Cuba

Aa
$.-
CUBA La libertad de prensa en Cuba permanece en una noche prolongada y oscura, sin esperanzas. El ser periodista independiente de la línea oficial es la profesión más heroica en el país. Al asedio, la persecución y la cárcel que durante años han enfrentado estos periodistas, ahora se suma a una fuerte incomunicación con el exterior. En las últimas semanas se ha ido produciendo un cierre gradual de las llamadas telefónicas con emisoras y medios de Estados Unidos y España, que a estas alturas tienen prácticamente silenciada una buena parte del trabajo independiente de Cuba. Algunos de los teléfonos que usan aquí las pequeñas agencias libres han estado fuera de servicio durante semanas o, “por problemas técnicos”, sus números se han asignado a instituciones de otra categoría. Tal es el caso del equipo desde el que transmite el Proyecto Nueva Prensa Cubana –en La Habana, cinco agencias- que estuvo más de un mes al servicio de una sociedad de ciudadanos chinos y posteriormente se mantuvo cortado por un mes. Medios de oposición consideran que las autoridades aprovechan la controversia con el gobierno norteamericano y las compañías telefónicas para sacar del escenario a los periodistas independientes. La propia comunicación con el vicepresidente regional de la SIP en Cuba, Raúl Rivero, para obtener su informe ha resultado altamente trabajosa. Tras las recientes y nuevas limitaciones impuestas a las comunicaciones con el exterior, se hizo imposible contactar a Rivero desde Estados Unidos, lo que sólo se logró a través de disidentes en terceros países como Canadá, España, Costa Rica y Puerto Rico. Paradójicamente, en momentos en que el régimen autorizó, a fines del 2000, la apertura de oficinas a los diarios The Sun Sentinel de Fort Lauderdale, Florida, y al Dallas Morning News, Texas, la prensa extranjera en La Habana está sometida a ataques del diario oficial Granma y a la vigilancia del gobierno. El periodista británico Pascual Fletcher, corresponsal del diario Financial Times de Londres y colaborador de la agencia de noticias Reuters, fue expulsado del país en febrero tras una violenta crítica del régimen. Estos son los aspectos más sobresalientes de la situación de la prensa en Cuba: 1o. de noviembre - El periodista Rivero tuvo que declinar por tercera vez, una invitación a la Feria del Libro de Miami, para presentar su obra “Ojo, Pinta”, un volumen con entrevistas a once artistas plásticos contestatarios que viven en Cuba. El gobierno cubano negó a Rivero el permiso de salida. 9 de noviembre - Agentes de la Seguridad del Estado arrestaron al periodista independiente Omar Rodríguez Saluds de la agencia independiente Nueva Prensa. 7 de enero - El diario oficial Granma arremetió contra corresponsales extranjeros acreditados en Cuba acusándolos de no informar objetivamente sobre la participación de los cubanos en los festejos celebrados por el gobierno para conmemorar el 42o aniversario de la revolución. “Ante tanta felicidad, las agencias se quedaron mudas”, indicó Granma. Las críticas más fuertes fueron contra el corresponsal de The Financial Times de Londres, Pascual Fletcher, a quien Granma calificó de “intrigante y ponzoñero habitual de la revolución cubana”. También se atacó a The Associated Press por calificar de “fría” la conmemoración del triunfo revolucionario. 12 de enero - En momentos en que visitaban a los periodistas Antonio Femenías y Roberto Valdivia de la Agencia Patria, en Ciego de Avila, agentes de la Seguridad del Estado arrestaron al ex ministro de Finanzas de la República Checa Iván Pillip y al dirigente estudiantil Jean Bubenik, acusados de “asociación encaminada a provocar una rebelión”. Los periodistas Femenías y Valdivia también fueron detenidos e interrogados durante varias horas los días 16 y 17 de enero. Posteriormente, en una declaración desmintieron que recibieran dinero y materiales como adujo la policía. 17 de enero.- El gobierno dispuso la libertad del periodista independiente Jesús Joel Hernández, director de la Agencia Cooperativa Avileña de Periodistas Independientes en la provincia de Ciego de Avila, en la zona centro-oriental de la isla, después de dos años de prisión. Díaz Hernández cumplía una sentencia de cuatro años de cárcel desde 1999 por considerarse “socialmente peligroso” su trabajo de periodista, y permaneció preso solitario hasta agosto del año pasado. 11 de febrero - Se produjo un incendio de las recién instaladas oficinas de la Associated Press en La Habana que destruyó equipos, archivos y muebles. Las autoridades aducen que “problemas en las instalaciones eléctricas causaron el siniestro”. 15 de febrero - La policía detuvo al periodista independiente Ricardo González. Aunque fue dejado en libertad tras un interrogatorio de cuatro horas, su domicilio ha estado bajo vigilancia y el periodista sometido a hostigamientos. Se le ha amenazado con aplicarle la Ley 88, conocida por Ley Mordaza, que prevé hasta 20 años de prisión a toda persona que colabore con medios extranjeros o conceda entrevistas a estaciones de radio del exterior. Aún permanece en prisión el periodista Bernardo Arévalo Padrón, fundador de la agencia de prensa independiente Línea Sur, condenado a seis años de cárcel en noviembre de 1997, “por injurias al Jefe del Estado”. El periodismo independiente en Cuba está reducido a unos 100 periodistas, distribuidos en unas 20 agencias no aprobadas por el gobierno y sometidas a constante hostigamiento. El acoso intenso e indocumentado de la policía y ahora las limitaciones impuestas a las comunicaciones con el exterior hacen al periodista difícil su trabajo y su ejercicio profesional se convierte así en un riesgo heroico y ejemplar.

Compartí

0