Paraguay

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La situación de la libertad de prensa debe analizarse en el contexto de un proceso electoral de proyecciones históricas. Después de 61 años en el poder, el Partido Colorado fue desplazado del gobierno por una alianza de partidos políticos y movimientos sociales. Durante los meses previos a las elecciones generales de abril, el gobierno colorado se enfrascó en una guerra sin cuartel contra los medios de prensa. El mismo ex presidente Nicanor Duarte Frutos, lideró una campaña de insultos y desprestigio contra diarios, canales de televisión y radioemisoras. “Mediocre”, “totalitaria”, “venal”, “delirante”, “inescrupulosa”, fueron algunos de sus calificativos empleados. Estos ataques que afectaron a periodistas y propietarios de medios era en reacción del sector oficialista del Partido Colorado ante la derrota electoral, que se vaticinaba según sondeos de opinión y ante la difusión de casos de enriquecimiento ilícito de parte de funcionarios públicos, entre ellos, el mismo Presidente y por la utilización del patrimonio estatal con fines proselitistas. Tras las elecciones del 20 de abril se abrió un período de vacío de poder hasta el 15 de agosto, cuando asumió Fernando Lugo la Presidencia de la República. Fueron casi cuatro meses de desgobierno con proyectos y oficinas públicas paralizadas y nula actividad parlamentaria; y funcionarios “colorados” tratando de salvar el cargo o de ocultar evidencias de posibles fraudes o malversaciones de fondos. Por el otro lado, una dirigencia inexperta y heterogénea, sobrepasada por la tarea de asumir, en el disenso, la conducción del Estado. Lugo lleva en el gobierno menos de dos meses. Existen algunas señales optimistas como su renuncia declarada a no impulsar legislación que coarte la libertad de prensa. También convocó a los dueños de medios de prensa y referentes del periodismo para exponer sus proyectos en el área de comunicaciones; y elevó a rango ministerial la Secretaría de Comunicaciones, para organizar la información y lograr que “ni un alfiler caiga sin que se enteren los medios”. Sin embargo, se han registrado dificultades para el trabajo de prensa en algunas instituciones claves del Estado, como el ministerio de Relaciones Exteriores y la Secretaría de Emergencia Nacional. Más allá de los temas políticos, existen otros desafíos para el ejercicio periodístico en algunas actitudes del Poder Judicial y el crimen organizado, sobre todo en zona de frontera con el Brasil y la Argentina. En abril, el presidente Duarte Frutos afirmó que las críticas de la SIP a su gobierno le tienen sin cuidado. El mandatario acusa a la prensa de “totalmente sesgada, manipulada, mercantilista, mentirosa, mediocre y politiquera”. Y sigue: “Ahí está la visión totalitaria, absolutista de los comunicadores. Tratan de identificar siempre su opinión con la de todo el país. Eso es tiranía, es soberbia, eso sí que es arrogancia. Dicen muchas mentiras y ni siquiera tienen la humildad de retractarse, es algo repugnante”. Duarte Frutos calificó de “masoquista” al diario Abc color y lo acusa de “querer más pobreza para el Paraguay”. Afirmó que “ese diario quiere que el Paraguay se destruya, quiere que el paraguayo pierda su autoestima”. Duarte Frutos afirmó que existe una conspiración contra el partido colorado de la que participan los medios de prensa, cuyos dueños no pueden disimular su “odio delirante” contra esa agrupación política. “La prensa es totalitaria e inescrupulosa y los dueños manipulan a los periodistas que son mediocres y venales”, dice el mandatario. El presidente acusó a Aldo Zucolillo, director del diario Abc color, de financiar la campaña de Lugo con G. 5.000 millones (más de US$ un millón). El juez electoral Reinaldo Poletti ordenó levantar de los portales de internet las encuestas sobre intención de voto (todas perjudican al partido colorado) en una muestra clara de desconocimiento de la ley. El Gobierno electo anunció el fin de las tandas publicitarias de autopromoción. En junio, Lugo dijo que le molestaba “la dictadura de la prensa”, refiriéndose a los periodistas cuando le reclamaron una respuesta sobre la renuncia de su sobrino, nombrado en un cargo en la hidroeléctrica de Yacyretá. El corresponsal del diario Abc color en San Juan Nepomuceno, Antonio Caballero, salió en libertad bajo fianza, tras ser acusado de un raro caso de extorsión. Denuncian persecución a este periodista por parte del fiscal del medio ambiente Vidal Sánchez, cuestionado en varias publicaciones del corresponsal. En agosto, custodios del presidente venezolano Hugo Chávez impidieron el trabajo de la prensa en un acto público que se desarrolló en la estación del Ferrocarril en Asunción. La oportunidad fue aprovechada por el mandatario venezolano y su colega de Ecuador, Rafael Correa, para atacar a la prensa calificándola de mentirosa. El canciller de Venezuela calificó a un cronista radial paraguayo de “mercenario de la mentira”.

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