Miami (23 de abril del 2004).- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) llamó
hoy a las autoridades de Brasil, Paraguay y Perú a indagar con celeridad
y deslindar responsabilidades por los asesinatos contra dos periodistas ocurridos
en los últimos días.
Alberto Rivera Fernández, periodista de Radio Frecuencia Oriental en
Pucallpa a 860 kilómetros al noreste de Lima, conducía el programa
Transparencia, en el que criticaba el desempeño de las autoridades locales.
Cuando el 21 de abril en la tarde se dirigía a su vivienda, fue interceptado
por dos personas que le dispararon a quemarropa en dos ocasiones. Se desconocen
los móviles del asesinato, el segundo cometido contra un periodista en
Perú en los últimos meses.
Samuel Román, periodista de radio Ñu Verá de la municipalidad
de Capitán Bado, localizada en Paraguay, en la frontera con Brasil, fue
asesinado el 20 de abril. Dos hombres en motocicleta le dispararon 13 veces
cuando se dirigía a su vivienda en la ciudad brasileña de Coronel
Sapucaia, separada de Capitán Bado por una carretera. Román conducía
el programa La voz del pueblo, en el que cuestionaba la gestión pública
de Coronel Sapucaia. La frontera entre Brasil y Paraguay, de unos 700 kilómetros,
es conocida por denuncias sobre corrupción, contrabando y el crimen organizado.
Rafael Molina, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información,
exhortó a las autoridades a “disponer cuanto antes de los recursos
para averiguar quiénes ordenaron y ejecutaron el homicidio de Rivera
Fernández en Perú y de Román en la zona fronteriza entre
Brasil y Paraguay, así como las razones que los motivaron, a fin de llevar
a los culpables ante la Justicia”.
Molina, del diario dominicano El Nacional, insistió en la necesidad
de resolver y dar a conocer con celeridad los resultados de las investigaciones
oficiales de estos crímenes y agregó que “nos preocupa que
la tendencia a tener a los periodistas como blanco de funcionarios públicos
intolerantes a las críticas y de la violencia, se esté manifestando
en países donde usualmente las diferencias con la prensa no llegaba a
estos extremos”.
FUENTE: nota.texto7