Miami (16 de julio del 2004).- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) pidió
hoy al Departamento de Estado de Estados Unidos revocar la disposición
que obliga a los corresponsales extranjeros a salir del país para renovar
su visa, debido a que entorpece e interrumpe el libre ejercicio del periodismo.
En una misiva enviada al Secretario de Estado, Colin L. Powell, el presidente
de la SIP, Jack Fuller, del Tribune Publishing Company, Chicago, Illinois, destacó
que la medida obstaculiza el libre flujo informativo y podría sentar
las bases para que otros países apliquen requisitos similares contra
los corresponsales estadounidenses.
A continuación extractos de la carta:
“Nuestra organización considera que dicha acción contraviene
la Declaración de Chapultpec, decálogo sobre libertad de prensa
y libertad de expresión que en su quinto principio establece que ‘la
censura previa, las restricciones a la circulación de los medios o a
la divulgación de sus mensajes, la imposición arbitraria de información,
la creación de obstáculos al libre flujo informativo y las limitaciones
al libre ejercicio y movilización de los periodistas, se oponen directamente
a la libertad de prensa’.
“El espíritu de este artículo también está
consignado en la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión
de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Organización
de los Estados Americanos y en la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, de la que Estados Unidos es signatario.
“La SIP, junto a otras organizaciones internacionales de libertad de
prensa ha venido solicitando al Congreso estadounidense ‘que en su renovación
anual del Programa de Exención de Visas, agregue a los periodistas a
los muchos profesionales que no necesitan visado para una permanencia corta
en el país’, en la consideración de que históricamente
los periodistas habían sido excluidos de este Programa y porque impedir
u obstaculizar su ingreso, perjudica nuestra concepción de sociedad abierta,
al tiempo que puede impulsar a otros países a tomar medidas recíprocas
en contra de los periodistas estadounidenses.
“Nuestra Primera Enmienda también debe ser una garantía
de libertad y equidad para los corresponsales extranjeros”, concluyó
Fuller.
FUENTE: nota.texto7