CONSIDERANDO
Que en varios países de América Latina se lleva adelante un esfuerzo para imponer trabas al ejercicio del derecho a la libre expresión del pensamiento con leyes de "profesionalización" del periodismo que la llamada profesionalización es sólo un peligroso subterfugio para obligar a los medios de comunicación a emplear únicamente a personas que posean un título de periodista o "comunicador social" que la Corte Interamericana de Derechos Humanos en su "opinión consultiva" de 1985 dictaminó que no sólo los colegios obligatorios son incompatibles con la Convención Americana de Derechos Humanos, sino también el requisito de poseer un título universitario en periodismo es incompatible con la Convención Americana de Derechos Humanos.


