Tim Lopes, reportero de 51 años de la cadena brasileña TV Globo, fue visto por última vez el domingo 2 de junio en el barrio pobre de Cruceiro, en la zona norte de Río de Janeiro. Se estima que su desaparición está ligada a sus reportajes sobre grupos ilícitos dedicados a la explotación sexual y al narcotráfico.
Tras expresar su preocupación por la desaparición de Lopes, Rafael Molina, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP agregó que "nos inquieta que en Brasil los delincuentes y el crimen organizado estén definiendo la pauta de la libertad de expresión".
Molina, director de la revista dominicana Ahora, dijo que "esta es una situación que hemos observado en varios países de las Américas, donde los grupos ilegales, amparados por la corrupción, la negligencia y la ineficiencia de las autoridades, irrespetan el derecho de los ciudadanos a estar informados, hostigan y agreden a periodistas, y generan autocensura".
La Policía informó que encontró en la zona donde se ubica la barriada una osamenta carbonizada con señales de disparo y que le practicará un examen de ADN para determinar si los restos pertenecen al periodista.
Las autoridades especularon que Lopes, quien ya había realizado reportajes sobre la venta de drogas en otros suburbios de Río de Janeiro en los que existe una alta actividad criminal, habría sido desaparecido por traficantes de drogas que operan en la zona.
Otro periodista del mismo canal, Cristina Guimarães, amenazada en enero pasado luego de haber participado junto a Lopes en un reportaje sobre narcotráfico, solicitó su separación de la televisora por temor a represalias de los narcotraficantes.
La SIP anunció enviará un investigador de su Unidad de Respuesta Rápida a Brasil para investigar los pormenores de este caso. Según estadísticas de la SIP, desde 1988 a la fecha han sido asesinados 18 periodistas en Brasil.
FUENTE: nota.texto7