Miami (1 de
agosto del 2000).-- El Comité Ejecutivo de la Sociedad Interamericana
de Prensa resolvió dirigirse nuevamente al Gobierno y la
Justicia uruguaya para que extremen y aceleren las investigaciones
en torno a los casos de discriminación en el otorgamiento
de publicidad oficial en ese país, añadiendo nuevos
elementos que pueden contribuir a dichas actuaciones y a poner fin
a tales prácticas.
Al mismo tiempo
se dispuso respaldar plenamente la gestión de su vicepresidente
primero, Danilo Arbilla, involucrado sin ningún fundamento
ni prueba en una investigación judicial en torno a maniobras
de lavado de dinero proveniente del narcotráfico, en una
burda maniobra contra él con el claro propósito de
dar pie a una campaña de determinados medios de información
para dañar la imagen del directivo de la SIP y al mismo tiempo
desacreditar las denuncias realizadas por esta sociedad. En este
aspecto, la SIP quiere hacer hincapié en la gravedad de los
actos perpetrados, que incluso llegaron al extremo de registrar
o interferir ilegalmente los servicios telefónicos de un
medio periodístico, hecho que fue denunciado por los propios
periodistas.
Las autoridades
de la SIP han seguido muy de cerca todos los acontecimientos con
relación a Arbilla y se mantuvieron vigilantes, pero cuidadosas
de no interferir en las actuaciones judiciales, respondiendo a los
deseos del propio Arbilla y confiando en las autoridades y la Justicia
uruguayas. Los hechos han dado la razón a esta confianza
y a las decisiones del Poder Ejecutivo de proteger los derechos
de los ciudadanos y de sancionar a los funcionarios responsables
actuantes a lo que se sumó la decisión judicial de
archivar todas las investigaciones con relación a Arbilla,
como no podía ser de otra forma al ser absolutamente desvirtuadas
todas las acusaciones que se formularan.
El presidente
de la SIP, Tony Pederson, Houston Chronicle, Texas, dijo que "históricamente
los ataques de naturaleza personal en contra de los defensores de
la libertad de prensa han sido comunes e incluso esperados. Podemos
tener sospechas sobre los motivos de estas nefastas falsedades y
horrendas insinuaciones que han sido difundidas sobre Danilo Arbilla".
"Ello apenas importa", agregó Pederson. "La
verdad vence al final y aquellos que la buscan lo logran. Danilo
es un distinguido periodista y un vigoroso defensor de la libertad
de prensa. Es un colega respetado y confiable y un amigo entre todos
nosotros los que componemos la SIP, y con su reconocido liderazgo
será un excelente presidente a partir de octubre próximo".
Pero aún
aclarada la situación en los términos ya señalados,
la SIP quiere insistir en la necesidad de que se prosigan las actuaciones
judiciales y se aceleren las acciones para sacar a luz todos los
extremos de este increíble plan, lo que solo se logrará
con el esclarecimiento total de la maniobra, con la identificación
de todos los responsables y la aplicación de las sanciones
penales a éstos y las reparaciones que correspondan a los
damnificados.
En función
de lo antedicho, la SIP nuevamente deposita su confianza en el gobierno
uruguayo en el sentido de que no permitirá ningún
tipo de dilaciones ni de desviaciones que pretendan dejar trunco
o enterrar este proceso, cuya dilucidación total es absolutamente
imprescindible como garantía de los derechos de los ciudadanos
y para el triunfo de la Justicia. Las calumnias, la simulación
de delito, el abuso de poder y la interferencia de cualquier tipo
en los servicios telefónicos, constituyen hechos y delitos
gravísimos que trascienden los casos individuales o particulares
y las propias fronteras por tratarse de actos que conspiran contra
libertades y derechos inherentes al ser humano e universales, todo
lo que justifica esta acción de nuestra Sociedad y la decisión
de realizar lo que sea necesario en pos de la condena y castigo
de este tipo de atentados y ataques.
FUENTE: nota.texto7