Bogotá (23 de enero del 2003) -. Una misión de la Sociedad Interamericana
de Prensa (SIP) se mostró satisfecha con el compromiso que asumió
el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, para respaldar la libertad de
prensa y, especialmente, investigar los crímenes contra periodistas y luchar
contra la impunidad, medida que incluso adoptó en una circular de orientación
dirigida a los funcionarios de su gobierno.
El jefe de la delegación de la SIP, Alberto Ibargüen -editor y
presidente de The Miami Herald- expresó, después de la reunión
mantenida ayer en Casa de Nariño que se extendió por mas de una
hora, que "no podemos estar más satisfechos con el compromiso del
presidente Uribe con la libertad de expresión al decir que no habrá
una sola norma restrictiva de la libertad de prensa durante su mandato".
La delegación de la SIP le manifestó al primer mandatario colombiano
su preocupación por el asesinato contra periodistas y la impunidad que
rodea la mayoría de esos casos. La SIP sostiene que 114 periodistas colombianos
han sido asesinados en los últimos 14 anos, convirtiendo al país
en el lugar más peligroso para ejercer la profesión en toda América.
El presidente Uribe recibió un voluminoso informe de la SIP en el se
destacan más de 30 casos de asesinatos investigados, de los cuales, nueve
de ellos en los que se agotaron los procesos judiciales, fueron elevados por
la institución hemisférica ante la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos (CIDH).
Uribe dijo que la seguridad de los periodistas es un elemento que forma parte
de su programa de "seguridad democrática" y si bien se mostró
escéptico en cuanto a la impunidad del pasado dijo que su gobierno está
totalmente dedicado a bajar los índices de criminalidad y proteger especialmente
a periodistas, sindicalistas y maestros. Recalcó que dará instrucciones
a su embajador ante la Organización de los Estados Americanos, Horacio
Serpa, para que junto a la SIP brinde seguimiento a los casos sometidos a la
CIDH.
El mandatario también expresó que su plataforma política
incluye una tarea pedagógica en la sociedad ya que "requerimos que
los ciudadanos, con sus denuncias y cooperación, ayuden a la Fuerza Pública
a proteger a los periodistas y a la justicia a derrotar la impunidad",
según escribió en su circular a los funcionarios de gobierno tras
el encuentro con la SIP.
"El asesinato, las amenazas contra los periodistas y la impunidad, son
motivos de vergüenza para nuestra democracia", dijo Uribe tras escuchar
el informe presentado por Ibargüen y el resto de la delegación internacional
compuesta por Jack Fuller, presidente de Tribune Publishingo Company de Chicago;
Phil Bennett, editor internacional de The Washington Post; Gonzalo Marroquín,
director de Prensa Libre de Guatemala; Enrique Santos, codirector del periódico
El Tiempo de Colombia y Ricardo Trotti, coordinador de libertad de prensa de
la SIP.
Al final de la reunión en la que la delegación también
agradeció al Presidente la objeción a una ley restrictiva a la
libertad de prensa que abogaba por profesionalización de la actividad
periodística, Uribe firmó la Declaración de Chapultepec,
un decálogo sobre libertad de expresión y democracia que también
compromete a los líderes del hemisferio a garantizar la libertad de prensa.
Fuller, primer vicepresidente de la SIP, expresó que "nuestra mayor
preocupación radica en que haya garantías debidas para que los
periodistas puedan desarrollar su labor en zonas de conflicto", a la vez
que destacó los problemas y la desprotección que padecen los periodistas
en el interior del país. Este tema también fue abordado con el
ministro del Interior, Fernando Londoño, quien dijo a la SIP que el gobierno
no dictará un solo decreto de orden público que restrinja la labor
periodística.
La Ley de Prensa actualmente en el Congreso y otras medidas que la SIP considera
lesivas a la libertad de prensa, fueron discutidos en un encuentro que la misión
sostuvo con el presidente del Senado, Luis Alfredo Ramos, y el presidente de
la Cámara de Diputados, William Vélez. Tras la reunión
en que los congresistas se mostraron receptivos, la SIP argumentó que
más allá de los reclamos lícitos de los periodistas, se
debe comprender que una ley de profesionalización viola principios fundamentales
de la libertad de prensa. La SIP considera que la colegiación obligatoria
de periodistas limita el libre ejercicio de la profesión y "abre
las puertas" para que se puedan implementar controles gubernamentales.
La delegación mantuvo una reunión de trabajo con el fiscal general,
Luis Camilo Osorio, con quien además de analizar situaciones concretas
sobre avances y retrocesos en algunos casos de periodistas asesinados, se discutieron
aspectos sobre la reforma de la Fiscalía y la cooperación que
el periodismo investigativo puede brindar para combatir la impunidad.
Marroquín, vicepresidente de la Comisión de Impunidad, manifestó
que "la SIP se mantendrá alerta para promover que las investigaciones
sobre crímenes contra periodistas avancen como elemento primordial para
combatir la impunidad".
La misión de la SIP que se destacó en Colombia desde el martes,
también tuvo encuentros con periodistas asociados en ANDIARIOS así
como con dirigentes de la Fundación para la Libertad de Prensa y el Proyecto
Antonio Nariño, con quienes analizó aspectos sobre libertad de
prensa y líneas de cooperación para actividades que benefician
a los periodistas colombianos, particularmente en el interior del país.
FUENTE: nota.texto7