Miami (2 de junio de 2008).- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó la agresión contra tres miembros de un equipo periodístico del diario brasileño O Dia, torturados en una barriada de Río de Janeiro mientras investigaban la presencia de grupos paramilitares en esa zona. El incidente recordó el caso de Tim Lopes, periodista de TV Globo, asesinado en condiciones similares en el 2002 y cuyo sexto aniversario se conmemora este 2 de junio.
Durante 15 días una reportera y un fotógrafo, junto a un conductor de O Dia de Rio de Janeiro, vivieron encubiertos en la Favela do Batan, en Realengo, localizada al oeste de la capital del estado del mismo nombre, donde preparaban un reportaje sobre la actuación de milicias o grupos paramilitares, integrados por policías, agentes penitenciarios y bomberos que controlan algunas favelas de Río de Janeiro. El 14 de mayo, los periodistas fueron descubiertos, torturados y retenidos durante unas ocho horas.
El presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, Gonzalo Marroquín, dijo que la SIP condena este brutal atentado, por el cual se pretende intimidar a todos los periodistas brasileños para que no sigan investigando o denunciando al crimen organizado. Añadió que la única forma de preservar la libertad de prensa y el trabajo periodístico es que las autoridades reaccionen con todo el peso de la ley y se castigue a los responsables por este crimen que estuvo a punto de enlutar nuevamente a la prensa brasileña.
Según el reportaje, que comenzó a publicarse en el diario el 1 de junio en un suplemento especial, los profesionales circulaban normalmente por la favela cuando fueron denunciados, secuestrados y encerrados por hombres armados con el rostro cubierto. Durante el interrogatorio, según relataron, fueron golpeados, torturados con una picana eléctrica, cubiertas sus cabezas con bolsas plásticas y sometidos a juegos de ruleta rusa. Los tres fueron liberados pero advertidos de que no debían revelar la identidad de captores.
O Dia, explicó que la decisión de esperar varias semanas antes de publicar la información fue tomada para no afectar las investigaciones policiales y principalmente, garantizar la seguridad de las personas. Ahora esperamos por el castigo de los culpables. La serie de reportajes detalla como las milicias, presuntamente creadas en las barriadas para contrarrestar el tráfico de drogas y del crimen organizado, han pasado a controlar más de 78 comunidades donde imponen sus leyes y someten a los pobladores a sus reglas.
El director de Redaccion de O Dia, Alexandre Freeland, divulgó una nota en la que aclara que los tres profesionales están a salvo, en buen estado de salud, en un lugar seguro.
FUENTE: nota.texto7