprema Corte prohibió, en mayo pasado, hacer públicos
los expedientes hasta 12 años después de dictada sentencia, y
36 años de prohibición para aquellos expedientes que hayan sido
archivados antes de que entrara en vigor la ley de transparencia, como lo estableció
en diciembre del 2003.
Admitiendo las restricciones y aparentemente en un esperado cambio de dirección
de la Suprema Corte en materia de comunicación, Azuela Güitrón
expresó que “en breve presentaré un reglamento de la Ley
de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental,
en cuanto a la información que produce y tiene el Poder Judicial, en
donde se buscará lograr el máximo de apertura en materia de transparencia”.
Minutos antes de su discurso inaugural, el vicepresidente por México
de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP,
Juan Francisco Ealy Ortiz, El Universal, México, consideró que
la Ley de Transparencia es deficiente y que debe ser reformada para garantizar
la apertura informativa del Poder Judicial.
La mayoría de los panelistas participantes coincidió que en México
es urgente una mayor apertura del Poder Judicial, y hubo numerosas referencias
a que debería dejarse de lado la filosofía de la “opacidad
y cerrazón” (de la información judicial) que se resguarda
tras el adagio “anacrónico” de que los “jueces sólo
hablan a través de sus sentencias”.
Miguel Carbonell, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM,
explicó en el panel Acceso a juicios e información, que con el
derecho a la información se trata de que todo el proceso judicial y el
expediente estén disponibles para el escrutinio del público, no
se trata solo de divulgar la sentencia”. En coincidencia, Miguel Treviño,
periodista de El Norte, agregó que “la justicia es pública
y transparente cuando se juzga de cara a la sociedad” y que es la forma
de aumentar su credibilidad ante la sociedad.
En el debate producido durante la conferencia, el punto de la apertura de los
expedientes dentro de una reforma estructural del Poder Judicial fue resistido
por la mayoría de los magistrados de las cortes estatales. Varias opiniones
de jueces fueron sintetizadas a través del juez Germán Froto Madariaga
del Tribunal Superior de Justicia de Coahuila, quien alertó que a lo
largo y ancho de país aún existen medios de comunicación
que utilizarían la apertura total para difamar.
Por su parte, el abogado del Grupo Reforma, Eugenio Herrera Terrazas, cuestionó
que los periodistas puedan sufrir castigos penales cuando algún funcionario
los acusa de haberlo difamado sin una presunta justificación. Agregó
que “la penalización ha provocado un efecto intimidatorio”.
Hubo coincidencias también en que los medios de comunicación
y los periodistas están llamados a apoyar una mayor transparencia y apertura.
Hugo Concha, director de la Revista Mexicana de Justicia, dijo que “el
proceso de transparencia también le cabe a los medios. Los periodistas
deben estar capacitados y los medios deben ofrecer espacios periódicos
y sistemáticos para dar a publicidad los procesos de la justicia”.
Por su parte, Jean Claude Tron Petit, magistrado federal, dijo en el panel
Relaciones entre jueces y los medios, que “es urgente el entrenamiento
para los periodistas y para los jueces. Debe crearse una alianza estratégica
entre ambos grupos”, de modo que los jueces sean mejores comunicadores
y los periodistas más precisos en materia de informes judiciales.
Sergio Muñoz explicó que la conferencia debía servir como
un estímulo para que los magistrados adopten diferentes iniciativas en
torno a nuevos foros de discusión y programas de entrenamiento sobre
comunicación para jueces y abogados.
Sobre el tema, Roberto Rock, El Universal, México, recordó que
una conferencia convocada por la SIP en febrero del 2001 en Ciudad de México
sobre acceso a la información, motivó la creación del Grupo
Oaxaca, integrado por periodistas y académicos, que desembocó
en la iniciativa de ley sobre transparencia y acceso.
La conferencia contó con numerosos directores y delegados de la SIP,
entre los que se destacaban cinco de sus expresidentes: Rómulo O’Farrill,
Novedades, México; Andrés García Lavín, Novedades,
Mérida y Andrés García Gamboa, Novedades de Quintana Roo,
de México; y James McClatchy, McClatchy Newspapers y Edward Seaton, Seaton
Newspapers, de Estados Unidos.
Décimo aniversario de la Declaración de Chapultepec
La Conferencia de ayer se enmarcó dentro de las celebraciones que la
SIP desarrollará durante el 2004 en conmemoración del décimo
aniversario de la Declaración de Chapultepec. Este documento que contiene
10 principios sobre libertad de prensa y de expresión nació en
marzo del 2004 en el Castillo de Chapultepec, tras días de deliberaciones
por parte de más de 130 personalidades internacionales invitadas por
la SIP.
Anoche, la SIP agasajó a los participantes de la conferencia e invitados
especiales en una ceremonia en el Castillo de Chapultepec, en la que los expresidentes
McClatchy y Seaton relataron los pormenores de cómo se había llegado
a la gestación de la Declaración, y la importancia y vigencia
que ese documento posee para la consolidación de la libertad de prensa
en todo el continente.
Además de O’Farrill, McClatchy, Seaton, García Lavín,
García Gamboa, Muñoz, Ealy Ortiz y Rock, la SIP estuvo representada
por José Santiago Healy, Periódicos Healy, México; Gerardo
García Gamboa, La Noticia al Día, Mérida, México;
Alfredo Jiménez de Sandi; El Economista, México; Julio Muñoz,
director Ejecutivo de la SIP; Ricardo Trotti, director de Libertad de Prensa
y Sean Casey administrador del Proyecto Chapultepec.
FUENTE: nota.texto7