GUATEMALA

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Desde nuestra reunión en Antigua, la situación de libertad de prensa en Guatemala se ha mantenido estable sin hechos violentos, aunque persisten aisladamente amenazas contra algunos periodistas por parte de sectores que se supone puedan estar vinculados al crimen organizado o a ex funcionarios corruptos que fueron denunciados durante los últimos tres años por la prensa independiente. En el Congreso de la República permanece en agenda la aprobación de un paquete de reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, proyecto en el que se incluyen restricciones en el uso de encuestas durante la campaña electoral, a pesar de que ello contravendría la Constitución del país, y viola el principio de libertad de expresión y de prensa. Una ley general de Acceso a la Información, propuesta hace más de tres años se mantiene engavetada en el mismo Congreso y ninguna agrupación política muestra interés en su discusión y aprobación, a pesar de que existe una demanda social de mayor apertura y transparencia en la información pública. En el aspecto judicial ha llamado la atención de la Sociedad Interamericana de Prensa el primer juicio que se ha seguido en contra de dos de los 14 agresores de la familia del periodista José Rubén Zamora, presidente del diario elPeriódico, cuya casa fue allanada brutalmente en julio del 2003. Por medio de investigaciones periodísticas y privadas llevadas a cabo por el propio afectado se logró establecer la identidad de por lo menos cinco de los agresores, todos ellos vinculados con las fuerzas de seguridad del Estado. El primer juicio incluyó a dos de los señalados, pero únicamente uno fue condenado y el otro quedó absuelto, a pesar de las pruebas y la identificación plena que hicieron todos los miembros de la familia Zamora y los empleados que también fueron agredidos. En pocas semanas se abrirá juicio a otros implicados y en contra de los autores intelectuales del hecho. Esta es la primera vez que un periodista agredido por el llamado “poder paralelo” en este país actúa legalmente en contra de sus agresores. Sobre las amenazas contra periodistas, éstas han disminuido en el período correspondiente, y solamente se registran varias llamadas que advertían sobre un supuesto atentado organizado en contra de tres personalidades del país, el obispo Ramazzini, la diputada opositora Nineth Monetenegro y el director del diario Prensa Libre, Gonzalo Marroquín. Las autoridades ofrecieron seguridad a los tres mencionados, pero solamente el primero de ellos accedió. Finalmente se registra un proceso judicial de un canal de televisión en frecuencia UHF, el número 58 de la región de Mazatenango, al sur del país, el cual no se retransmite por los canales de cable como lo establece la ley. El caso ha sido llevado a la Asociación de Periodistas de Guatemala y a los tribunales.

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