A continuación, el texto íntegro de la carta:
Lea aquí el texto original en inglés.
19 de agosto de 2026
ASUNTO: Regla final del DHS que establece un período fijo de admisión para representantes de organizaciones de medios de comunicación extranjeros y periodistas (17 de julio de 2026)
Estimados miembros del Congreso:
Somos una coalición de asociaciones de periodistas sin fines de lucro y organizaciones defensoras de la libertad de prensa que escribimos para expresar nuestra oposición a la nueva norma restrictiva del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés), que pone fin a la práctica vigente durante décadas de admitir a los corresponsales extranjeros por el tiempo que duren sus asignaciones.
Publicada en el Federal Register el 17 de julio de 2026, la norma limita a la mayoría de los periodistas internacionales titulares de visas I a un período de 240 días, es decir, menos de ocho meses, y a 90 días para quienes sean titulares de pasaportes expedidos por la República Popular China, con excepción de Hong Kong y Macao. Cualquier prórroga posterior quedará sujeta a la discrecionalidad del Gobierno. La norma entrará en vigor el 15 de septiembre.
Durante mucho tiempo, ha sido tradición de Estados Unidos dar la bienvenida a corresponsales extranjeros y permitirles residir legalmente en el país para trabajar e informar de manera independiente durante todo el tiempo que permanezcan empleados por una agencia de noticias no estadounidense.
Esta permanencia de largo plazo ha permitido a los periodistas adquirir el conocimiento profundo, las redes de contacto y la inmersión necesarios para explicar a las audiencias de todo el mundo, de manera precisa y eficaz, la realidad de Estados Unidos.
La nueva norma restrictiva no solo empaña la reputación de Estados Unidos como referente mundial de la libertad de prensa y como refugio para periodistas bajo amenaza. También reduce la calidad y la cantidad de la cobertura informativa sobre Estados Unidos.
Como consecuencia, el mundo tendrá una comprensión menos matizada de quiénes somos y de cómo funcionan nuestro Gobierno y nuestra sociedad, al tiempo que se debe reconocer que numerosos sectores fundamentales para la economía estadounidense, como las finanzas, la educación, la cultura y la ciencia, se benefician de la cobertura que desde el extranjero se realiza sobre sus actividades.
Además de socavar las actividades periodísticas de largo plazo, el ciclo de renovación de 240 días genera inestabilidad para los periodistas y sus familias que buscan establecerse en Estados Unidos, incluso para cuestiones tan básicas como firmar un contrato de arrendamiento de vivienda o matricular a sus hijos en una escuela.
También nos preocupa profundamente que los funcionarios puedan amenazar a los periodistas con la deportación y con la no renovación de sus visas si sus informaciones no contienen un contenido o un tono aceptable para la administración de turno.
Otorgar a funcionarios gubernamentales una amplia y arbitraria facultad para denegar o retrasar las solicitudes de visa de los periodistas es peligroso, pues proporciona una herramienta administrativa para tomar represalias y censurar el periodismo crítico e independiente.
Si bien la norma permite solicitar prórrogas, exige el pago de una tarifa adicional de al menos 420 dólares por solicitud, además de una extensa documentación. Estas solicitudes son procesadas por una agencia que enfrenta un importante retraso acumulado de casos pendientes, al que esta nueva norma añadirá solicitudes adicionales.
Esto coloca a los periodistas en una situación de incertidumbre respecto del estado de sus solicitudes y de su capacidad para continuar ejerciendo el periodismo sin interrupciones.
De manera alarmante, el DHS ha señalado que las solicitudes de prórroga no constituyen aprobaciones, lo que deja al periodista expuesto a una posible deportación.
Ya hemos visto al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detener y deportar a personas cuyo estatus de renovación se encontraba bajo revisión, lo que genera una preocupación razonable ante la posibilidad de denegaciones motivadas políticamente.
Los periodistas ya denuncian a Rusia, China, Hong Kong y otros países por abusar del proceso de visados para castigar a periodistas como represalia por sus publicaciones. Esta norma coloca a Estados Unidos en la misma categoría que gobiernos represivos y contrarios a la libertad de prensa, y su implementación podría llevar a otros países a imponer limitaciones similares a los periodistas estadounidenses que trabajan en el extranjero.
