Canadá

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CANADA Las cortes tuvieron que resolver varios temas que han tenido impacto en la libertad de expresión. En octubre, la Corte Suprema de Canadá ordenó a la provincia de Quebec que reformara ciertos aspectos de su ley que regulaba la realización de un referendum en Quebec, incluyendo el de soberanía, sobre la base de que ciertas limitaciones impuestas por la provincia a la publicidad y participación de un tercer partido eran indebidamente restrictivas. Sin embargo, la Corte Suprema parece estar dispuesta, en el marco de la Carta de Derechos y Libertades del Canadá, a condonar algunos límites significativos al gasto de terceros partidos en el curso de las elecciones. La Corte Suprema tomó cuenta del caso en octubre y está pendiente una decisión respecto a un dictamen de la Corte de Apelaciones de Ontario que ratificó en 1996 la legitimidad, conforme a la Carta, de una cláusula que prohibe la publicación de resultados de encuestas de opinión pública dentro de 72 horas previas a una elección federal. La Corte de Apelaciones de Ontario amplió este año el uso en defensa del "privilegio calificado" al aceptar la afirmación de un diario de que tenía el deber social y moral de publicar un artículo acerca de una organización autodenominada Fundamentalistas Anónimos. Previamente, la capacidad de defender una publicación difamatoria sobre la base de un deber público de difusión, que constituye una defensa del derecho privilegiado, se había podido utilizar sólo en circunstancias limitadas. En 1995, la Corte Suprema de Canadá había rehusado adoptar el modelo estadounidense configurado por el caso The New York Times vs. Sullivan respecto a demandas por libelo planteadas por figuras públicas al dictaminar que no existen privilegios vinculados a comentarios en torno a funcionarios. En julio de este año, una Corte Superior de Quebec ordenó a un diario pagar 24.900 dólares a una mujer porque publicó sin su permiso una foto de ella acompañando a su esposo a la corte. La Corte Suprema de Canadá ha dejado la puerta abierta para que varios medios de comunicación de Quebec apelen al fallo de 1996 en el que la Corte de Apelaciones de Quebec concedió a una mujer una indemnización de 2.000 dólares sobre la base de que se había violado su privacidad cuando se le tomó una fotografía sin su conocimiento y luego se publicó en una revista. Al contrario de otras provincias canadienses, Quebec tiene su propia Carta de derechos, la cual incluye el derecho a la privacidad. La Corte determinó que una persona tiene derecho a la privacidad incluso en lugares públicos siempre y cuando él o ella no realice actividades públicas de tipo artístico, cultural o profesional. El fallo estableció el derecho a permanecer anónimo, afecte o no al individuo la imagen publicada. Este año, el Tribunal de Derechos Humanos de Columbia Británica escuchó una queja del Congreso Judío de Canadá en el sentido de que un artículo en la página editorial de un diario de Vancouver constitlÚa una "literatura de odio". Al contrario de los códigos sobre derechos humanos en las provincias de Canadá, el de Columbia Británica no establece una excepción a la prohibición contra la literatura de odio para la libre expresión de opiniones. Si el tribunal dictamina en contra del periodista, se espera que esa decisión sea puesta en tela de juicio en el marco de la Carta de Canadá. El gobierno canadiense y la mayoría de los gobiernos provinciales y municipales están obligados en el marco de la ley de libertad de información a proporcionar al público acceso a la información bajo control del gobierno. La legislación establece el procedimiento para solicitar dicha información y suministra pautas respecto a cómo, cuándo y qué tipo de información debe estar disponible. Este año, un fallo en Columbia Británica afirmó que los documentos conseguidos en el marco de la ley sobre libertad de información son "documentos públicos" en lo que se refiere a la ley de difamación y, por lo tanto, se incluyen en la defensa del derecho privilegiado. Por otra parte, la policía puede -y lo hace- ejecutar registros en salas de redacción con el fin de conseguir información respecto a un delito. La Carta de Derechos y Libertades del Canadá proporciona protección constitucional para la libertad de expresión, incluyendo la libertad de prensa, "sujeta a límites razonables prescritos por ley en la medida en la que se pueda justificar de manera comprobable en una sociedad libre y democrática". Cualquier medida del gobierno que limite la expresión infringe el derecho constitucional, pero cuando intereses importantes compiten con este derecho, las cortes deben determinar si es justificable una limitación de este derecho. Las cortes considerarán la importancia de los intereses competitivos, la medida en que estos intereses violatorios sirve a este interés y si existe otro medio de servir a los intereses competitivos que fuera menos restrictivo de la libertad de expresión.

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