Guatemala

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El clima para el ejercicio del periodismo ha empeorado considerablemente en los últimos meses. Las amenazas y acciones contra periodistas, agencias y medios de comunicación, por parte de grupos no identificados, han aumentado. El gobierno, aunque ha reiterado su apego a la libertad de prensa y la integridad de los periodistas, hasta ahora no ha logrado que la situación mejores.

A finales de julio, Anson Ng Yong, corresponsal en Guatemala del diario londinense The Financial Times y de la revista Business Intemational, fue asesinado en su apartamento del edificio Buganvilia de un tiro en la cabeza. Las circunstancias de su muerte no han sido aclaradas, aunque algunas fuentes han mencionado que durante esos días Young realizaba indagaciones sobre las actividades del Banco de Crédito y Comercio Internacional (BCCI) en Guatemala. El 14 de agosto, el periodista Byron Barrera, quien reside en Costa Rica tras haber sido víctima de un atentado el 26 de octubre de 1990, viajó por dos días a Guatemala para declarar en el proceso que se sigue por ese hecho. Hasta el momento su caso no ha sido aclarado. El 19 de agosto, una bomba colocada en e! edificio El Centro, donde tienen sus oficinas varias agencias de noticias internacionales, fue desactivada por expertos del ejército. El 24 de ese mismo mes, las oficinas de la agencia mexicana Notimex, situadas en ese inmueble, fueron allanadas por desconocidos. También fue violentado el departamento en que vivía uno de sus corresponsales, Miguel Angel López, cuando éste se encontraba ausente. Tanto López como Maricel Diéguez, la otra corresponsal de Notimex, debieron regresar a México por instrucciones de la agencia, para proteger su seguridad, y las oficinas fueron cerradas temporalmente. Posteriormente fueron reabiertas, con nuevos corresponsales. El 27 de agosto, el corresponsal de Reuter, Juan Gaudenzi, informó que, "por razones de seguridad" se trasladarían las oficinas a otro edificio. También confirmó haber recibido amenazas durante los días anteriores a la decisión. La agencia IPS, víctima de constantes amenazas telefónicas, optó también por cerrar temporalmente sus oficinas. Su corresponsal, Gladys Calderón, debió abandonar el país para proteger su seguridad y actualmente se encuentra en Costa Rica. Ante las preocupaciones y protestas suscitadas por estos hechos, tanto dentro como fuera de Guatemala, el presidente Jorge Serrano Elías expresó el 28 de agosto, durante la inauguración del VI Seminario de la Cámara Guatemalteca de Periodismo, su apoyo al pleno ejercicio de la libertad de prensa, el repudio a los actos contra los periodistas, y la voluntad de proteger el ejercicio de sus labores. Un día antes, Mario Paiz, director de la Policía Nacional, anunció que ese cuerpo estaba elaborando un plan especial para dar seguridad a las agencias internacionales de noticias. El 2 de septiembre, en un comunicado publicado en la prensa guatemalteca, la Secretaría de Relaciones Públicas de la Presidencia de la República expresó, entre otras cosas, que el presidente Serrano había "dado instrucciones al Ministerio de Gobernación para que realice todas las investigaciones tendentes a esclarecer los hechos ocurridos en la agencia mexicana de prensa Notimex, así como elaborar un plan de protección a los periodistas y medios de comunicación social que sean objeto de amenazas para asegurar el libre ejercicio de su trabajo". Ese mismo día, el diario Siglo XXI dio a conocer declaraciones de la Comandancia General de la Unidad Revolucionaria Nacional de Guatemala, en las que rechazaban cargos hechos anteriormente por el presidente Serrano, que la había acusado como responsable de colocar la bomba en el edificio El Centro.

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