El DHS ha afirmado que la revisión de la norma tiene como objetivo reforzar la seguridad y combatir el fraude en el sistema de visas. Sin embargo, este argumento no resulta convincente ni está respaldado por pruebas sustanciales en lo que respecta a los titulares de visas I.
Los periodistas extranjeros son sometidos a una exhaustiva evaluación para obtener una visa I, y su elegibilidad continua depende de que mantengan una relación contractual con una organización de noticias extranjera que reúna los requisitos establecidos.
Esta condición deja de cumplirse en el momento en que termina la relación laboral con la organización extranjera.
En la norma publicada, el DHS no ha identificado ningún patrón de fraude o abuso entre los titulares de visas I, mucho menos ejemplos de amenazas reales a la seguridad.
En cambio, el DHS desestima, de manera imprudente, las recomendaciones formuladas por el público, incluidos periodistas y organizaciones defensoras de la libertad de prensa, para preservar la política vigente durante décadas.
La norma también impone límites estrictos a la permanencia de estudiantes extranjeros y visitantes de intercambio, debilitando el intercambio de información y conocimientos entre profesionales de una amplia variedad de ámbitos.
Estas restricciones también afectarán a estudiantes extranjeros que asisten a escuelas de periodismo en Estados Unidos, paradójicamente para aprender sobre los 250 años de tradición estadounidense en materia de libertad de prensa y ética periodística.
Por estas razones, instamos al Congreso a:
- Bloquear esta norma antes de que entre en vigor el 15 de septiembre. Los miembros del Congreso pueden presentar una resolución conjunta de desaprobación y ejercer presión directamente sobre el DHS mediante mecanismos de supervisión y a través del proceso de asignaciones presupuestarias.
- Mientras el Congreso no actúe, el DHS debe publicar directrices en lenguaje claro al menos tres semanas antes de la entrada en vigor de la norma. Estas directrices deben establecer los criterios de elegibilidad que aplicará, las pruebas o documentos que exigirá y los procedimientos tanto para las solicitudes iniciales como para las prórrogas.
- Proteger las decisiones de emisión de visas frente a la política y las demoras. La protección frente a la interferencia política implica contar con criterios publicados, razones expresas para cualquier denegación y un mecanismo para una revisión rápida.
La protección frente a las demoras es igualmente importante, porque una solicitud de prórroga que permanece sin respuesta durante meses puede lograr aquello que una denegación expresa no podría hacer sin enfrentar el escrutinio público.
En 1776, los fundadores revolucionarios de Estados Unidos explicaron al mundo las razones de su lucha invocando “un respeto decente por las opiniones de la humanidad”.
Comprendieron que una república democrática tiene el deber de rendir cuentas al mundo sobre sí misma.
Una norma de visas que somete a los periodistas encargados de proporcionar esa explicación a un límite de 240 días es una manera poco apropiada de conmemorar el 250.º aniversario de Estados Unidos.
Solicitamos a todos los miembros del Congreso que preserven la reputación de Estados Unidos y el derecho fundamental a una prensa libre e independiente, consagrado en la Primera Enmienda.
Organizaciones firmantes
Alianza de Medios Mx
American Society of Magazine Editors
Arab and Middle Eastern Journalists Association
Asian American Journalists
Association Associated Collegiate Press
Association of Foreign Press Correspondents - USA
Coalition For Women In Journalism
Committee to Protect Journalists (CPJ)
Electronic Frontier Foundation
First Amendment Coalition
Free Press Action
Freedom of the Press Foundation
Inter American Press Association (IAPA)
International Society of Weekly Newspaper Editors
Journalism Education Association
National Press Club (NPC)
National Press Club Journalism Institute (NPCJI)
National Scholastic Press Association
Online News Association
PEN America
Quill and Scroll
Reporters Without Borders (RSF)
RootsAction
Society of Environmental Journalists
Society of Professional Journalists
The Foreign Press Association - USA
The News Media Guild TNG-CWA Local 31222
The NewsGuild of New York
The NewsGuild-CWA
Voices Unbound
Welcome Enterprises Inc